La CHG aprueba un desembalse de 1.260 hectómetros cúbicos
Se garantiza una dotación máxima de 4.500 metros cúbicos por hectárea, algo que los regantes consideran «insuficiente»
La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha aprobado un desembalse de 1.260 hectómetros cúbicos para el riego de los cultivos del Sistema de Regulación General durante la nueva campaña de riego, que garantiza una dotación máxima de 4.500 metros cúbicos por hectárea para este sistema. Esta dotación es menor que la del año pasado, cuando alcanzó los 5.000 metros cúbicos por hectárea.
El volumen a desembalsar y las dotaciones se comenzarán a contabilizar desde el 1 de abril y la campaña de riego se cerrará el 30 de septiembre. A aquellas comunidades que no hayan consumido su dotación se les podrá ampliar la campaña de riego hasta el día 15 de octubre de 2019.
Además de los 1.260 hm3 de agua para la Regulación General, el pleno de la Comisión de Desembalse ha acordado autorizar 18 hm3 de agua para los riegos de apoyo del olivar, con una dotación de 1.000 m³/ha, atendiendo a las peticiones realizadas por diversas comunidades de regantes.
También se han autorizado 45 hm3 para los riegos extraordinarios de superficie de regadío en precario que cuenten con infraestructuras de riego y que, debido al estado actual de los embalses, puedan ser beneficiarias de una dotación acorde con sus cultivos de forma excepcional, siendo compatible con el Plan Hidrológico de cuenca vigente y habiendo regado en alguna de las cuatro últimas campañas.
Sistemas individuales
Por otra parte, el volumen de agua reservado para que circule por la zona del estuario, fundamentalmente destinado al cultivo del arroz, se ha fijado en un número proporcional al volumen total desembalsado para la regulación general. Así, con el objetivo de favorecer el riego de la zona arrocera, se ha acordado suministrar el caudal correspondiente a través de la presa de Alcalá durante el periodo de campaña y para el abastecimiento de la margen izquierda se mantendrá el caudal proporcional a través del Canal del Bajo Guadalquivir.
En relación al resto de los sistemas individuales de explotación de la cuenca del Guadalquivir, otras dotaciones son las de la zona regable del Rumblar, con 5.500 metros cúbicos por hectárea; la zona regable de Sierra Boyera, con 2.000 metros cúbicos por hectárea; la zona regable del Bembézar, con 5.600 metros cúbicos por hectárea; la zona regable del Viar, con 5.700 metros cúbicos por hectárea; la zona regable del Guadalentín, con 1.750 metros cúbicos por hectárea, o el Canal de San Clemente y riegos del río Guardal, con 2.700 metros cúbicos por hectárea.
También se han aprobado dotaciones para la zona regable Canal Hoya de Guadix, que recibe 4.500 metros cúbicos por hectárea; zonas regables dependientes del Colomera, con 4.500 metros cúbicos por hectárea; zonas regables dependientes del Cubillas, con 6.000 metros cúbicos por hectárea; el Canal de Albolote, con 4.800 metros cúbicos por hectárea; la Comunidad de regantes Manantial de Deifontes, con 1,8 hectómetros cúbicos; el Sindicato Central de Usuarios, con 6.000 metros cúbicos por hectárea; la zona regable del Cacín, con 6.000 metros cúbicos por hectárea, y la zona regable Los Mirones, con 1.500 metros cúbicos por hectárea.
Situación de prealerta por la falta de lluvias
El presidente de la CHG, Joaquín Páez, ha defendido la cuantía aprobada porque de diciembre a marzo ha sido «el tercer cuatrimestre más seco de la historia». «Ha llovido un tercio de lo que normalmente llueve en la media de los últimos 25 años y creemos que esta situación nos hace ser rigurosos», ha subrayado.
Actualmente, los embalses de la cuenca del Guadalquivir se encuentran al 54,2% de su capacidad total, con 4.396 hectómetros cúbicos de agua embalsados, lo que para la CHG supone una situación de prealerta. La CHG ha emplazado ha celebrar una nueva Comisión a mediados de mayo para valorar la situación y contemplar posibles cambios en las concesiones aprobadas.
Descontento de Feragua
Sin embargo, la asociación de regantes, Feragua, presente en la comisión, ha mostrado su oposición a la dotación máxima de 4.500 metros cúbicos, ya que «supone una restricción del 30% sobre la dotación normal» y es «completamente insuficiente para atender la demanda de los cultivos ya implantados «que fueron decididos en un escenario de probabilidad muy alta de no tener restricciones».
Por su parte, UPA Andalucía ha valorado «muy positivamente» el trabajo de la CHG y «la celeridad que se está dando para dar resolución a las solicitudes de riegos extraordinarios y de apoyo. Y es que, según el propio organismo de cuenca, ya se han resuelto favorablemente 97 expedientes, lo que suponen un total de 16.000 ha., que tendrán su autorización para regar antes del viernes 5 de abril.
De otro lado, COAG Andalucía también ha valorado de forma favorable «que la CHG haya escuchado su demanda de mayor flexibilidad en los desembalses, para que los cultivos que sufrieron restricciones el año pasado no vuelvan a ver reducida su dotación».
Además, la organización agraria recuerda que el año pasado «hubo cultivos que se vieron muy perjudicados porque las lluvias llegaron tarde y los desembalses autorizados fueron menores de lo necesario», a pesar de que luego hubo «agua suficiente para atender a los cultivos con siembra posterior».