La falta de agua encarece la cesta de la compra, ¿qué alimentos subirán más?
El arroz, la fruta de hueso o el pan son alimentos que verán cómo sus precios suben (todavía más) en los próximos meses
Son diversas las causas por las que este verano la cesta de la compra se verá aún más encarecida. Una de ellas, y posiblemente aquella que más nos afecta y se escapa de nuestras manos, es la sequía. No podemos hacer que llueva todo lo necesario.
Según un informe de COAG, actualizado el 11 de mayo de este año, a causa de la sequía se dan prácticamente por perdidas las cosechas de trigo y cebada en diferentes comunidades autónomas (Andalucía, Extremadura, Castilla La Mancha, Aragón, Comunidad de Madrid, Cataluña y Castilla y León). Pérdidas irreversibles en más de 5 millones de hectáreas de secano, con todo lo que ello conlleva.
También se verán afectadas las explotaciones de frutales en diferentes regiones españolas, puesto que, sobre todo, en Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana y Cataluña, las restricciones de regadío amenazan seriamente a los agricultores.
En este informe, queda reflejado, además, la limitada producción del girasol, a punto de florecer, pero con un porte muy pequeño por la falta de agua.
Por consecuencia, las pérdidas en las cosechas son reales y más que preocupantes, ya que, según este informe, el cultivo del arroz en Andalucía no se podrá llevar a cabo, al igual que «en la mitad sur, los olivos y los frutos secos de secano difícilmente superarán el 20% de una cosecha normal en aquellas comarcas más afectadas».
¿Situación exagerada?
Cuando se habla de situación crítica no se exagera. Se puede observar en el olivar, por ejemplo, cuya situación es extremadamente complicada, «especialmente en Jaén, que depende casi en exclusiva de este cultivo».
Los cultivos leñosos, así como los hortícolas o los almendros también se han visto seriamente afectados. Situación semejante para la ganadería extensiva y los apicultores.
En definitiva, la producción agrícola y ganadera de este año se está viendo gravemente mermada dado el bajo volumen de precipitaciones que desde hace bastantes meses está dejando sin esperanza al profesional agrario de nuestro país.
Baja campaña, bajas en los alimentos
Desde Aemet, el mapa de precipitación acumulada en un período de tiempo de 7 meses, hasta el 4 de abril de este 2023, muestra en situación crítica especialmente a los territorios situados en la cuenca del mediterráneo. La cuenca andaluza del Guadalquivir se encuentra en situación alarmante, tanto que, según COAG, se da por perdida la campaña del arroz y, tras la comisión de desembalse y las bajas dotaciones que se han aprobado, no es posible llevar a cabo el cultivo.
Quienes no lo sufren de primera mano, no están a pie de campo ni se preocupan por la supervivencia de sus explotaciones agrarias, no estarán exentos, ya que todos lo notaremos en la cesta de la compra.
Una subida de precios previsible y negativa para el bolsillo
La drástica ausencia de lluvias ocasiona pérdidas de cosechas completas, inversiones frustradas y mucha incertidumbre, lo que se traduce en problemas de suministro de alimentos a nivel nacional. Aunque no habrá graves problemas de abastecimiento, el sector agroalimentario se ve duramente amenazado.
La inflación ocasionada desde el estallido de la guerra de Ucrania, entre otros motivos, la sequía, la subida de precio de los insumos y materias primas y todo lo que lleva asociado la supervivencia de dichas explotaciones se refleja en el precio que marcan los productos que llegan a los lineales y tiendas de alimentación.
Que una cosecha se dé por perdida afecta a una cadena completa de servicios. Si se pierde el eslabón principal de la cadena, toda la actividad que hay detrás simplemente se vuelve inexistente, de modo que el conflicto surge también en otros sectores.
En definitiva, ¿cómo lo notamos todos? A la hora de hacer la compra. Este año, empezaremos a notar una nueva subida de precios en el período próximo al verano. Tanto el bolsillo del agricultor y el ganadero como del ciudadano de a pie que, a priori vive ajeno a si la cosecha fructifica o no, se verá afectado.
¿Los alimentos más afectados?
Ya los cultivos venían anunciando una anormalidad en su desarrollo, temprano, tardío o insuficiente. La antesala de un desenlace desolador. La razón por la que el precio de los alimentos aumenta a causa de la sequía es directamente proporcional a la reducción de la oferta en contraposición a la acrecentada demanda. Si hay menos que dar, pero muchos a los que dar, el costo del producto se eleva.
Los cereales han sido los grandes afectados por la sequía. En consecuencia, productos como el pan se verán encarecidos dada la ausencia de cereales como el trigo o el centeno, que se están viendo
El aceite de oliva, en especial en la comunidad andaluza, donde la brotación de la aceituna tras la correcta floración del olivo apenas ha soportado la falta de agua y las altas temperaturas. Según Asaja, en este último mes sube el precio del aceite de oliva virgen y lampante, lo que terminará redundando en los lineales.
Precios de la carne
Suben los precios de sector cunícola (carne de conejo) y ovino. Como ya hemos dicho, la desorbitada subida de las materias primas necesarias para alimentar a las cabezas de ganado, ha imposibilitado el mantenimiento de los animales, hecho que deriva en un encarecimiento de la leche y los productos lácteos.
Los cultivos hortícolas también se encuentran entre los más afectados. La sequía hace que el aporte hídrico constante que requieren vea mermada su oferta y, en consecuencia, se hinche el precio de frutas y verduras frescas y de temporada.
De hecho, la escasa cosecha de fruta de hueso y la bajada en superficie de sandía y melón hacen pensar que este verano, ir a la frutería será más caro que nunca.
Por último, cabe destacar el arroz, que será más difícil de encontrar a precios razonables que nunca. Y es que la provincia de Sevilla no podrá sembrar nada de sus más de 30.000 hectáreas, haciendo casi obligatorias las exportaciones.