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Cooperativa andaluza

Antonio Luque: «Dcoop acometerá fusiones en aceite, aceituna y almendra»

El presidente de Dcoop afirma que Pompeian, su filial aceitera en EE.UU., es un éxito, pero la estrategia en aceituna de mesa (donde participa en Bell Carter) hay que redefinirla

11/09/2020 Actualizado a las 10:31

«Estamos estudiando operaciones corporativas tanto en aceite, como en aceituna de mesa y almendro». Antonio Luque, presidente de Dcoop (la mayor cooperativa andaluza con una facturación de 1.000 millones de euros), mantiene su receta para contrarrestar la crisis de precios que atraviesa el sector olivarero. «Hay que concentrar más la oferta; tener empresas más grandes; modernizar las explotaciones para defender mejor nuestros márgenes; unirnos más para hacer promociones que permitan que crezca la demanda; y tener mecanismos de almacenamiento para épocas en las que hay stocks… aquí manda el mercado, no hay otra solución», subraya.

— Los precios del aceite no remontan. ¿Continuarán creciendo la extensión del cultivo de olivar

—En la última década ha habido una expansión del olivar en el Sur de España, debido en parte a que el cereal está en precios de hace treinta años, con lo cual habrá producciones con 500.000 toneladas más de media con respecto a las de años anteriores, y seguirá creciendo, aunque a menor ritmo. Con lo cual, el consumo se debe expandir en la misma proporción para equilibrar la oferta y la demanda y eso exige trabajar muy duro desde ya.

En esta estrategia es clave EEUU, uno de los países de mayor crecimiento del consumo, por eso es esencial resolver el problema de los aranceles. Hay que alinear intereses del sector y la administración para crear empresas con dimensión, sólidas y estables, que puedan ir al mercado internacional con garantías. Necesitamos las explotaciones más eficientes posibles, y eso requiere mejorar las políticas hídricas. Solo debe haber olivar tradicional en aquellos emplazamientos donde sea inviable su modernización; solo si el cultivo tradicional es una parte mínima de la producción se puede hacer una estrategia de diferenciación con respecto al resto.

¿Qué se puede hacer a corto plazo?

—Estamos sometidos a las condiciones de la cuenca del Mediterráneo; el año pasado tuvimos un excedente de 750.000 toneladas, que era la cosecha media en España a inicios de siglo. Necesitamos un mecanismo de regulación obligatorio, existía para el vino y pedimos que se incorporara en ese reglamento el aceite de oliva, a corto plazo es esencial.

—¿La concentración de la oferta en grupos como Dcoop ha sido efectiva?

—Dcoop, como primer productor mundial de aceite, sufre muchos ataques en ese sentido. Dicen que nuestro esfuerzo no ha servido para nada; la realidad es que si nuestra producción es de 200.000 toneladas y el excedente es de 750.000 toneladas, aunque tirásemos todo nuestro aceite seguirían sobrando 500.000 toneladas. Pero estoy convencido de que la solución no es un mercado en el que hay miles de operadores con excedentes compitiendo entre ellos.

Necesitamos una concentración en la que una parte importante del excedente esté en muy pocas empresas. Ha surgido un proyecto en Cooperativas Agroalimentarias para aglutinar cooperativas en la venta del aceite a granel. Nosotros, a diferencia de otros grupos como Interoleo, sí lo hemos apoyado porque está alineado con nuestros objetivos: concentrar la oferta para ordenar la capacidad de negociación y forjar compañías con capacidad de influir en el mercado internacional, sin localismos ni personalismos.

En 2007 hubo una crisis de precio y Dcoop hizo numerosas fusiones. ¿Ahora ocurrirá lo mismo?

—Podría ser una buena ocasión y hay empresas que lo requieren, pero en este momento hay excesiva demagogia y populismo en el asunto de los precios, veo al sector muy crispado. A quien me dice que hay que salir a luchar, yo respondo: «Perfecto, ¿pero en dónde está esa trinchera?». La única estrategia viable es equilibrar la oferta y demanda, arbitrar mecanismos de regulación y crear grupos líderes.

—Deoleo ha hecho una reestructuración y está preparada para su venta a medio plazo. ¿Entrar en el capital sigue siendo una opción para Dcoop?

—Deoleo ha hecho una magnífica operación financiera, la situación de precios le permitirá obtener mejores márgenes y actualmente considero que está bien gestionada. Nosotros tenemos ya nuestra apuesta en EE.UU., que es Pompeian, al 50% con la familia De Vico. Lideramos el mercado y este año crecemos por encima del 25%.

—Su otra apuesta en EE.UU. era Bell Carter en aceituna de mesa, de la que tomó el 10%. ¿Cómo ha evolucionado la empresa?

—La situación no es tan idónea. Entramos cuando se fijaron aranceles para la aceituna negra, todavía no había gravámenes para la aceituna verde ni el granel, como sí hay ahora. Han surgido nuevos aranceles, la gestión no termina de estar alineada con nuestros objetivos y una de sus ventajas competitivas, que era su importante presencia en el sector horeca, con el Covid se ha convertido en un problema añadido. En estas circunstancias vamos a replantear nuestra estrategia y estudiar nuevas vías para crecer en aceituna de mesa en EE.UU.

—¿Y Pompeian también ha sufrido la caída del sector horeca?

—Le ha ocurrido justo lo contrario: una de las desventajas de Pompeian era que estaba muy concentrada en el sector de la distribución, y ahora se ha convertido en una fortaleza. Con nuestro proyecto en envasado, centrado en Pompeian y Mercaoleo, vamos a llegar a un nivel de 135 millones de litros envasados y comercializados, lo que nos sitúa entre los cinco primeros grupos en el mundo.

—Una de las apuestas de Dcoop es la sección de almendra. ¿Están analizando alguna operación de crecimiento?

—En este momento esta sección agrupa a 400 agricultores que suman en total 4.500 hectáreas. Vamos creciendo y no descartamos ningún tipo de operación corporativa ni en aceite, ni en aceituna ni en almendra. En almendra tendremos producciones importantes y para ello habrá que tener los mecanismos que permitan llegar directamente al consumidor y mantener una presencia sólida en el mercado. Ahora no hay ninguna operación que vaya a fructificar a cortísimo plazo, pero llegarán seguro a medio y largo plazo.

«Tener socios con producciones en California nos va a ayudar»

En este momento hay socios de Dcoop que están estudiando crecer en olivar en California, como la familia De Prado. ¿Este movimiento puede ayudar a la compañía? Antonio Luque sostiene que «para los productores de aceite de oliva en general es muy positivo que haya una producción local en EE.UU.». Los agricultores de California «no pueden cubrir la demanda del país y, sin embargo, ayudan a arraigar y hacer crecer su consumo». España no debe ser líder en la producción, también debe dominar el mercado, como hacen los holandeses en el mercado hortofrutícola, y «a eso ayuda que haya productores españoles en otros mercados». En el caso de América del Norte, es un mercado esencial, por lo que es urgente «solventar cuanto antes el problema que están generando los aranceles».