Cinco fincas ‘top’ que hacen caja apostando por la sostenibilidad
Sin salir de la provincia de Sevilla hay muchas explotaciones que por su cuidado manejo han llamado la atención de inversores y proyectos
¿Puede ser rentable una agricultura que apueste por la sostenibilidad ambiental y la recuperación de la biodiversidad? La respuesta es sí, y en la provincia de Sevilla hay múltiples referentes.
Se trata de explotaciones agrarias regadas con una buena dosis de innovación, que han logrado anticiparse a las directivas comunitarias y que han abierto el camino a la agricultura del futuro. Una agricultura de calidad, competitiva, rentable, sostenible y digital, que sepa dar respuesta a la necesidad de producir más alimentos saludables con menos recursos, como es el agua en el caso de Andalucía, para una población creciente y con mayor conciencia por cómo se produce lo que come.
Son muchas las empresas que han visto el ser «sostenible» como una oportunidad de aportar valor añadido a sus productos de cara al consumidor, un pasaporte para la exportación agroalimentaria y/o un polo de atracción de inversiones y financiación de proyectos. Aquí van cinco buenos ejemplos.
Finca El Valenciano
Situada entre los municipios de Carmona y Marchena, es propiedad de Galpagro quien, en unión de CBH conforma el grupo Balam Agriculture. Esta finca de unas 300 hectáreas es un centro de innovación aplicada a distintos cultivos, con especial protagonismo del olivar.
Es una de las más modernas y sostenibles explotaciones agrícolas de España y acoge siete proyectos de innovación europeos sobre mejora genética, optimización de recursos, tecnología y economía circular.
Desarrolla estudios sobre cómo mejorar la calidad del suelo o el uso eficiente del agua, y apuesta por el fomento de la biodiversidad mediante la instalación de cajas nido para distintas aves y de hoteles para insectos.
Alberga el Rural Innovation Hub, para facilitar la transferencia de conocimiento y está apoyado por las empresas Naan Dan Jain, IBM, Sipcam Iberia, Ideagro o la organización agraria Asaja.
Finca El Cerro
En el municipio de Carmona se encuentra la finca El Cerro, dedicada a la explotación sostenible de cítricos. Cuenta con unas 400 hectáreas cultivadas bajo la agricultura bioinclusiva, un modelo liderado por la empresa Iberhanse-Naturgreen que promueve la recuperación de la biodiversidad de flora y fauna en el campo, destacando su valor ornitológico.
Este modo de producir ha llamado la atención de WWF, que certifica la calidad de sus cítricos sostenibles y que en base al proyecto «Zitrus Edeka» se comercializan en la cadena de supermercados Edeka, la mayor red de comercio minorista de Alemania.
Hacienda Las Cárdenas
También en Carmona se localiza la Hacienda Las Cárdenas, la finca de la familia Valdenebro dedicada tanto a cultivos herbáceos (trigo, girasol, maíz, y algodón) como permanentes (cítricos y olivar) en sus más de mil hectáreas.
Las plantaciones de bandas florales y setos arbustivos autóctonos, además de cubiertas vegetales; la instalación de posaderos de rapaces, cajas nido y hoteles de insectos forman parte del entorno, donde destacan también las islas para anfibios en los embalses para el riego.
Se practica una agricultura de precisión basada en el uso de herramientas digitales que ayudan a tomar decisiones más precisas y a reducir el uso de los recursos. Es la primera finca española que entra a formar parte del programa internacional de Bayer ForwardFarming, cuyo fin es promover prácticas agrarias sostenibles.
Cortijo El Puerto
En Lora del Río se sitúa la finca Cortijo El Puerto, de 120 hectáreas, con cultivos de olivar y almendro en seto. A estos árboles se suman cubiertas vegetales y 30.000 arbustos con ciclos de floración escalonada, que sirven de alimento y refugio para la fauna, pues cada especie cumple una función determinada en esta explotación.
De hecho, la finca cuenta con hasta 14 hoteles para insectos, donde se alojan abejas, abejorros y avispas; así como mariquitas, mariposas y crisopas, que de manera natural acaban con las plagas de los cultivos.
En la finca se practica una agricultura ecológica y biodinámica, donde prima cuidar la fertilidad del suelo y no utilizar productos químicos de síntesis. Ha sido la primera en todo el mundo en certificar sus almendros en seto en agricultura biodinámica. Además, su aceite de oliva virgen extra ecológico ha coronado el podio en todos los concursos internacionales.
En esta finca, además, se está desarrollando un proyecto de investigación del Ifapa para el ensayo de nuevas selecciones de olivo en seto, empleando técnicas que tengan un impacto mínimo ambiental.
Finca Cortijo Maestre
En el término de Alcalá de Guadaira se sitúa esta finca de 785 hectáreas de cultivos herbáceos extensivos en secano. Es pionera en buenas prácticas agrícolas, pues lleva 20 años haciendo agricultura de conservación.
Rotación de cultivos, mantener el suelo cubierto, la no alteración mecánica del terreno o márgenes multifuncionales para fomentar la biodiversidad son las prácticas habituales. La finca está totalmente monitorizada, las operaciones se realizan a través de sistemas de ayuda al guiado mediante GPS. Esto ayuda a realizar planes de abonado y tratamientos específicos, reduciendo así las dosis de aplicación.
Además, la adopción de la siembra directa en cultivos cerealistas mejora la sostenibilidad del medio y la rentabilidad de la finca. Es una de las explotaciones del proyecto LIFE Agromitiga, que finalizará en 2022, y cuyo objeto es desarrollar estrategias de mitigación del cambio climático. La finca ha acogido también proyectos internacionales como Inspia y «Topps Water Protection».