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Empresa agrícola

Corteva se «independiza» y coloca a Sevilla como referente agrícola

En La Rinconada opera el mayor centro de producción de semillas de Europa, que también cuenta con un área de investigación sobre el girasol

18/06/2019 Actualizado a las 12:13

Corteva Agriscience ha concluido con éxito su separación de Dow y DuPont y ha salido a bolsa como compañía independiente, situando a la provincia de Sevilla, donde tiene su centro tecnológico de investigación, como paradigma agrícola mundial.

El reparto de las acciones ordinarias de Corteva, que centra su actividad en tres grandes áreas de negocio; tecnología aplicada a semillas, protección de cultivos y soluciones digitales para agricultura, finalizó el pasado 1 de junio, por lo que cada accionista registrado de Dow y DuPont recibió una acción ordinaria de Corteva por cada tres acciones de Dow y DuPont que tuvieran al cierre de operaciones el pasado 24 de mayo.

Las acciones ordinarias de Corteva, firma que incluye algunas de las marcas más reconocidas en la agricultura como Pioneer®, Granular® o semillas Brevant™, ya han comenzado a cotizar en la Bolsa de Nueva York.

«Como líder mundial en el mercado combinado de semillas y protección de cultivos, con un valor de 100.000 millones de dólares. Corteva Agriescience cuenta con la línea de productos más sólida del sector, un motor en innovación de primera y vías sólidas de comercialización que nos proporcionan una proximidad al cliente inigualable, lo cual impulsará nuestro crecimiento como empresa independiente y generará gran valor para los accionistas», ha añadido.

Innovación desde Sevilla

Corteva ha hecho una fuerte apuesta por la provincia de Sevilla, concretamente por La Rinconada, donde se ubica su centro tecnológico de investigación. Se trata del mayor centro de producción de semillas de Europa, y cuenta con el mayor área de invernadero dedicados a la investigación del girasol del mundo.

Este complejo se orienta principalmente, aunque no de modo exclusivo, al cultivo de girasol, para el que cuenta con 10.000 metros cuadrados de invernaderos equipados con la última tecnología de refrigeración, calefacción o riego por goteo. Incluye laboratorios con más de 1.000 metros cuadrados de superficie dedicada a la obtención y caracterización de nuevas variedades de girasol y cuenta con suficiente área agrícola para la conducción de campos de cría y ensayos comparativos de rendimiento y otros atributos de valor agronómico.

De hecho, desde que se inauguró el centro de investigación en septiembre de 2016, se han ensayado  más de 5.000 nuevas variedades de girasol, contando con la colaboración de, al menos, 50 agricultores de la provincia de Sevilla. Los programas de investigación se centran en localizar genes de resistencia frente a las diferentes razas de los enemigos naturales del cultivo (como el parásito conocido como jopo o el hongo del mildiu, entre otras)  provenientes de orígenes diversos, como son las distintas poblaciones de girasol silvestre o de otras variedades que han mostrado un buen comportamiento en este sentido, para desarrollar nuevas semillas con caracteres defensivos aumentados.

Pero, aparte del girasol, se desarrolla también un programa de investigación sobre tolerancia a sequía en maíz, que es el cultivo prioritario para la compañía a escala mundial. En general, «el centro tecnológico de Sevilla está preparado para llevar adelante programas de investigación sobre cualquier cultivo extensivo que sea de interés para los agricultores de diferentes lugares del mundo, aunque el foco principal está puesto en Europa», ha declarado el director para España y Portugal de Corteva Agriescience, Manuel Melgarejo.

Con presencia en más de 140 países, Corteva generó en 2018 unas ventas netas de 14.000 millones de dólares. Cuenta con más de 150 instalaciones de investigación y desarrollo y más de 65 ingredientes activos.