Así influirá la cumbre hispano-marroquí en el futuro de la agricultura y ganadería
Ambos países han firmado un memorando de entendimiento para reforzar su colaboración, sin embargo, una parte del sector ha mostrado su descontento con la celebración de este encuentro
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, Luis Planas, y el de Agricultura, Pesca Marítima, Desarrollo Rural y Aguas y Bosques de Marruecos, Mohamed Sadiki, han firmado un memorando de entendimiento (MoU) para la colaboración en los ámbitos sanitario, fitosanitario y en el conocimiento y desarrollo de producciones animales y vegetales, en el marco de la XII Reunión de Alto Nivel (RAN) entre los gobiernos de ambos países que se ha celebrado en Rabat.
En su intervención ante el plenario de la RAN, Planas ha destacado que este acuerdo consolida la «estrecha colaboración» entre ambos países que comparten «muchos intereses comunes», y ha aludido en concreto al entendimiento en cuestiones zoosanitarias y fitosanitarias, que resulta fundamental porque las enfermedades no conocen límites geográficos.
El titular de Agricultura ha reseñado la importancia de que ambos países trabajen juntos en la mejora de la sostenibilidad de la fertilización de los cultivos en centros de investigación e innovación.
De esta forma, Planas ha reiterado que los fertilizantes desempeñan un «papel fundamental» para alcanzar un nivel de producción agrícola que permita estabilizar los mercados y garantizar la seguridad alimentaria.
Áreas de cooperación
El memorando define como áreas de cooperación el desarrollo de proyectos para la modernización de las explotaciones agrícolas y ganaderas, la mejora de la calidad de los productos y su valorización, la sanidad animal, la mejora genética, la alimentación, el bienestar de los animales y la sanidad y protección de los vegetales.
Además, se contempla el establecimiento de mecanismos de cooperación en el ámbito de la investigación científica y el intercambio de conocimientos y experiencias en la incorporación de nuevas tecnologías a la producción ganadera y la vigilancia y lucha contra las enfermedades animales y la zoonosis.

El acuerdo estipula que se pondrán en marcha programas específicos en sanidad y bienestar animal (vigilancia epidemiológica diagnóstico, diseño de estrategias en la lucha contra enfermedades transfronterizas, entre otras cuestiones) y sanidad vegetal y control de semillas y plantas (refuerzo del intercambio de información sobre situaciones fitosanitaria y de las capacidades de vigilancia y control).
También se contempla la puesta en marcha de programas de seguridad sanitaria de los productos alimentarios, como la adopción de modelos específicos de certificados, y el desarrollo de sistemas informáticos que favorezcan la gestión y comunicación de alertas zoosanitarias y el control sanitario de las mercancías.
En la reunión bilateral mantenida por los ministros antes del plenario se ha abordado también la futura renovación del acuerdo de pesca entre la Unión Europea y Marruecos, cuya importancia trasciende el ámbito puramente pesquero, según ha subrayado Planas, ya que es un elemento que forma parte de las seculares buenas relaciones de vecindad que mantienen ambos países.
Alerta de COAG Almería
Hay que recordar que COAG Almería emitió un comunicado alertando de la celebración de la cumbre entre estos dos países, ya que «podría suponer una amenaza real para el sector agrícola en su totalidad».
En este sentido, la organización agraria aseguró que «solamente el hecho de estar siendo convocada a espaldas de la agricultura y la ganadería y de sus principales interlocutores, es ya un indicativo de los efectos que puede llegar a surgir a posteriori. Desde el apoyo a las grandes inversiones que subyacen al sector agrícola marroquí hasta la desprotección sobre el modelo agrícola almeriense, ya bastante expuesto a día de hoy», detalló COAG en su comunicado.
Además, COAG Almería recordó que «la coincidencia de temporada de cultivo entre ambas zonas productivas es uno de los caballos de batalla del agricultor y agricultora de Almería que se ve maniatada por el incremento de los costes de producción y discriminada por las políticas europeas que invierten en agricultura marroquí para reconvertir en verde sus cultivos mientras en Almería se ven obligados a luchar por acceder a unos eco-regímenes que vetan a priori el acceso a la modernización y reconversión del invernadero almeriense».