La crisis de precios «sin precedentes» pone en alerta al sector malagueño
El aceite de oliva, los cereales o los cítricos, entre otros, sufren una situación crítica, según advierten organizaciones y cooperativas de la provincia
Representantes de las organizaciones agrarias Asaja, Coag y UPA, así como de Cooperativas Agro-alimentarias, se han reunido en la provincia de Málaga para analizar la «preocupante situación» por la que atraviesa el sector agrario de la provincia.
La sequía, los precios bajos, los problemas de comercialización en el exterior causados por vetos y aranceles o el «fracaso» del mecanismo de almacenamiento para el aceite de oliva son, según han explicado, los principales problemas que se encuentra el campo malagueño.
Así, los representantes de organizaciones y cooperativas han coincidido en que la situación del sector agrícola y ganadero de la provincia es «muy preocupante», ya que prácticamente todas las producciones (aceite de oliva, hortícolas, cereales, cítricos, vino, ovino, caprino, avícola y apícola, entre otras), afrontan «una crisis de precios y comercialización sin precedentes que ha hecho que los ingresos del sector desciendan un 8,8% durante 2019».
Aceite de oliva
Especialmente dramática, han destacado los representantes agrarios, es la coyuntura del aceite de oliva, con precios «en caída libre» desde hace dos campañas, excedentes históricos, barreras a la comercialización y un almacenamiento privado que definen como «una burla al sector olivarero español».
En consecuencia, las organizaciones malagueñas se unen a la corriente generalizada de iniciar movilizaciones que ya han expresado desde otras zonas españolas, y mantendrán una nueva reunión a mediados de enero con los sindicatos.
En definitiva, el sector malagueño insta a tomar «medidas urgentes que garanticen la viabilidad y el futuro de su actividad», donde la falta de rentabilidad, los problemas de comercialización y las incertidumbres generadas por el proteccionismo político de países como Rusia y Estados Unidos, la nueva PAC y el Brexit, deben ser resueltas con planes de choque, realmente efectivos, por parte de España y la Unión Europea, a la máxima brevedad.