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Sanidad vegetal

¿Qué enfermedades pueden aparecer en los cultivos tras las lluvias?

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria informa de que, entre las patologías más habituales destacan el Aguado, la Aceituna jabonosa o el Reptilo, entre otros

24/11/2019 Actualizado a las 09:15

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF) ha elaborado un listado para advertir a los agricultores de que, tras las precipitaciones que han tenido lugar en los últimos días, y «y dado que las temperaturas no van a bajar demasiado», las enfermedades que afectan a los cultivos se pueden dar con más asiduidad. 

Así, hongos como el Aguado, Alternaria, enfermedades de raíz y cuello, Botritis, Repilo y la Aceituna jabonosa pueden reproducirse con más facilidad, ya que la lluvia y la humedad son su particular «paraíso». Para detectar, lo antes posible, la aparición de las enfermedades fúngicas más habituales en esta época, la RAIF ha elaborado un listado con los hongos más comunes, de los que ya han aparecido las primeras manifestaciones.

Características de las plagas

La lluvia y la humedad son un paraíso para los hongos que afectan a multitud de cultivos. Para detectar, tempranamente, la aparición de las enfermedades fúngicas más habituales en esta época, La RAIF ha elaborado un listado con los hongos más comunes, y de los que ya han aparecido las primeras manifestaciones.

Aguado («Phytophtora spp.»): esta enfermedad se da en los cítricos, en los frutos maduros o en envero que están más cerca del suelo, siendo necesario para su desarrollo presencia de agua libre y unas temperaturas de entre 18ºC y 24ºC.

Alternaria («Altermaria alternata»): es un hongo que afecta a los mandarinos. La lluvia y/o la humedad relativa alta, sumada a temperaturas cálidas, son factores óptimos que favorecen su desarrollo en las variedades de Fortune, Murcott, Nova y Tangelo Minneola. Con temperaturas entre los 20-25º, y más de 8 horas de agua libre, se iniciaría la infección sobre hojas jóvenes, futos y/o brotes. Al cabo de 24-72 horas podrían observarse los síntomas.

Enfermedades de raíz y cuello: en fresa son varios los hongos que afectan a la planta desde su sistema radical o zona cortical del cuello. En estos se encuentran: «Phytophora spp.», «Macrophomina phaseolina», «Colletotrichum spp.», «Verticillium spp.», etc. Las condiciones óptimas para el inicio y desarrollo de «Phytophthora spp.» son entre 15º C y 25º C, y una humedad relativa elevada, sirviendo el agua libre como vehículo de propagación.

Botritis («Botrytis cinerea»): es un hongo saprofito que provoca grandes daños en numerosos frutos (frutos rojos, hortícolas, etc). Cuando los días son cortos, la luminosidad es escasa y las temperaturas son del orden de 15-20ºC, las plantas pueden sufrir graves daños. «Botrytis cinerea» precisa de materia orgánica muerta para poder iniciar la invasión de las partes vivas de la planta.

Repilo («Fusicladium oleagineum»): enfermedad muy común en los olivares cultivados y silvestres, como el acebuche. La germinación de las conidias y el establecimiento de la infección requieren agua libre, procedente de lluvia, rocío o nieblas. La infección se producen entre 8ºC y 24ºC, con una temperatura óptima de 15ºC.

Aceituna jabonosa: la enfermedad aparece generalmente en otoño, cuando las aceitunas empiezan a madurar, después de las primeras lluvias. El primer síntoma de ataque al fruto consiste en una mancha aceitosa, de color ocre, que se manifiesta en las zonas bajo las que se desarrolla el micelio. Estas zonas forman manchas más o menos circulares, puesto que el desarrollo del hongo es radial. Cuando el clima es húmedo, sobre estas manchas aparecen unas pústulas que segregan una sustancia gelatinosa de color anaranjado que después se vuelve parda. Por este motivo se le denomina «aceituna jabonosa».