La declaración de sobreexplotación del acuífero de Doñana deja en vilo el riego de 23.000 hectáreas
Asaja Sevilla alega la propuesta de la CHG e insiste en la erradicación de las captaciones ilegales para mejorar el estado de las masas de agua
El futuro agrícola de 23.000 hectáreas de la provincia de Sevilla, enclavadas principalmente en Villamanrique de la Condesa y Aznalcázar, dependen del agua. Un recurso que los regantes de la zona temen no poder disponer como hasta la fecha tras los trámites iniciados por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) para declarar sobre explotado el acuífero de Doñana, lo que afecta a tres de las cinco masas de agua subterráneas en que está dividido: La Rociana, Almonte y Marismas.
En concreto, la declaración de «en riesgo de no alcanzar el buen estado cuantitativo» de las masas Almonte y Marismas es la que afecta a los agricultores sevillanos, en total, a 41 titulares, ya que las comunidades de regantes se contabilizan como un único titular.
Hay que recordar que la Directiva Marco del Agua (DMA) fijaba para el horizonte 2015 la consecución del buen estado de las masas de agua subterráneas de las cuencas europeas. No obstante, en aquellas en las que no fuera posible alcanzarlos, la normativa admitía la posibilidad de establecer excepciones en el plazo de 2021-2027, además de exigir la toma de medidas necesarias para cumplir los objetivos medioambientales previstos.
Éste es el caso de las masas La Rocina, Almonte y Marismas, recogidas como tales en el Plan Hidrológico vigente (2016-2021) y en su actual revisión, para el horizonte 2021-2027. La CHG ha sostenido que esta decisión se toma ante «la evidencia de que existe un importante riesgo», deducido de la información analizada tanto en los informes de seguimiento de los acuíferos de Doñana como en los trabajos realizados durante la elaboración de los documentos iniciales del tercer ciclo de planificación de «no alcanzar los objetivos ambientales en 2021 ni tampoco en 2027». Así, se trata de establecer una herramienta para evitar cualquier deterioro adicional en dichas masas de agua.
Almonte-Marismas
La propuesta para la declaración de «en riesgo de no alcanzar el buen estado cuantitativo» de las masas de agua Almonte y Marismas no ha gustado a Asaja Sevilla, que ha presentado una serie de alegaciones. Así, la patronal agraria critica que la CHG no ha hecho una valoración «sobre el impacto que la ya prolongada sequía supone para las masas de agua subterráneas», un dato «esencial para determinar si el problema es coyuntural, provocado por las escasas precipitaciones acumuladas durante años, o es estructural y por lo tanto debe ser afrontado en las medidas que se planteen».
Por otro lado, manifiesta que «no se entiende la declaración de mal estado cuantitativo sin una clara referencia a la erradicación de las captaciones ilegales». En este sentido, Asaja Sevilla afirma que «siguen existiendo una multitud de pozos ilegales que precisan de acciones que, probablemente, podrían suponer una clara mejoría que pudiera no hacer necesaria la declaración del mal estado cuantitativo de las masas de agua».
Por último, la patronal alega que «no se entiende la declaración de la masa de Almonte cuando, según datos de la Confederación, el índice de explotación es del 57,4%, muy por debajo al de las otras masas de agua subterráneas».
Sin detalles
La memoria presentada por la CHG establece una serie de directrices generales del programa de actuación, medidas que Asaja ha calificado como «inconcretas en los temas que más preocupan a los usuarios».
Así, «se dejan pendientes los criterios para determinar la extracción máxima anual y las condiciones para el establecimiento de regímenes plurianuales, o los criterios para determinar las dotaciones, las directrices para el uso conjunto de aguas superficiales y subterráneas o para el control de las extracciones de agua». Tampoco se establecen las condiciones bajo las cuales podrán otorgarse nuevos títulos de derecho de aguas. «Todos estos extremos son esenciales, y al no venir mínimamente fijados no pueden ser alegados», subraya el asesor jurídico de Asaja Sevilla, Emilio Vieira.
La organización agraria insta a la Confederación a tomar «decisiones activas» para mejorar el estado de las masas de agua. Entre ellas, señala la necesidad de culminar el proceso de trasvase de aguas de la demarcación del Tinto-Odiel-Piedras a la zona de la Corona Norte, que supondría «una reducción (no en las masas de agua subterráneas, pero sí en el acuífero) de 20 hectómetros cúbicos». Teniendo en cuenta que ambas masas se alimentan fundamentalmente del acuífero Almonte-Marismas, «la aportación del trasvase es fundamental», explica Vieira.
Por otro lado, la patronal apunta al recrecimiento del embalse del Agrio, «que supondría, al menos, la disposición de otros 20 hectómetros cúbicos que perfectamente podrían servir para sustituir aprovechamientos subterráneos por aguas superficiales». Sólo esta acción «supondría dejar las masas de agua subterráneas en un excelente estado», subraya la entidad.
Plazos
Concluido ya el plazo de alegaciones, la CHG procederá ahora a la contestación de las mismas. Posteriormente, se elaborará la versión definitiva, incorporando las observaciones y sugerencias aceptadas y la Confederación procederá a la declaración correspondiente. Luego, en el plazo de seis meses, se deberá constituir una comunidad de usuarios de aguas subterráneas.
Por último, previa consulta con la comunidad de usuarios, la CHG aprobará, en el plazo máximo de un año, un programa de actuación para la recuperación del buen estado de las masas de aguas. No obstante, hasta la aprobación de este programa, se podrán adoptar las limitaciones de extracción así como las medidas de protección de la calidad del agua subterránea que sean necesarias como medida cautelar.
La masa de agua subterránea Almonte se localiza en la cuenca baja del Guadalquivir, en la parte más meridional de las provincias de Sevilla y Huelva y ocupa unos 620 kilómetros cuadrados. En Sevilla afecta a los municipios de Aznalcázar, Carrión de los Céspedes, Castilleja del Campo, Huévar del Aljarafe, Pilas y Villamanrique de la Condesa.
Por su parte, la masa de agua subterránea Marismas se localiza al Suroeste de las provincias de Sevilla y Huelva, y ocupa unos 515 kilómetros cuadrados. Comprende los términos en Sevilla de: Aznalcázar, Coria del Río, Puebla del Río, Isla Mayor y Villamanrique de la Condesa.
La propuesta de la CHG afecta a un perímetro, que engloba 4.500 hectáreas de la masa Almonte y 18.500 de la masa Marismas, por lo que en total afecta a 23.000 hectáreas.