¿Cómo hacer frente a los efectos de la araña roja en los invernaderos?
La plaga afecta a todos los cultivos hortícolas bajo plástico, especialmente al pepino, cuyo ciclo de recolección comienza ahora, pero también a pimiento, berenjena y tomate
Un otoño demasiado seco y cálido ha provocado las condiciones idóneas para que se desarrolle rápidamente la plaga de araña roja (Tetranychus urticae) en los invernaderos. El repunte de la plaga se ha visto reforzado por el inicio cálido del invierno, ya que la persistencia de las buenas temperaturas, junto con un bajo nivel de humedad, ofrecen a la araña roja el ambiente idóneo para su reproducción.
La empresa Koppert informa de que «en estos momentos, y a pesar de la reciente bajada de las temperaturas, la araña roja afecta a todos los cultivos hortícolas bajo plástico, especialmente al pepino cuyo ciclo de recolección comienza ahora, pero también a pimiento, berenjena y tomate». Además, agregan, «afecta a los cultivos de flor y planta ornamental».
Cómo enfrentar la plaga
Para hacer frente a esta situación, el departamento técnico de la empresa fungicida Koppert está recomendando a los agricultores «un refuerzo en las sueltas de los dos enemigos naturales más efectivos contra la araña roja». Por un lado, Koppert recomienda «un refuerzo en las sueltas preventivas del ácaro depredador Neoseiulus californicus». Este ácaro desempeña la importante misión de actuar contra los primeros focos de la plaga.
Por otra parte, la empresa también recomienda para el control biológico de araña roja el uso de Phytoseiulus persimilis. «Este ácaro depredador sólo se utiliza si ya hay presencia de araña roja en el invernadero y es capaz de combatir con mucha eficacia los focos de plaga», explica el responsable de la compañía. «El ácaro complementa a la perfección la labor preventiva realizada por el depredador Neoseiulus californicus», asevera.
Enfoque integral
La empresa fungicida explica que «llevar a cabo con éxito una estrategia de control biológico contra la araña roja va más allá de realizar sueltas de insectos beneficiosos». Por este motivo, recomiendan estudiar la problemática de cada finca desde un enfoque holístico.
Esto supone «identificar cuál es la mejor solución biológica para una plaga, analizando antes diferentes variables a tener en cuenta, como las fechas de plantación, tipo de suelo, las prácticas de abonado y riego, el tipo de estructura y orientación del invernadero o los vientos dominantes», entre otros aspectos.
«Lo más importante es que el productor sea consciente de que para tener éxito con el control biológico de cualquier plaga es imprescindible anticiparse al problema y poner en marcha medidas preventivas durante todo el año», explica Julián Giner, director técnico de Koppert en Almería, quien advierte que «se esperan bastantes problemas en pepino porque la araña roja se reproduce rápidamente en este cultivo si el invierno es suave».
Además de las sueltas de insectos, la lucha biológica contra la araña roja requiere también el mantenimiento de los niveles de humedad adecuados para favorecer la instalación de los enemigos naturales. Todo ello, advierte el responsable de la empresa, «debe complementarse con la vigilancia de las zonas del invernadero que son más vulnerables a la entrada de la plaga, como las bandas y las puertas».