La doble potencia de riego llega al Congreso, ¿llegará también al campo?
Se trata de una de las reivindicaciones más antiguas de los regantes, que piden que se reconozca el carácter estacional del regadío para garantizar su viabilidad
El Congreso de los Diputados ha incluido dentro del proyecto de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2021 una enmienda de Junts Per Catalunya que plantea la existencia de una doble factura de regadío según su uso y época para los agricultores que permita abaratar sus costes.
La propuesta, que ya cuenta con el voto definitivo de los Presupuestos Generales del Estado, prevé su desarrollo reglamentario en unos seis meses, y obliga al Gobierno a presentar en este plazo un Plan de Fomento de la Eficiencia Energética en las Explotaciones Agrarias, según ha explicado la Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España (Fenacore).
La posibilidad de que la doble potencia eléctrica llegue, al fin, al campo es una de las cuestiones más deseadas, y solicitadas , por distintos colectivos agrarios y que ahora está secundada por varios grupos parlamentarios.
De hecho, la posibilidad de disponer de dos potencias eléctricas sí fue una realidad durante el primer Estado de Alarma, ya que la flexibilización de los contratos eléctricos para autónomos y empresas se incluía dentro del Decreto-ley 11/2020, de 31 de marzo, por el que se adoptaron medidas urgentes para hacer frente a la situación generada por la Covid-19.
Carácter estacional
Sin embargo, esto no es suficiente para un sector agrario que lleva más de diez años pidiendo que se reconozca el carácter estacional del regadío, que facilitaría que se usase una potencia más elevada para bombear el agua en los meses necesarios, normalmente de mayo a septiembre, y una potencia más baja el resto del año que sirviese tan solo para mantener los equipos de riego.
De hecho, los regantes andaluces, a través de Feragua, han pedido en numerosas ocasiones que se desarrolle la Ley 1/2018 de Medidas Urgentes para la Sequía, que recogía esta medida pero que nunca se ha llegado a poner en marcha de manera reglamentaria.
También organizaciones como Asaja Sevilla han incluido la doble potencia eléctrica entre sus reivindicaciones constantes ya que, recuerdan, el gasto en energía es uno de los más desembolsos más importantes para los regantes, que se suma al incremento que ha sufrido el precio final de la energía desde 2008, cuando desaparecieron las tarifas especiales para el regadío.
El regadío en cifras
Andalucía es la comunidad autónoma con más superficie regada de España, con 1.107.324 hectáreas, según la última Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (Esyrce) del Ministerio de Agricultura. Es mayoritario en la superficie cultivada de cítricos y en hortalizas, cultivos vitales para la agricultura andaluza.
En los últimos años, el uso de aguas regeneradas y de energías renovables han sido claves para abaratar costes de una actividad que genera más del 64% del empleo agrario andaluz.
Por otra parte, los regantes de Feragua siguen insistiendo en la necesidad de llevar a cabo determinadas obras hidráulicas que ayude a paliar el déficit de agua que, por tercer año consecutivo, se prevé que se sufra en Andalucía.