Los agricultores del Corredor Verde aplauden el freno al pastoreo ilegal
Ganado ovino, caprino y equino sin control lleva años causando daños en las explotaciones del entorno
Los casi 200 agricultores y ganaderos que tienen sus fincas lindando con el Corredor Verde del Guadiamar, en la provincia de Sevilla, celebran la reciente actuación judicial llevada a cabo en este espacio protegido, entendiéndola como «el comienzo de la necesaria ordenación y legalización de la ganadería ovina, caprina y equina que durante años ha campado a sus anchas por este espacio, causando múltiples daños a las explotaciones agrícolas del entorno».
Así, el operativo llevado a cabo por la Guardia Civil de Sanlúcar la Mayor, en colaboración con la Policía Local, la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de dicho municipio, la organización agraria Asaja Sevilla y la asociación Guadiamar Equina, terminaba con la detención de un matrimonio, propietario de los animales, acusado de realizar un pastoreo incontrolado en el Corredor Verde, imputándoseles varios delitos y daños continuados por valor de hasta 200.000 euros.
La investigación se inició a principios de año, aunque la problemática es muy anterior. Los agricultores llevan varios años acumulando denuncias ante la presencia masiva de estos equinos y de otros rumiantes, sin control sanitario alguno y sin registrar, que accedían a las fincas colindantes rompiendo alambradas, destrozando instalaciones de riego y comiéndose los cultivos. Aunque el Corredor Verde discurre por hasta nueve pueblos de la provincia de Sevilla, son los agricultores de Sanlúcar la Mayor, Benacazón y Huévar del Aljarafe los más afectados.
Explotaciones ganaderas
La situación se agrava cuando en las explotaciones también hay ganado, ya que en la época de celo estos caballos sin cuidados higiénicos ni sanitarios entran en las parcelas buscando montar a las yeguas que sí tienen su control sanitario oficial. En otras ocasiones incluso han aparecido cadáveres de estos animales en los pozos de las fincas, con el enorme riesgo de contaminación del agua de riego.
La investigación ha constatado la existencia de animales trabados y malnutridos, que además escapaban invadiendo vías de circulación (especialmente, la autopista A-49 y la zona de Entremuros, donde comienza el parque nacional de Doñana, fundamentalmente en el término municipal de Aznalcázar) e incluso vías férreas, con el consiguiente peligro para las personas y vehículos que las transitan. Otro grave peligro es que estos animales sin control acababan siendo introducidos en la cadena alimentaria.
Tras la detención de los propietarios de estos animales que andaban sueltos a sus anchas por el Corredor, los agricultores y Asaja Sevilla instan a las autoridades competentes a «no bajar la guardia» y a seguir «haciendo un control exhaustivo» para evitar que la situación «de indefensión» vivida durante los últimos años «vuelva a repetirse».