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Entrevista

J. R. Leal: «Las cooperativas tienen que estar receptivas a las necesidades del mercado»

El presidente de Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía basará su mandato en que las empresas se doten de mayor dimensión y capacidad industrial

12/09/2019 Actualizado a las 14:58

La ganadería gana impulso en el sector cooperativo frente a la fortaleza del sector oleícola y hortofrutícola. Por primera vez, el consejo rector de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía está presidido por un ganadero, Juan Rafael Leal Castaño, quien lleva más de 30 años dedicado al sector lácteo. El nuevo presidente es socio de la cooperativa Covap, una de las grandes marcas agroalimentarias andaluzas, en la que también ocupa la silla de vicepresidente.

Además, desde el pasado mes de agosto, Juan Rafael Leal preside la Organización de Productores Lácteos del Sur, la segunda más grande de España, al representar el 92% del volumen de leche de origen andaluz y algo más del 8% de la oferta láctea española.

-¿Cuáles son las líneas estratégicas en las que basará su mandato durante los próximos cuatro años?
-Hay que seguir fomentando la integración de cooperativas, pero no sólo de aquellas estructuras grandes que puedan estar al amparo de las entidades asociativas prioritarias (EAP), sino potenciar también las estructuras pequeñas. El segundo objetivo, muy relacionado con el primero, es que las cooperativas se doten de capacidad industrial pero, si no tienen volumen suficiente, difícilmente podrán hacerlo. Además, desde el sector cooperativo vamos a hacer lo posible para establecer relaciones justas con la distribución, para que la cadena sea sostenible en todas sus partes. Y, por último, tenemos que conseguir dignificar la profesión del agricultor y del ganadero, trabajando por que aumentar su peso social.

-Los requisitos exigidos para la calificación de Entidad Asociativa Prioritaria generó muchas dudas en el sector. A la raíz de los procesos realizados ¿cree que son los justos?
-No voy a entrar en ese debate. Las exigencias son las que son y hay que aceptarlas. Es cierto que no han surgido muchos reconocimientos como EAP. La primera fue Ovispain, que es el mayor grupo español de ovino de carne, y el grupo Dcoop también cumple los requisitos en cuanto a volúmenes y carácter supraautonómico. Esperamos que en un plazo no muy largo haya más reconocimientos. No obstante, el último año ha sido muy movido en cuanto a integraciones, aunque muchas no han levantado ruido. Es el caso de Covap, que se ha fusionado con la cooperativa San Miguel, con sede en Villanueva de Córdoba. Pero ha habido otras iniciativas como la incorporación de Utreace en Agro Sevilla, la de Agrolevante y Parafruts en Unica Group, o la fusión de las cooperativas oleícolas jienenses Virgen de la Asunción, de Sabiote, y La Unión de Úbeda.

Procesos de integración

-¿Las ayudas contribuyen a difundir el mensaje de la necesidad de la integración?
-El mensaje está calando, también en las cooperativas pequeñas que se están preguntando qué pasa con mi vecino y por qué vivimos de espaldas. En la actualidad, el sector cooperativo cuenta con incentivos para llevar a cabo esos procesos de integración, como el Programa de Desarrollo Rural de Andalucía, que apoya a las EAP y a la integración cooperativa a modo general, además de apostar por la modernización de explotaciones agrarias y de la agroindustria.

-¿Las cooperativas andaluzas están adaptadas a las necesidades del mercado?
-La que no se haya adaptado está desapareciendo o ha desaparecido ya. Antes, el sector productor era el que demandaba al mercado lo que tenía que consumir. Pero la globalización ha cambiado las reglas del juego y ahora tenemos que ser receptivos a las necesidades del mercado y producir lo que demanda. Este cambio lo han asumido bien las cooperativas, y tenemos varios ejemplos, como el caso de Unica Group en el sector de frutas y hortaliza, una cooperativa que se adapta perfectamente a las exigencias del mercado y en los formatos que demandan los consumidores. O como Covap en el sector lácteo, que cumple con las exigencias de calidad y variedad de productos que requieren los compradores.

-La Ley de Sociedades Cooperativas Andaluzas obliga a modificar los estatutos de las empresas, y el plazo expira en febrero. ¿Cómo va el proceso?
-Va bastante bien, y me atrevería a decir que para finales de año estarán terminados todos los procesos de cambio de estatutos, que no están suponiendo problemas. El 11 de febrero finaliza el plazo para las cooperativas de primer grado. La norma posibilita a las entidades cooperativas diseñar unos estatutos a su medida, al tiempo que avanzar y afianzarse en el modelo de empresa que demanda la sociedad actual. El ritmo está siendo muy bueno, pues el incumplimiento puede ser sancionado con multas de entre 1.000 y 3.500 euros para las que adapten sus normas fuera de plazo y con la disolución para las que se demoren más de 18 meses. No obstante, las cooperativas de segundo grado tienen hasta agosto de 2016 para concluir este proceso.

Situación de la ganadería

-El sector ganadero vive momentos complicados en cuestiones sanitarias, por la alta incidencia de la tuberculosis bovina. ¿Cómo lo afrontan?
-En el sector cooperativo estamos muy preocupados, pues no podemos convivir con una cabaña ganadera con los niveles más altos de incidencia de toda España. Algo se ha debido hacer mal para llegar a estos niveles, tanto por parte de los ganaderos, como de los veterinarios y de la Administración, por lo que el sector exige una solución que está tardando en llegar, pues hay muchos productores que se lo juegan todo. La tuberculosis es un tema muy candente en todos los foros, con el riesgo de que se distorsione el mensaje y se cree un miedo infundado entre los consumidores que les lleve a rechazar el consumo de carne de vaca, por lo que hay que dejar muy claro que esta enfermedad no afecta a la cadena alimentaria.

-El sector lácteo atraviesa uno de sus peores momentos, aunque Andalucía se mantiene por ahora a flote, ¿no?
-En Andalucía hay cierta calma por ser la región en que la leche se está comercializando a precios más altos y dignos para los ganaderos, por lo que el sector se mantiene en buena posición para competir en este escenario de liberalización, al disponer también de una organización de productores fuerte, que supone más del 90% de la oferta de leche andaluza. No obstante, en el sector lácteo andaluz hay dos velocidades.

-¿Cuáles?
-Por un lado, está la de los socios integrados en una cooperativa como Covap, con capacidad industrial, que es interproveedor de Mercadona con la que se mantiene una relación excelente, donde se miran tanto por los costos de los ganaderos como de la industria; y por otra parte está Alba Ganaderos S.C.A, que eran productores que estaban por libre y se han constituido recientemente en cooperativa. En este caso, no tienen capacidad industrial y la situación se complica porque solo hay un comprador, Láctalis, que ha bajado excesivamente el precio para el ganadero.

-Covap se ha propuesto rentabilizar las explotaciones lácteas. ¿Cómo?
-A través del proyecto Covap 45, que tiene como objetivo primordial crear un modelo basado en la búsqueda de eficiencia en la gestión de explotaciones ganaderas de vacuno de leche en el nuevo escenario de cuotas lácteas. En total, hay 15 ganaderos participando en esta iniciativa que resultará muy positiva para los productores.