La ansiada doble potencia llega para los regantes…solo durante el estado de alarma
El Decreto-ley 11/2020, del 31 de marzo, recoge esta norma, que ya fue contemplada en la Ley de Medidas Urgentes para la Sequía de 2018
En el contexto de la crisis sanitaria del Covid-19, no todo han sido malas noticias para el campo. Este es el caso de los regantes, quienes, tras varios años de lucha, se han beneficiado de la posibilidad de disponer de dos potencias eléctricas diferentes en el mismo año en sus explotaciones.
Esta medida, recogida en la Ley 1/2018, de 6 de marzo, y promulgada tras la difícil sequía que atravesaba el sector agrario desde 2015, nunca se llegó a desarrollar reglamentariamente.
Sin embargo, el Decreto-ley 11/2020, de 31 de marzo, por el que se adoptan medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico para hacer frente al Covid-19, ha hecho efectiva la norma.
Vigente durante el estado de alarma
En concreto, es en el artículo 42 del decreto donde se recoge la flexibilización de los contratos de suministro de electricidad para autónomos y empresas .
De este modo, la norma refleja la obligación de los distribuidores de atender «las solicitudes de cambio de potencia o de peaje de acceso, con independencia de que el consumidor hubiera modificado voluntariamente las condiciones técnicas de su contrato de acceso de terceros a la red en un plazo inferior a doce meses, y aunque no se haya producido ningún cambio en la estructura de peajes de acceso o cargos que le afecte».
Es decir, los regantes podrían firmar un contrato de temporada para los meses de máximo consumo y otro, con una potencia mínima, el resto del año para mantener los equipos.
Petición histórica
El sector agrario lleva pidiendo que se reconozca el carácter estacional del regadío desde 2008. Por lo tanto, se trata de una medida que viene a paliar el problema existente desde la desaparición de las tarifas especiales de riego.
Además, el campo pasó de solicitar medidas urgentes para hacer frente a los efectos producidos por la sequía, a apostar por la implantación de regadíos modernizados que ahorraban agua, pero suponían un coste mayor en energía. Situación que hizo que tampoco fuesen económicamente viables y que reiteró de nuevo la necesidad de la viabilidad de la doble potencia para efectuar los riegos.
Continuidad una vez finalice el estado de alarma
Sin embargo, como aseguran desde la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía, Feragua, la aplicación de esta regla «llega precisamente cuando arranca la campaña y, por lo tanto, cuando menos utilidad tiene para el regadío».
Como estipula el decreto, solo estará en vigor durante el estado de alarma. Por ello, desde Feragua reiteran «la necesidad del desarrollo reglamentario de la ley 1/2018, de 6 de marzo, para que el regadío pueda beneficiarse por fin de la posibilidad de cambio de potencia previsto en esta norma».