Las dudas sobre el desplazamiento al tajo afectan ya a las campañas agrícolas
La actividad agraria y ganadera continúa en la provincia de Sevilla para asegurar el suministro alimentario
La actividad en el campo sevillano no ha parado desde que comenzó la crisis sanitaria provocada por el coronavirus y «no lo hará», aseguran las organizaciones agrarias. En este sentido, Asaja Sevilla manifiesta que «el sector es consciente de que constituye un elemento estratégico y primordial para el abastecimiento de alimentos y materias primas a la sociedad, por lo que mantiene su plena actividad», lo que conlleva «un enorme sacrificio por parte de empresarios y trabajadores».
Tanto a pie de campo como en los almacenes de transformación y envasado o en las cooperativas agroalimentarias se están extremando las medidas de seguridad para evitar la propagación del virus. Así, la mayoría de las empresas han establecido turnos para entrar de forma escalonada a los centros de trabajo y todos los trabajadores siguen a rajatabla las recomendaciones, sobre todo el lavado de manos con agua y jabón y por un mínimo de veinte segundos, así como mantener la distancia de seguridad superior a un metro y medio entre cada persona.
Pero la adaptación del Real Decreto 463/2020, por el que se decreta el estado de alarma sanitaria, a las condiciones particulares en las que se desarrolla la actividad agraria y ganadera suscita dudas al sector. Especialmente, las que tienen que ver con los desplazamientos hasta el tajo, en relación a si estos traslados sólo se permiten individualmente.
En este sentido, Asaja Sevilla señala que «la casuística en el sector es grande, pues hay trabajadores agrarios que no tienen coche propio o que no tiene carnet, por tanto, no podrían viajar solos en sus vehículos. Incluso un matrimonio que conviva en el mismo domicilio, ¿puede ir a su finca en el mismo coche?», se pregunta el secretario general de Asaja Sevilla, Eduardo Martín.
Norma general
Por ello, la patronal agraria ha trasladado con carácter de urgencia a la máxima autoridad nacional la necesidad de «clarificar y concretar todo lo relacionado con los desplazamientos, solicitando establecer medidas flexibles para el sector agrario así como una norma clara de carácter general» Y es que, a día de hoy, «cada provincia está interpretando la norma de una manera».
Esta situación «está empezando ya a afectar al normal desarrollo de las campañas agrícolas que actualmente se desarrollan en la provincia de Sevilla», como la recolección de cítricos, el aclareo de fruta de hueso y la fase final de la poda del olivar, donde «está bajando el porcentaje del rendimiento de trabajo por falta de personal ante el temor de ser sancionado», destaca Martín.
A la espera de esta clarificación, Asaja Sevilla llama a la tranquilidad a los trabajadores, informándoles que pueden acudir a sus puestos de trabajo y que no tienen por qué abandonarlos ni renunciar a sus empleos. No obstante, avisa de que las Fuerzas de Orden Público están pidiendo documentación acreditativa de ser trabajadores del campo. En este caso, Asaja Sevilla recomienda llevar una declaración de la PAC 2019 o 2020, carnet de aplicador de fitosanitarios, certificado de vida laboral o cualquier otro documento acreditativo de la condición de agricultor o ganadero.
Turnos dobles
Las 660 cooperativas agrarias andaluzas, a las que hay más de 285.700 agricultores y ganaderos asociados, están también «a pleno rendimiento». De hecho, en estos días, «muchas de las entidades cooperativas se han visto obligadas a doblar turnos e introducir cambios en su sistema habitual de trabajo para servir sin incidencias los productos agroalimentarios a la distribución», explica Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía.
En cuanto a los sectores, las cooperativas de frutas y hortalizas, que representan el 50% de la producción hortofrutícola andaluza, trabajan dentro de la normalidad que la situación permite para atender el ingente número de pedidos recibido. Sin embargo, los productores de fresa y frutos rojos de Huelva están a la espera de soluciones para poder recibir el contingente de temporeras que se esperaba para estos días y que no ha podido llegar debido al cierre de fronteras por parte de Marruecos.
Por otro lado, gran parte de las cooperativas oleícolas y de aceituna de mesa, en las que se concentra más del 70% de la producción regional, han tenido que mantener la producción durante las 24 horas del día para surtir a los clientes nacionales e internacionales, que no dejan de realizar pedidos. En cuanto a los productores de lácteos, las empresas del sector trabajan al 100% de su capacidad y aseguran no tener problemas ni de abastecimiento ni en el ritmo de salidas.
Por tanto, «el suministro está y estará garantizado», afirma la federación, que insta a los andaluces a consumir «con normalidad» y sin «alarmismo de forma injustificada».
Cara y cruz
No obstante, hay sectores que sí van a notar más esta coyuntura, como es el de la flor cortada. Con unas 500 hectáreas en Andalucía, en invernaderos equipados con las últimas tecnologías, el sector suele vender en estas fechas más del 50% de la producción anual. Pero sin Semana Santa, sin Feria de Abril, y sin miles de fiestas de primavera que se han cancelado en Andalucía y en toda España, «las pérdidas son totales».
Por contra, el sector del aceite de oliva está aprovisionando de una manera «muy superior» a la distribución, lo que supone «un esfuerzo titánico para atender el abastecimiento permanente del producto», señala el director de Anierac, Primitivo Fernández, por lo que, de seguir esta tendencia, es posible que las cifras de ventas del mes de marzo apunten a récord. En cualquier caso, el director de Anierac prefiere «ser prudente» y no estima oportuno hablar de cifras hasta el cierre de marzo «una vez tengamos todos los datos constatados», sentencia.
Para tranquilidad del campo, el Ministerio ha garantizado, a petición del sector agrario, la utilización de los insumos necesarios para continuar con la actividad agraria, detallando que «la actividad del comercio detallista que suministra este tipo de insumos tiene continuidad, ya que son actividades imprescindibles para asegurar el suministro alimentario».
Tractores luchando contra el virus
Cientos de agricultores y ganaderos están saliendo de nuevo a las calles, esta vez no para protestar sino para mostrar su compromiso y solidaridad con la sociedad. Los tractores, con sus cubas y atomizadores, están recorriendo las calles, plazas, parques y avenidas para ayudar en las tareas de desinfección de los municipios de la provincia, por la situación provocada por la crisis sanitaria del Coronavirus.
Así, ya hay tractores luchando contra el Covid-19 en pueblos como Osuna, Utrera, Mairena del Alcor, El Viso del Alcor, la Puebla de Cazalla o Lora del Río, entre otros. Una mezcla de hipoclorito y agua, similar a la lejía, es lo que se está usando para desinfectar los espacios públicos. Con los tractores y atomizadores se pretende frenar la propagación del virus, ya que es mucho más eficiente que el tratamiento realizado con equipos individuales.