Examen al control de las especies invasoras en el regadío
La CHG moviliza un millón de euros para invertirlos en diversas actuaciones para el periodo 2018-2020
La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), y la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua), han firmado un protocolo de actuaciones con el objetivo de evaluar los tratamientos de control de especies exóticas invasoras en las instalaciones de riego.
El acuerdo, con una vigencia máxima de cuatro años prorrogables, establece una línea de cooperación para el intercambio de información y conocimiento adquirido por ambas instituciones en el desarrollo de proyectos relacionados con las especies exóticas invasoras en el medio hídrico. Además, el acuerdo firmado también recoge la creación de una Comisión de Seguimiento, participada por representantes de ambas instituciones, con la que se pretende facilitar la comunicación y puesta en común respecto a las medidas y trabajos que se vayan ejecutando para el control y prevención de las especies invasoras en la cuenca del Guadalquivir.
Graves daños
La presencia de estas especies invasoras en las aguas de la cuenca, además de ocasionar daños ecológicos, genera graves repercusiones socioeconómicas sobre las actividades que se desarrollan en torno a las aguas del Guadalquivir.
Aunque las competencias en materia de conservación y protección de estas especies autóctonas y la lucha frente a las especies invasoras que puedan desplazarlas pertenecen a la comunidad autónoma, la CHG realiza un destacable esfuerzo no solo en su prevención y control, sino también en la protección y garantía del recurso para los distintos usos que posee la demarcación. En este sentido, la CHG está movilizando un millón de euros en actuaciones a desarrollar en el horizonte 2018-2020.
Entre ellas, destacan los trabajos que se están desarrollando junto al Laboratorio Ibérico Internacional de Nanotecnología para la detección precoz del mejillón cebra, mediante el análisis de ADN ambiental. Un proyecto en el que el Organismo de cuenca se coloca a la cabeza mundial en el desarrollo de estos sistemas de prevención y control de especies invasoras en las cuencas fluviales.
A ello hay que sumar el convenio suscrito con Emproacsa para el desarrollo de un sistema de alerta, detección precoz y estudio de la evolución de esta especie invasora, así como los muestreos larvarios en embalses, ríos y balsas de riego.