El futuro para el campo andaluz ya está aquí y es 100% tecnológico
La digitalización es el camino en el que debe enfocarse el sector agroalimentario para ser más sostenible y eficiente, según el Agroencuentro organizado por ABC y Agrónoma
La tecnología ha irrumpido con fuerza en el sector agrario y, aunque aún hay mucho margen de mejora, es el único camino para lograr una agricultura más sostenible y eficiente que cumpla con los cánones europeos y, a su vez, proporcione riqueza a los agricultores. Esa es la principal conclusión del Agroencuentro «Modelos de éxito en la Agricultura 4.0», organizado por ABC y Agrónoma, y que ha reunido en la Casa de ABC a expertos ponentes del sector, además de a numerosos asistentes al otro lado de la pantalla.
Dicho evento , patrocinado por Fertiberia y en el que ha colaborado Vodafone, ha estado moderado por el redactor jefe de ABC de Sevilla, Luis Montoto.
«Después de la pandemia sanitaria, el sector agroalimentario ha salido reforzado, y han cambiado muchas de las tendencias que lo rodean, como el uso del comercio electrónico o los hábitos de compra», ha asegurado uno de los ponentes, Rafael Alcaide, director territorial de Vodafone en Andalucía.
Alcaide ha esbozado los principales retos a los que se enfrenta el sector, que no son otros que la sostenibilidad, no solo medioambiental, sino también social y económica, los nuevos modelos de negocio que propician el contacto directo entre productor y consumidor o las inversiones que requieren las exigencias europeas, cada vez más duras.
Para enfrentarse a todo ello, y como vehículo conductor, la tecnología. «Otra de las claves es la atracción de talento hacia la agricultura, así como formar a los que ya están dentro del sector para que apliquen los nuevos métodos digitales», ha detallado Alcaide.
El uso del 5G en la agricultura
Además, el director territorial de Vodafone ha adelantado que cada vez está más cerca la irrupción del 5G a nivel general en Andalucía, lo que permitirá que se afiance aún más el «Internet de las Cosas» y su uso en el campo.
Para poner en valor la importancia de estas nuevas tecnologías, Alcaide ha detallado uno de los proyectos innovadores que ya es una realidad: han conseguido que se lleve a cabo la aplicación de fitosanitarios a través de drones en olivar, lo que permite que se utilicen las cantidades exactas, a través del análisis de datos, que necesita cada árbol. « Parece ciencia ficción pero de aquí a unos años va a ser lo habitual», ha asegurado.
Investigación pública
Por su parte, Lourdes Fuster, presidenta del Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA), ha nombrado algunos de los proyectos que se llevan a cabo en el seno de esta institución andaluza, un referente en la investigación agrícola.
«En Ifapa tenemos claro que el empleo de nuevas tecnologías y técnicas de digitalización son claves para el futuro», ha insistido Fuster. De hecho, ha detallado que la obtención de datos, y su posterior uso por parte de los agricultores, son «claves» para que estos puedan mejorar su productividad. No en vano, la Red de Información Agroclimática de Andalucía, dependiente del Ifapa, «es una ayuda fundamental para la toma de decisiones que tienen que ver con el riego».
La mitigación del cambio climático, el estado del suelo a través del Big Data, la detección de la salinidad, la contaminación del nitrato o el conocimiento sobre el ganado a través de sensores son algunos de los 200 proyectos que los investigadores del Ifapa están llevando a cab.
Otro de los puntos, sustentados en la tecnología, en los que trabaja el instituto andaluz es la formación online, «vital para los agricultores» durante la pandemia. «Nos permite acercar la formación al mundo rural y evitar su despoblación, así como fomentar la incorporación de los jóvenes», ha afirmado Fuster.
Nuevos retos
«Tenemos detectados los nuevos retos de la agricultura, entre los que destacan la pérdida de fertilidad, la erosión y la despoblación de las zonas rurales, y la tecnología es esencial para enfrentarlos». Por ello, están trabajando en nuevos sistemas de alertas para las enfermedades vegetales, nuevos usos para los sensores y sistemas de asesoramiento. Además, la presidenta del Ifapa ha destacado que siguen reforzando la colaboración público-privada con numerosas empresas, muchas de ellas de ámbito digital.
Décadas de datos
Otro de los participantes en el Agroencuentro ha sido Javier González, director de Innovación Agronómica del Grupo Fertiberia, que ha destacado que la compañía, con más de 50 años de experiencia, tiene una gran base de datos del estado del suelo de todo el país, así como de los estados nutricionales de los distintos cultivos.
«Aún queda mucho margen de mejora, sobre todo en el uso de sensores localizados, pero tenemos que tener claro que solo con el manejo de datos seremos capaces de mejorar los cultivos, siendo más sostenibles y rentables», ha insistido.
González ha explicado que, dentro del trabajo de innovación en Fertiberia, han recogido más de 8.000 datos de análisis foliares y más de 1.500 análisis de suelo, y han obtenido como resultado una imagen detallada de cómo es la fertilidad del suelo del olivar español y de los olivos, lo que ha permitido crear un fertilizante más adecuado para este cultivo, con nutrientes como hierro y zinc.
Por otro lado, Javier González ha insistido en que «el agricultor ya es un mantenedor del medioambiente», frente a ciertas presiones restrictivas de Europa. «La mejor manera de ser sostenible es que el agricultor tenga información sobre cómo tiene que hacer todo. No conozco a nadie que quiera usar más fertilizantes o abonos sin razón, al contrario, hay que darle la posibilidad de que maneje los datos para conocer cómo ahorrar costes y ser eficiente».
Aguacates con la mitad de agua
Enrique Colilles, directo general de la cooperativa malagueña Trops, ha sido el encargado de bajar el debate a tierra, explicando qué hace Trops en el campo y cómo ha conseguido, con la ayuda de la tecnología, convertirse en el principal productor y comercializador de aguacate de España.
«Los agricultores tenemos la responsabilidad de producir el producto de una manera eficiente y ponerlo en manos del consumidor», ha explicado, al tiempo que confesaba que las primeras mediciones digitales las hicieron en 2004, cuando midieron la dulzura interna del mango y el aguacate. «Han pasado 17 años, y desde entonces hemos acumulado millones de datos que nos permiten obtener un buen producto», ha detallado.
En concreto, producen «1200 calidades diferentes» de aguacate y mango, «algo que solo es posible con un buen manejo sustentado en los datos».
Otra de las iniciativas tecnológicas que Trops ha llevado a cabo ha conseguido cultivar aguacates utilizando la mitad de agua, ayudándose del monitoreo y el control del riego. Además, están trabajando en un robot que permite seleccionar qué frutos están maduros y se pueden recolectar del árbol.
«Las nuevas tecnologías, en este caso de la comunicación, también nos han permitido afianzar en esa imagen de marca que queremos hacerle llegar al consumidor. Nuestro objetivo es que confíen en Trops, en que su fruta es de calidad, y para ello han sido, y está siendo, esenciales los nuevos canales».