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Consejo de Agricultura de la UE

El etiquetado frontal único para los alimentos no empieza con buen pie en Bruselas

La medida, que pretende facilitar las decisiones saludables a los consumidores y «reconocer» a los animales bien tratados, no logra respaldo unánime de la UE

16/12/2020 a las 08:50

La idea de un nuevo etiquetado frontal obligatorio en los productos agroalimentarios, que incluiría también un código de colores para informar de los valores nutricionales, no ha logrado el apoyo unánime de los países de la Unión Europea.

El asunto se ha tratado en un Consejo de ministros de Agricultura donde se han aprobado unas conclusiones de la presidencia, que este semestre está en manos de Alemania, que no fueron respaldadas por tres países, ha informado al término de la reunión en rueda de prensa la ministra alemana de Agricultura, Julia Klöckner.

Hay que recordar que el objetivo de la UE es «avanzar hacia un etiquetado obligatorio armonizado», que permita a los consumidores optar con más facilidad por alimentos saludables y que «reconozca» a los animales bien tratados.

La postura de España

El ministro español de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ya ha informado de que España apoya ese etiquetado, que servirá para aclarar «de dónde vienen, cómo se han producido y qué características nutricionales» tienen los alimentos. Además, ha añadido que las conclusiones europeas «van en el sentido de premiar y dar posibilidad de ingresos adicionales a los ganaderos que, desde el punto de vista animal, lleven a cabo mejores prácticas».

«Creemos que tiene que armonizarse a nivel europeo, pero nos parece positivo», ha concluido Planas.

La organización europea de consumidores BEUC ha lamentado que, pese a los esfuerzos de Alemania, no haya sido posible lograr una posición unánime del Consejo sobre «los elementos básicos de cualquier futuro etiquetado nutricional».

Mientras la aplastante mayoría de estados respaldaron un etiquetado obligatorio y armonizado en la parte frontal de los envases, «una minoría sigue bloqueando las soluciones para ayudar a los consumidores a comprar comida más saludables», ha indicado BEUC.

Siete países, en contra del etiquetado de alimentos «tradicionales»

Hay que recordar que ya el pasado septiembre, siete países de la Unión Europea (UE) – Italia, Grecia, Chipre, la República Checa, Hungría, Letonia y Rumanía – se opusieron a la idea de ese tipo de etiquetado, según explicaron en un documento. Subrayaron que los productos agroalimentarios forman parte de la «herencia cultural» y que, si se armonizan las normas, se debería exceptuar a los productos con denominación de origen protegida, las especialidades tradicionales y ciertos alimentos como el aceite de oliva.

Objetivo de Bruselas

No obstante, la intención de Bruselas es presentar una propuesta a finales de 2022 para un etiquetado obligatorio armonizado que dé a los consumidores más opciones de elegir alimentos saludables.

Entre otros aspectos, las conclusiones dejan claro que ese etiquetado no debe imponer barreras comerciales en el mercado interior, debe respetar las obligaciones internacionales, ser claro y comprensible para evitar confusión y ser verificable y trazable.