Los agricultores, contundentes: «con números rojos, la agricultura no puede ser verde»
Asaja Sevilla recopila en una mesa redonda los grandes retos de la agricultura: el Pacto Verde europeo, el Brexit o reforma de la PAC, entre otros
«No se nos pueden exigir cada vez más requisitos y obligaciones medioambientales con cada vez menos dinero, los agricultores no pueden ser verdes cuando sus números están en rojo». Con esta afirmación el presidente de Asaja Sevilla, Ricardo Serra, ha inaugurado esta mañana la jornada «Retos y Nuevos desafíos para la agricultura», que organizada por Asaja Sevilla, se ha celebrado en la Casa de la Provincia, con la colaboración de BASF, la Fundación Caja Rural del Sur, Asegasa y la Diputación de Sevilla.
La mesa redonda central del acto ha analizado el panorama actual y los nuevos desafíos a los que se enfrenta la agricultura europea, que se encuentra en estos momentos en una encrucijada: en plena crisis, en un entorno cambiante y en medio de una pandemia, la Unión Europea propone restringir el empleo de abonos, de fitosanitarios, limitar los usos del suelo y reducir el presupuesto de la nueva PAC que viene plagada de las limitaciones productivas.
Moderada por el presidente del Colegio de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Andalucía, Antonio Vergel, en dicha mesa han intervenido el responsable de ventas de BASF en España, Jesús Delgado; el secretario general de Agricultura, Ganadería y Alimentación de la Consejería de Agricultura, Vicente Pérez, y el miembro de la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo, Juan Ignacio Zoido.
La Covid-19 en la agricultura
Antonio Vergel ha comenzado su intervención recordando cómo el estado de alarma obligó a que el sector agrario, que estaba movilizándose desde finales del año pasado en toda Europa y muy especialmente en España, demandando soluciones ante su grave crisis de rentabilidad, aparcó sus reivindicaciones y pasó a ser reconocido y definido como esencial.
De hecho, Juan Ignacio Zoido, miembro de la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo, ha lanzado al aire una pregunta, «¿qué hubiera pasado si la comida hubiera escaseado como pasó con las mascarillas? Los agricultores han dado un ejemplo espectacular, pero lo que necesitan es menos palabras y aplausos y sí más reconocimiento».
Pacto verde europeo
En este sentido, Zoido lamentó que nada más terminar el primer confinamiento comenzó la presión para presentar en el marco del denominado «Pacto Verde Europeo», dos estrategias de actuación, llamadas «De la Granja a la Mesa» y «Estrategia para la Biodiversidad en el Horizonte 2030», que plantean determinadas exigencias de reducción de uso de insumos y cambio de prácticas productivas, y que tendrán una fuerte repercusión el sector agrario europeo en general, y muy particularmente en España y Andalucía.
Para el responsable de ventas de BASF en España, Jesús Delgado, «el problema es que cuando hablamos de sostenibilidad medioambiental siempre se olvida el coste social y económico que van a tener estas medidas, y la cuerda está muy cerca de romperse; a la agricultura se le pide que sea cada vez más digital y se le añaden cada vez más exigencias, pero el agricultor lo que necesita es menos trabas y más agilidad para implantar esas nuevas tecnologías que son las que permitirán cumplir con muchos de los requisitos medioambientales», explicó.
Relaciones comerciales: aranceles y Brexit
Respecto a las relaciones comerciales en la Unión Europea, la mesa redonda ha abordado asuntos fundamentales como los aranceles impuestos por Estados Unidos, una guerra comercial que, como recordó Serra, «no era nuestra» y que Zoido confía en que termine pronto, porque, según anunció en el encuentro, «se están produciendo avances en las negociaciones con la nueva Administración americana y es posible que los aranceles se eliminen incluso antes de que salga Trump». En este sentido, los participantes en el debate coincidieron en sus críticas por la falta de diplomacia de nuestro gobierno y de la UE para abordar este asunto.
En cuanto al Brexit y sus efectos en nuestras exportaciones e importaciones, «la preocupación es extrema«, según afirmó Zoido, ya que las medidas no acaban de concretarse, y aunque haya un acuerdo in extremis, «traerá consigo un aumento inevitable de la burocracia».
Serra se mostró pesimista en este sentido y advirtió de que «las consecuencias serán dramáticas, al existir barreras insalvables». Según un informe reciente del COPA, explicó Serra, el comercio de productos agrícolas entre la UE y Reino Unido es del 11% del total del comercio; Inglaterra importa el 65% de su alimentación y el 60% de lo que produce lo exporta hacia la UE. Los productos europeos más perjudicados serían, por orden, la carne, la leche, el azúcar, el arroz, la pesca, las frutas y verduras, los procesados, y el sector del vino.
Reforma de la PAC
En paralelo, desde Asaja Sevilla han recordado que se propone una reducción presupuestaria importante para la nueva PAC que entrará en vigor a partir de 2023, que se traduce en un recorte del 10% en términos reales para el nuevo marco financiero: 4.742 millones de euros de pérdidas para España y 1.280 millones de euros de pérdidas en Andalucía, una cifra que como recordó el secretario general de Agricultura, Vicente Pérez, «equivale a la PAC de un año, y provocará la pérdida de miles de agricultores y el abandono y despoblación de muchas zonas rurales».
Desde la patronal agraria también recuerdan que se está viviendo la recta final de la negociación de los posicionamientos finales, unos meses decisivos para el diseño de la futura PAC, donde será muy importante el modelo final que se adopte, teniendo en cuenta que Andalucía es una región que, como se defendió en el debate, por su diversidad agronómica, por su productividad y por su capacidad de adaptación a las nuevas prioridades que se marcan desde la política europea, es la mayor perceptora de la PAC a nivel nacional y una de las más importantes a nivel europeo.
Como colofón del encuentro, y como resumió el moderador, Antonio Vergel, pese a todas las dificultades abordadas en la mesa de debate, la agricultura tiene futuro y para ello se necesitará «rejuvenecer nuestro sector, implementar nuevas tecnologías, aumentar el asesoramiento técnico y profesional, mejorar la planificación profesional y el diseño de estrategias y que se nos permita trabajar con todas estas nuevas normativas».