Dilema entre el campo y el Ministerio: ¿enterrar los restos de poda en vez de quemarlos?
Planas plantea enterrar los restos de poda como parte de los eco-regímenes de la nueva PAC
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha planteado a los agricultores la posibilidad de cobrar por enterrar los restos de poda, algo que permiten los eco-regímenes de la nueva Política Agraria Común (PAC).
Planas ha explicado que un exceso de expedientes está retrasando las autorizaciones de excepciones de la nueva norma, que prohíbe de forma general la quema de restos vegetales. Además, ha detallado que se está «buscando una solución con el Ministerio de Transición Ecológica, que es responsable del tema, para que se pueda aclarar con la modificación legal que proceda».
El ministro ha remarcado que la ley de residuos es la transcripción de una directiva europea que los estados miembros tienen que cumplir. «Hay que cambiar las formas de gestionar; los agricultores no son gente del pasado, son del presente y de futuro y siempre saben adaptarse», ha afirmado.
Precios agroalimentarios
Por otra parte, ha afirmado este miércoles que espera que los precios agroalimentarios «disminuyan de forma significativa» en 2023. «Al final de año probablemente hayamos alcanzado el máximo del pico de estos precios agroalimentarios», ha afirmado el ministro en la planta de ActelGrup en Térmens (Lleida) en declaraciones a los medios.
En este sentido, ha dicho que tanto las previsiones del Banco Central Europeo (BCE) como las del Fondo Monetario Internacional (FMI) y las de la propia Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señalan «un momento de estabilización».
Planas ha reconocido que entiende «la dificultad del momento», y ha agregado que en los últimos cuatro meses el índice FAO de productos agroalimentarios está disminuyendo y ha precisado «que no se ha visto en el mercado español, pero sí en los internacionales, una disminución de precios en cereales y oleaginosas».
El ministro ha considerado que este descenso se debe «a la apertura de tres puertos de Ucrania a la salida de cereal» y ha concretado que han llegado a España 330.000 toneladas, una cifra que, desde su punto de vista, es importante para la alimentación animal.