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Agricultura

El ingenioso truco para proteger la fruta en Málaga: «Hay que evitar que los gorriones piquen los higos»

Los agricultores malagueños tapan con una bolsa cada fruta para que los picotazos de los pájaros no las arruinen

11/06/2026 Actualizado a las 11:55

En ocasiones, las técnicas tradicionales, nacidas del saber acumulado durante siglos y de la experiencia de los más mayores, siguen siendo las que mejor funcionan. En Málaga, estos días muchas explotaciones se transforman en base a una de estas costumbres, que no es otra que proteger los higos contra la voracidad de los pájaros.

Y es que la fruta, que es un «manjar» irresistible para las aves en los meses de calor, es muy delicada contra los factores externos: un solo picotazo de gorriones o mirlos, las especies más frecuentes, hace que quede inservible para la comercialización y, por tanto, se considere una producción «perdida».

El creador digital de «La granja de Dani», que utiliza sus redes sociales para dar trucos y consejos sobre el campo y el huerto, explica en un reciente vídeo como su abuelo utiliza las bolsas transparentes para que los gorriones no piquen las brevas malagueñas, «una auténtica maravilla» de sabor y color.

Un esfuerzo que merece la pena

A pesar de que envolver cada fruta con su bolsa correspondiente es un gran esfuerzo de tiempo y mano de obra, pues hay que esperar a que cada higo alcance su tamaño idóneo para hacerlo, justo antes de que empiece a madurar y ablandarse, lo cierto es que merece la pena pues de lo contrario, como explican desde el sector agrario, las pérdidas pueden ser «muy numerosas» ahora que ha llegado el calor y el olor se intensifica, atrayendo a numerosos pájaros.

Además de actuar como ‘escudo’ la bolsa también genera un microclima que protege al higo de los excesos de la radiación solar y, en el caso de tormentas, lo protege del posible impacto de la lluvia o el granizo.

La campaña del higo y las brevas en Málaga, concentrada en las comarcas de la Axarquía y el Valle del Guadalhorce, encara ahora sus semanas decisivas combinando la tradición del cultivo con soluciones ingeniosas para que la fruta pueda ser recogida en perfecto estado.