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Agricultura

El campo desconfía del plan de fertilizantes de la UE: ayudas sin cifras y sin alivio inmediato

La Comisión quiere flexibilizar la PAC para permitir a los países que anticipen ayudas, y busca apoyar a la industria europea de fertilizantes

20/05/2026 Actualizado a las 09:05

La Comisión Europea ha prometido ayudas de emergencia para los agricultores antes del verano para que puedan hacer frente al alza de los precios de fertilizantes, como parte de un plan de acción para reforzar la producción comunitaria y reducir la dependencia de importaciones, aunque no ha puesto por el momento cifra a esos apoyos.

El comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, ha explicado que el Ejecutivo comunitario presentará en junio una propuesta, con vistas a que el mecanismo esté operativo «como muy tarde después del verano», acompañada de una modificación del presupuesto europeo para financiar estas subvenciones, con el objetivo de que lleguen «directamente a los agricultores» y no a través de los planes nacionales. En definitiva, quieren utilizar el marco de la PAC para articular ayudas que lleguen a los agricultores.

Sin embargo, desde el campo consideran que dicho plan es «insuficiente», ya que no ofrece «ningún alivio inmediato a los agricultores», y elude las dos medidas más urgentes: la suspensión del CBAM, el mecanismo de ajuste en frontera por carbono, y la devolución de ingresos del ETS (Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (Emissions Trading System).

«Ayudar a la industria de fertilizantes nos parece bien, pero la consecuencia tiene que ser directa y llegar al agricultor. Si no bajan los precios o si no hay una ayuda nítida al productor, no sirve de nada», insisten desde Asaja, que participó en la protesta organizada por el Copa-Cogeca en Estrasburgo.

Por su parte, la Comisión, a través de su comisario de Agricultura, Christophe Hansen, asegura que prevé presentar una propuesta legislativa específica para flexibilizar la actual PAC y permitir a los Estados miembro reasignar fondos a nuevos mecanismos de liquidez y adelantar pagos anuales «sin tanta burocracia», según ha explicado el comisario luxemburgués.

En este sentido, ha explicado que el objetivo pasa por permitir que los Estados miembro puedan «utilizar todos los fondos disponibles», una estrategia que irá acompañada de un mayor asesoramiento sobre gestión de nutrientes y fertilizantes y que también podrá apoyarse en el marco temporal de ayudas aprobado por la UE en respuesta a la crisis de Oriente Próximo.
Además, la Comisión ha afirmado que propondrá incentivos para mejorar la eficiencia sobre el uso de estos insumos, fomentar alternativas de origen biológico y apoyar inversiones destinadas a reforzar la resiliencia de las explotaciones agrícolas.

Reducir la vulnerabilidad

El plan incluye también medidas para reforzar la producción europea y reducir la vulnerabilidad del bloque frente a perturbaciones externas en un sector especialmente dependiente de las importaciones, tal y como sostiene el Ejecutivo comunitario.

Según sus datos, alrededor del 30% de la demanda europea de fertilizantes nitrogenados procede de terceros países y la capacidad de producción de amoníaco en la UE ha caído cerca de un 10% en los últimos años.
La dependencia exterior, señala Bruselas,  es aún mayor en el caso de los fertilizantes fosfatados, ya que cerca del 70% de las necesidades europeas se cubren mediante importaciones de roca fosfática, principalmente procedente de Marruecos.

Agricultura / Asaja Sevilla

Para reducir esa exposición, la Comisión quiere impulsar la producción de fertilizantes orgánicos, biológicos y de bajo carbono fabricados en Europa, además de fomentar la reutilización de nutrientes procedentes de residuos, biomasa o aguas residuales.

«El plan se centra en una mayor disponibilidad y asequibilidad a corto plazo mientras que se refuerza la autonomía estratégica de Europa gracias a una mayor producción nacional y abonos asequibles, una diversificación y la descarbonización reforzando la transparencia y el diálogo en toda la cadena logística», ha remarcado Hansen.

Sistemas de compra conjunta

A largo plazo, la Comisión también estudiará cómo introducir más flexibilidad para los productos de bajas emisiones y reforzar la viabilidad de soluciones biológicas y circulares, además de impulsar sistemas voluntarios de etiquetado y mezclas con contenido bajo en carbono o de origen biológico.
«Esperemos que los agricultores absorban más estos productos si les damos los incentivos adecuados y si aunamos fuerzas entre la PAC, los créditos del carbono y los ingresos del sistema de comercio de emisiones», ha añadido el comisario.

Bruselas plantea asimismo crear una alianza europea de la cadena de valor del sector que reúna a productores, agricultores y Estados miembro con el objetivo de coordinar respuestas ante futuras crisis de suministro y mejorar la transparencia del mercado. Entre otras medidas, el Ejecutivo comunitario estudiará posibles mecanismos de almacenamiento estratégico y sistemas de compra conjunta para reforzar la capacidad de respuesta ante futuras tensiones en los mercados y limitar la volatilidad de los precios.