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Novedades para la campaña 2020

El control de la PAC para toda la campiña sevillana se hará por monitorización

Se eliminarán los controles de campo y la evolución de los cultivos se hará con la información que proporcionen los satélites Sentinel

06/01/2020 a las 09:00

La provincia de Sevilla, concretamente los municipios de Lebrija, Las Cabezas de San Juan y Carmona, actuó durante el pasado año 2019 como zona piloto para la implantación en Andalucía de un nuevo sistema de control de expedientes de ayudas de la Política Agraria Común (PAC) apoyado por la monitorización de los cultivos declarados.

Un sistema que permite la observación continua de la evolución de los cultivos a lo largo de toda la campaña agraria gracias a la información que proporciona la constelación de satélites Sentinel del programa Copernicus de la Unión Europea.

Esta experiencia se ha desarrollado, a grandes rasgos, de forma satisfactoria (con la excepción de algunas cuestiones mejorables en la comunicación de las incidencias, según Asaja Sevilla), por lo que para la campaña 2020 los controles por monitorización se extienden ya a toda la comarca de la campiña de Sevilla, además de al municipio de Puebla del Río, y se controlarán de esta forma los expedientes relativos a todas las líneas de ayudas de la PAC.

Asimismo, se establece para estos expedientes controlados por monitorización un nuevo plazo de modificación de la solicitud única: hasta el 31 de agosto y hasta el 31 de octubre en el caso del pago específico al cultivo del algodón.

Otras novedades

Es una de las novedades de la campaña de Solicitud Única 2020 cuyo plazo se abrirá el próximo 1 de febrero, aunque no es la única. De hecho, este año, como en los anteriores, se incluyen una serie de modificaciones en la normativa de aplicación de la PAC en España.

Así, cambia la aplicación del criterio de agricultor activo, asegurando que el beneficiario de los pagos europeos realmente está ejerciendo la actividad agraria. En este caso, el coordinador de los servicios técnicos de Asaja Sevilla, Antonio Caro, explica que «en la práctica supone la obligación a cumplir la famosa regla del 20-80», es decir, «que los ingresos agrarios distintos de los pagos directos supongan el 20% o más de los ingresos agrarios totales», eliminando casuística contemplada en actividades excluidas.

Por otra parte, se dota de mayor flexibilidad los requisitos de acceso al pago para jóvenes agricultores, en lo que respecta a la fecha de primera instalación, ya que «si se tiene prueba fehaciente de que ha ejercido como responsable de la explotación con anterioridad a su fecha de alta en el régimen de la Seguridad Social, se podrá tomar esta otra fecha como la de instalación, si bien, en estos casos, será necesario que posteriormente a dicha fecha se haya producido el alta en la Seguridad Social», subraya Caro.

Derechos especiales

En cuanto a los ganaderos de vacuno de leche, ovino y caprino que son titulares de derechos especiales y que no hayan solicitado durante dos campañas consecutivas o más, ninguna de las ayudas asociadas para los sectores ganaderos, «perderán, con carácter definitivo, el derecho a recibirlas».

Entre las novedades, Asaja Sevilla critica los ajustes técnicos que se incorporan respecto a la información mínima que debe contener la solicitud única, ya que «cada vez piden más datos, lo que complica sobremanera la realización de los expedientes».

Así, entre los nuevos datos a incluir está, en el caso de superficies de frutales, la especie, la variedad y el año de plantación. En el caso de cultivos hortícolas también habrá que especificar las especies a implantar en la campaña. Además, «se incluye un nuevo campo en el que habrá que informar sobre el destino de los restos del cultivo o de los subproductos y residuos procedentes de la actividad agraria», apunta el coordinador de los servicios técnicos de la patronal agraria.

También se modifica la redacción dada a los requisitos y condiciones que deberán cumplir las superficies de barbecho que pretendan computarse como superficies de interés ecológico, ya que «no deberán haber estado precedidas en la campaña anterior por ningún cultivo fijador de nitrógeno».

Ayudas agroambientales

Los expedientes que se benefician de las ayudas agroambientales son aquellos que adquirieron en el año 2015 una serie de compromisos por cinco años, con lo cual, «el marco de actuación expiró en la campaña agrícola 2019», declara Antonio Caro que, no obstante añade que, «la propia normativa que regula estas ayudas permite su ampliación hasta dos campañas adicionales, en tanto se acuerda el nuevo marco de ayudas de la PAC post 2020».

Por tanto, «los agricultores interesados en mantener los compromisos adquiridos durante este año 2020 podrán volver a solicitar en esta campaña las ayudas agroambientales y de la agricultura ecológica».

Eso sí, en lo que respecta a cualquiera de las líneas de las ayudas europeas, Antonio Caro advierte que la PAC 2020, que se empezará a pagar a partir del próximo mes de octubre, «está hecha en base a la normativa existente ahora (PAC 2014-2020) pero depende del presupuesto financiero de la Unión Europea para el ejercicio 2021, que saldrá de la la negociación del marco financiero plurianual 2021-2027». Por lo tanto, «si hay recortes en el presupuesto, los importes de las ayudas directas se podrían ver recortados».

Asaja, que defiende que si hay una PAC con las mismas normas debe tener el mismo presupuesto, reitera que el presupuesto de la PAC «debe mantenerse, al menos, en términos reales, lo que implica que durante el período de transición no puede haber ningún recorte de la financiación».

En el peor de los casos, Caro insta al Fondo Español de Garantía Agraria (Fega), adscrito al Ministerio de Agricultura y encargado de la gestión de las ayudas PAC, a que use el remanente de otras medidas de ayudas para minimizar el impacto económico de un posible recorte en los pagos directos que recibirán los agricultores en esta campaña.