Fernando Miranda: «Vamos a mantener el empeño de dirigir las ayudas a los agricultores activos»
El director general de Producciones y Mercados Agrarios del Ministerio explica que se valora qie cada Estado miembro decida si concede ayudas a empresas con actividades no agrarias
Lo normal es que en la Política Agraria Común (PAC) haya una evolución y no una revolución, declara el director general de Producciones y Mercados Agrarios del Ministerio, Fernando Miranda, ante las numerosas y distintas propuestas de modificación presentadas en Bruselas que pretenden simplificar la aplicación de la política comunitaria del marco actual 2014-2020. Miranda, quien ha sido uno de los artífices de lograr la actual reforma para el campo español, asegura para tranquilidad de los agricultores andaluces que el Ministerio va a luchar «porque se mantengan los pagos directos y porque éstos recaigan en quienes verdaderamente se dedican a la actividad agraria», además de afirmar que, a diferencias de otros países europeos, «no está habiendo problemas de aplicación del greening en España».
-En Bruselas ya se ha escuchado que el sistema actual de pagos directos no es ni eficaz ni eficiente ni equitativo. ¿Están garantizados en la PAC?
-España va a apostar por que se mantengan los pagos directos, ya que juegan un papel muy importante en la estabilidad de la renta de los agricultores. Entre las propuestas de modificación de la PAC que se están oyendo las hay muy rompedoras y otras más continuistas, aunque lo normal es que en la PAC haya cambios evolutivos y no disruptivos. No obstante, pensamos que la PAC tiene que responder mejor a algunos retos como el de la volatilidad de los mercados y el del clima y el medio ambiente, y en ambos los pagos directos puedan jugar un papel importante.
-¿La condición de agricultor activo seguirá siendo imprescindible para recibir dichos pagos?
—En España lo vamos a mantener. Hemos hecho un esfuerzo ya muy importante de direccionamiento de las ayudas a los agricultores verdaderamente activos. Si cogemos datos de beneficiarios de las ayudas de 2013 a 2015 hemos bajado en 112.000 perceptores, por lo que ha habido un importante ajuste de titulares que no se dedicaban realmente a la actividad agraria. Vamos en el buen sentido y, desde luego, vamos a seguir manteniéndonos en este empeño.
-Las propuestas de simplificación del greening han sido las más numerosas. ¿Se incrementaran los requisitos a cumplir por los agricultores?
-La dificultad de aplicación del greening es uno de los motivos por los que han aflorado más protestas de la actual PAC en Europa. No obstante, España ha sido bastante pragmática a la hora de elegir las modalidades de su aplicación. Los requisitos para el pago verde con los umbrales de 10 hectáreas para lo que es la Superficie de Interés Ecológico (SIE) y de 15 hectáreas para la diversificación los hemos puesto al alcance de todos los agricultores y eso ha permitido que no haya grandes problemas en la aplicación del greening en España.
-Una de las propuestas que más afecta a Andalucía es la de la prohibición de usar fitosanitarios para 2017 en las superficies de interés ecológico, lo que pone en riesgo cultivos como la alfalfa o el garbanzo…
-En Europa existe la discusión de que el greening no sirve para nada y que habría que quitarlo, lo que nos preocupa pues, si se suprime, las ayudas que vienen por esta vía también se perderán. Queremos defender el carácter medioambiental de la PAC y sus efectos positivos y si nos poníamos a favor del uso de fitosanitarios en las Superficie de Interés Ecológico (SIE) les estábamos dando argumentos a aquellos que dicen que el dinero del greening habría que emplearlo en otra cosa. Además, las SIE ocupan aproximadamente el 5% de la superficie agraria de una explotación, por lo que no es un elemento mayor el hecho de que no se pueda usar fitosanitarios en dicha superficie.
Cultivos estratégicos
-El diagnóstico del sector de la aceituna de mesa hecho por el Ministerio confirma que el cultivo está en retroceso. ¿Se ha perdido ya el tren de conseguir una ayuda acoplada?
-En cuanto una nueva reforma de la PAC nos dé la ocasión, vamos a pedir que la aceituna de mesa esté dentro de los sectores que puedan recibir ayudas vinculadas a la producción. La aceituna de mesa tiene problemas, fundamentalmente algunas variedades, debido al coste que supone la recolección manual. Queremos seguir trabajando con el sector, hicimos el diagnóstico y ahora vamos a hacer una recogida de datos de entamadoras, para tener precios de entamadoras y seguir dando trasparencia al olivar de verdeo. Llevamos dos campañas en las que los precios están acompañando, por lo que vamos a aprovechar esta relativa bonanza para buscar la viabilidad de un sector en el que somos una gran potencia exportadora.
-Se refiere a la PAC post 2020, ¿no?
-Sí. Las modificaciones de esta PAC no pueden suponer una reapertura de los Reglamentos de base (donde se dice qué sectores pueden recibir ayudas vinculadas a la producción) que dieron lugar al acuerdo político de 2013. Habría que esperar a la próxima reforma.
-¿El fin de las cuotas de la remolacha hay que mirarlo con incertidumbre o con optimismo?
—Sobre todo de forma distinta a como se ha mirado el fin de las cuotas en el sector lácteo. Ni el nivel organizativo ni la estructura industrial del sector lácteo es comparable con el de la remolacha. El sector remolachero tiene una cultura del acuerdo muy grande a través del Acuerdo Marco Interprofesional. Llevan muchos años acordando y eso supone una gran base para el futuro. Cuando hablamos con los dos grandes grupos azucareros, la cooperativa Acor y la empresa British Sugar, el clima es totalmente diferente al vivido en el sector lácteo, y eso nos hace mirar al futuro con optimismo.
-¿Cómo responderán los precios de la remolacha azucarera ante un mercado liberalizado?
-La producción en Europa previsiblemente va a subir, aunque hay pocos stocks y las importaciones de azúcar es probable que bajen. Por tanto, el horizonte de los próximos años es de equilibrio de mercado y cuando hay equilibrio hay precio. Los analistas no ven una situación de preocupación, por lo que podemos afrontar con optimismo lo que queda de esta década.
Acuerdo con Sudáfrica
-¿Cómo afectará el acuerdo entre la UE y Sudáfrica sobre cítricos a las producciones andaluzas?
-Sudáfrica exporta al mundo 500.000 toneladas de cítricos y España, que es el principal exportador mundial, aproximadamente cuatro millones de toneladas, por lo que hablamos de dimensiones distintas. Lo que se ha acordado es prorrogar un mes más, de octubre a noviembre, el periodo en el que Sudáfrica tiene un precio de entrada preferencial. Pero las exportaciones de Sudáfrica en octubre son muy pequeñitas y en noviembre testimoniales. El sector se queja porque es verdad que la naranja se puede almacenar y conseguir en cámaras prorrogar la vida comercial un mes o dos, pero eso ya lo podían hacer también y no lo notábamos. Por tanto, no creemos que sea relevante el efecto del acuerdo, pero estamos con los ojos abiertos por si se rompen los volúmenes tradicionales de comercio de cítricos en detrimento de España.
-Los citricultores denuncian una bajada de precios de hasta el 30%.
-Los problemas siempre llegan en el centro de la campaña, donde estamos, ya que la oferta supera la demanda y los precios bajan. Quizás no tanto como se dice, pero bajan. Las organizaciones de productores (OPFH) pueden usar las herramientas de gestión de mercados a través de los programas operativos. Hemos consumido ya los cupos del veto ruso en cítricos y esperamos que en las próximas semanas, con la llegada del frío, se normalice la situación.