¿Se flexibilizará la PAC 2024? Caos en los planes de siembra
El sector reclama que se aclare «ya» si se van a prorrogar las flexibilizaciones activadas por la sequía y la guerra
Incertidumbre. Eso es lo que sienten los agricultores andaluces, que no saben ni cómo empezar a cuadrar los planes de siembra, ahora que ha arrancado oficialmente el año agrícola. Y es que aún no se han resuelto las dudas sobre qué pasara con la PAC 2024. ¿Se prorrogarán las flexibilizaciones que se aplicaron en la PAC 2023?
«Se trata de una cuestión vital para la planificación en las explotaciones, y pedimos que se aclare lo antes posible», insiste Antonio Caro, jefe de los servicios técnicos de Asaja Sevilla. Lo cierto es que, desde la organización agraria, advierten a los agricultores de que «lo más probable» es que la flexibilización no se aplique en esta campaña y, por tanto, haya que acogerse a la normativa tal cual.
«Creemos que, desde Bruselas, no se muestran muy dispuestos a prorrogar las ‘facilidades’ del año pasado, a lo que se suma que, desde el Ministerio de Agricultura, ahora que España preside el Consejo de la UE, tampoco se está haciendo la presión suficiente», censura Caro.
Desde la organización agraria consideran que «no tiene sentido» que no se lleve a cabo la prórroga, teniendo en cuenta que los motivos que justificaban las flexibilizaciones, que no son otros que la guerra de Ucrania y la sequía, «siguen condicionando la actividad agraria durante esta campaña». De hecho, la sequía se ha agravado, incluso, pues no hay perspectivas de que llueva en el horizonte más próximo.
Las medidas
En este escenario, desde Asaja Sevilla recomiendan elaborar los planes de siembra «empezando de cero». «Aunque el ‘no’ a una PAC 2024 flexible no sea tajante, no podemos arriesgarnos», aseguran.
Es decir, hay que planificar teniendo en cuenta que habrá que llevar a cabo la rotación de cultivos especificada, dejar el 4% de tierras de barbecho o hacer diversificación de cultivos (de 20 a 30 hectáreas, dos cultivos, y más de 30 hectáreas, tres cultivos, recuerdan).
De ámbito autonómico
Por otro lado, siguen aún en el aire las flexibilizaciones de ámbito autonómico, que conciernen a los eco regímenes, y que en la campaña anterior facilitaron, en algo, la adaptación a estas nuevas medidas.
El año pasado, Andalucía se acogió al 100% de las flexibilizaciones propuestas por el Ministerio de Agricultura, y que estaban relacionadas con las cargas ganaderas mínimas o los periodos mínimos de pastoreo, entre otros aspectos.
Sin embargo, este año aún no se ha hecho oficial si se prorrogarán estas medidas o no. «Sabemos que el Ministerio ha aplazado la decisión, asegurando que ahora no toca hablar de eso. Pero si ahora no toca, ¿cómo vamos a planificar con certeza?», se lamenta Antonio Caro.
Anticipos de la PAC
Otra de las grandes preocupaciones de los agricultores para estas próximas semanas es que lleguen cuanto antes, y bien, los anticipos de las ayudas PAC, que supondrán el 70% de las ayudas y que comenzará a pagarse a partir del 16 de octubre.
Tal y como confirmó el pasado jueves en el Parlamento la consejera de Agricultura, Carmen Crespo, serán 750 millones de euros, un «chute» económico que en el campo esperan con impaciencia ante la amenaza a la rentabilidad que está suponiendo la sequía.
¿Cómo serán los pagos?
No obstante, el pago de estos anticipos será la prueba de los recortes que está nueva PAC, en su primer año, ha supuesto para los productores andaluces. «Las ayudas que se recibirán serán más bajas por los recortes que hemos denunciado desde el principio», insisten desde Asaja, que calcula pérdidas de 50 millones de euros anuales tan solo en la provincia de Sevilla.
Según datos de la Consejería, las pérdidas suben a 100 millones de euros anuales a nivel regional, 500 millones si se tiene en cuenta el periodo de esta PAC (2023-27) al completo. Las pérdidas se deben, sobre todo, a los eco-regímenes, las medidas que buscan favorecer una producción más respetuosa con el medioambiente y que, a grandes rasgos, son los ‘herederos’ del antiguo Pago Verde, con una salvedad: hay que acogerse a ciertas medidas para cobrarlos y su importe es mucho más bajo (entre un 40 y un 50% menos, según cálculos de Asaja), lo que redundará en una pérdida de ayudas para el campo andaluz.
Cubierta vegetal
La patronal agraria destaca el eco régimen dedicado a la permanencia de la cubierta vegetal en cultivos leñosos, que ha tenido menos acogida por algo que ya criticaron desde el sector hace unos meses: la imposibilidad del laboreo a partir de primavera. «Esperamos que esto sirva para que se modifique este requisito», insiste Caro.
Por otra parte, los eco regímenes referentes a los pastos (divididos en húmedos y mediterráneos) también son de los que han sufrido una brusca bajada en las cuantías finales que, además, dependen de la superficie. Es decir, los importes definitivos asociados a los eco regímenes son bastante más bajo que las previsiones que se hacían desde el Ministerio. Habrá que ver cómo se materializa esto en las cuentas corrientes de los agricultores y ganaderos andaluces.