Las lluvias de estos días, claves para salvar la próxima cosecha oleícola
Desde Feragua aseguran que las precipitaciones han servido para «saturar el suelo, que estaba muy seco, y aún no han servido para llenar los embalses»
El secretario general de la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua), Pedro Parias, ha apuntado que la lluvia de los últimos días «sirve básicamente para saturar el suelo», pero ha precisado que en el caso de los embalses «todavía se ha notado prácticamente nada» y tiene que seguir lloviendo para que «entre agua de forma significativa».
Así, Parias ha señalado, en declaraciones a Europa Press, que «son lluvias bienvenidas y absolutamente necesarias», y que sirven básicamente para «saturar el suelo que estaba muy seco y llenar los primeros perfiles», que llevaban «un déficit hídrico muy importante», ya que «a esta fecha, por regla general, en Andalucía tendría que haber llovido ya 200 litros por metro cuadrado y llevamos una media de 50», aunque ha precisado que hay puntos en los que «ha llovido ya más de 100 litros».
No ha habido una «entrada significativa» de agua
Respecto a los embalses, ha indicado que «todavía no se han notado prácticamente nada» estas lluvias, exceptuando «un poquito en los embalses del sistema del Ribera de Huelva, que abastece a Sevilla, donde se han podido coger cuatro o cinco hectómetros». Pero «realmente todavía no hemos notado entrada significativa en los embalses», y «no se puede, por tanto, lanzar las campanas al vuelo».
«Tiene que seguir lloviendo para que entre agua significativa en los embalses, y llover más en la parte de Córdoba, Jaén, Granada», ha apuntado Parias, quien ha añadido que el cauce principal del Guadalquivir «tampoco ha incrementado sus caudales», porque «la tierra se ha tragado prácticamente toda la lluvia», ha remarcado.
Sobre el regadío, el secretario general de Feragua ha indicado que «el momento de necesidades de riego es a partir de marzo o abril, y la cubrimos con la lluvia o los embalses» y el nivel de la cuenca «sigue el 18%, no se ha movido», con lo cual, de cara a la campaña de riego, estas lluvias de momento no han significado nada».
«Son positivas porque están empezando a saturar los perfiles del suelo y sirven para que lo que llueva luego pueda escurrir y llegar a los embalses», ha señalado, y ha añadido que «también son muy positivas para arboleda, el olivar, los naranjos, y puede ser incluso negativa el exceso de agua sobre alguna hortícolas de invierno».
Un respiro para el olivar
Organizaciones agrarias como Asaja, UPA y COAG han coincidido en ver un respiro para el olivar con las lluvias caídas en la provincia de Jaén, pero han incidido en que es necesario que se mantengan ya que el estrés hídrico del olivar requiere de mayor abundancia de precipitaciones para por lo menos garantizar una próxima campaña normalizada en el olivar de regadío.
El gerente de Asaja Jaén y portavoz de la organización, Luis Carlos Valero, ha indicado a Agrónoma que la lluvia «está viniendo extraordinariamente» porque se venía «arrastrando un déficit de agua de otoño muy importante y con estas lluvias puede ser que lleguemos a unos niveles normales de unos 200 litros» y así afrontar unas «perspectivas halagüeñas».
Valero ha apuntado también que «ya han comenzado a funcionar las escorrentías, la tierra está saturada de agua y mucha de este agua comenzará a ir a los pantanos y a los ríos», algo que contribuirá a mejorar la situación en los embalses de la cuenca del Guadalquivir de cara a los futuros riegos.
Respecto al viento, aunque reconoce que «puede tirar algo de aceituna al suelo», no está siendo un problema generalizado y no preocupa a los agricultores.
Por su parte, el secretario general de UPA Jaén, Cristóbal Cano, ha dicho a Europa Press que las lluvias son «muy bienvenidas» porque es necesario que «revierta» la situación de sequía. «Ojalá este sucesivo paso de borrascas sea ese punto de inflexión que estamos deseando para que de cara ya a la próxima campaña 23/24 podamos albergar esperanzas de que sea una campaña como mínimo media», ha dicho Cano.
Recuperar las plantaciones
Cano ha añadido que para la presente campaña la incidencia de la lluvia «no es significativa» y se da «por perdida», pero las miras ya están puestas en la próxima campaña que podría estar «en jaque» si ahora no hay abundancia de precipitaciones.
«Necesitamos que las precipitaciones sean abundantes para que se recuperen las plantaciones y para que alberguemos esperanzas de una campaña de regadío sin problemas porque el nivel de agua embalsada en la cuenca del Guadalquivir no alcanza el 20 por ciento y tiene que llover mucho para que esos recursos se recuperen y tengamos una campaña normal de regadío», ha afirmado el máximo responsable de UPA en la provincia de Jaén.
Desde COAG, su secretario general, Juan Luis Ávila, ha destacado a Europa Press que las lluvias caídas en la provincia «todavía no son significativas» y que habría que alcanzar una media de unos 100 litros por metro cuadrado para afrontar «la posibilidad de cosecha el año que viene, pero sobre todo en el regadío» porque en secano el olivar «ha llegado a principios de diciembre con un estrés hídrico tremendo».
En la cosecha actual, la incidencia de la lluvia es nula y «lo único que va a permitir es que la aceituna gane algo de calibre y se pueda recoger aunque eso va a ser a costa de reducir el rendimiento graso de la aceituna», ha concluido Ávila.