¿Desaparecerán los plásticos? Así avanza la carrera para lograr alternativas más sostenibles
¿Sabías qué con las cáscaras de las almendra se pueden fabricar envases? Esta es una de las muchas opciones que baraja el sector agroalimentario para suplir a los plásticos convencionales
Con la aprobación del Real Decreto de Envases y Residuos de Envases, ha comenzado la cuenta atrás para subirse al carro de la sostenibilidad. Los plásticos tienen los días contados, su uso está cada vez más limitado y los investigadores luchan por encontrar otros materiales que no perjudiquen al medio ambiente, cumplan con su función y, sobre todo, no comprometan la rentabilidad de los productores.
El plástico reciclado es una gran alternativa que ha ido ganando adeptos día tras días, sin embargo, existen muchas alternativas novedosas que empiezan a cobrar importancia en la actualidad. Estas son algunas de las opciones:
- Pulpa de aceituna para crear bioplásticos: Acesur, a través de su proyecto «Olive Pack», está desarrollando un nuevo bioplástico biodegradable/compostable destinado a la fabricación de botellas para al envasado de sus aceites. Este bioplástico está compuesto pormicro/nano fibras de celulosa (MNFC) extraídas de subproductos del olivar.
- Envases hecho con algas de Cádiz: El Grupo Operativo Agrario «AlgaEcopack» acaba de presentar un prototipo de envase para frutas y verduras hecho con algas. En concreto, el modelo de las bandejas se basa en algas recolectadas por las costas gaditanas, por lo que además de ayudar a reducir la huella de carbono, permite eliminar un problema de las playas para ayuntamientos, turismo y sector pesquero.

- Envases de aguacate para alargar la vida útil de los alimentos: El proyecto «Guacapack» está desarrollando envases biodegradables a partir de residuos de aguacate. No hay que olvidar que el uso de esta alternativa permitiría alargar la vida útil de los alimentos hasta un 15%, destacan desde el grupo de investigación Nanobiopol-UA.
¿En qué consiste el procedimiento para obtener este tipo de envases? Se extrae y purifica el almidón de la semilla de aguacate para conseguir una película con la que se hacen etiquetas multicapa IML, las cuales actúan como barrera al oxígeno y evitan la oxidación del alimento.
Además, en este proceso se obtienen componentes activos, antioxidantes naturales de la semilla, de la piel y de la pulpa del aguacate que se incorporan a un bioplástico (PLA) para fabricar el envase por el proceso de inyección, y aseguran que, al entrar en contacto con el alimento, su periodo de consumo preferente se incrementará un 15%, detallan los impulsores del proyecto Nanobiopol-UA.
La caña de azúcar y la cáscara de almendras también sirven
- Apis apuesta por envases extraídos de la caña de azúcar: La conocida marca de tomate utiliza desde 2021 los envases «plant-based» de Tetra Pak, fabricados con más de un 80% con materiales procedentes de fuentes renovables de origen vegetal. Sin embargo, su apuesta por la innovación no ha parado de crecer y su último avance en este marco ha sido elaborar envases plásticos extraídos de la caña de azúcar.
- Los residuos de la fresa y el tomate también tienen una segunda vida: La UCO también se ha centrado en la búsqueda de envases más sostenibles. Participa en el proyecto europeo «BioFreshCloud», cuyo objetivo es la elaboración de envases, optimizando las técnicas de biorrefinería para obtener materiales de última generación (nanofibras de celulosa), a partir de residuos agrícolas generados durante el cultivo de los propios tomates y las fresas.
- Suero de queso y cáscaras de almendras: el proyecto europeo «Ypack» ha logrado crear un envase activo y biodegradable, a partir de suero de queso y cáscaras de almendras, capaz de desintegrarse en un plazo máximo de 90 días y de alargar la vida útil de algunos productos frescos hasta 48 días.