¿Qué está pasando con el glifosato? Su posible prohibición divide a la UE e inquieta al campo
Herbicida

¿Qué está pasando con el glifosato? Su posible prohibición divide a la UE e inquieta al campo

Colectivos ecologistas se oponen a que se alargue su autorización, que caduca el 15 de diciembre. No obstante, informes científicos avalan la seguridad de su uso, algo que apoyan las organizaciones andaluzas

23/10/2023 Actualizado a las 14:00

La polémica del glifosato sigue protagonizando todos los debates europeos. El Comité Permanente de Plantas, Animales y Piensos votó, y emitió un dictamen, el pasado 13 de febrero a favor de su renovación, lo que el sector agrario español considera «una decisión acertada que se fundamenta en el criterio científico». Sin embargo, el Comité Permanente no logró reunir una mayoría cualificada (un 55% que alcancen una representación del 65% de la población europea) ni para aprobar ni para rechazar la propuesta.

Ahora, queda que la Comisión Europea renueve, o no, la autorización para su uso, que caduca el 15 de diciembre. Una decisión que, según se ha conocido en las últimas horas, se ha aplazado hasta noviembre y tiene en vilo a los agricultores andaluces. No en vano, el glifosato es el herbicida más utilizado, y más económico, en el campo.

Comité de apelación

De esta forma, Bruselas ha decidido remitir la cuestión al Comité de apelación, que votará previsiblemente en la primera quincena de noviembre. Si no se llega a una decisión, será la Comisión Europea quien decida de forma unilateral, pues tiene potestad para hacerlo.

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Tractor aplicando los tratamientos fitosanitarios / Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible

Postura del Gobierno español

El Gobierno español votó a favor de la renovación del glifosato en el Comité, algo que apoyan desde ALAS (Alianza por una Agricultura Sostenible), que agrupa a las organizaciones UPA, Asaja, COAG, Fepex y la Asociación Española Agricultura de Conservación Suelos Vivos.

«Se trata de una clara muestra de apoyo del Gobierno al sector productor español y del conjunto de la UE», aseguran desde la Alianza, que recalca que la decisión de votar a favor conlleva, además, «un impacto positivo directo para los consumidores españoles y europeos». «En un contexto de inflación, se podrá seguir empleando una herramienta que contribuye a la productividad agrícola y que permite llevar a los hogares productos seguros y sostenibles sin encarecer innecesariamente el coste de producción».

Oposición ecologista

Paralelamente, las voces negativas contra el glifosato siguen dando ruido. De hecho, incluso entre los políticos españoles existe cierta corriente que aboga por una no renovación de la autorización del herbicida. En concreto, los Comunes y Verde Equo, integrados en la coalición Sumar, han registrado una propuesta no de Ley para que se paralice la recomendación de la Comisión Europea sobre la renovación del uso del herbicida. Alegan que hay «múltiples evidencias científicas» del riesgo sobre la biodiversidad y la salud humana. También organizaciones ecologistas europeas piden que se retire del mercado.

No obstante, los agricultores europeos, a través del Copa-Cogeca, no han dudado en pronunciarse a favor de la renovación, argumentando que la propuesta « cuenta con una evaluación favorable de dos agencias de la UE, la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA)».

Aplicación de glifosato / Asaja

Dicho informe es, también, la base del argumentario de organizaciones agrarias como Asaja Sevilla, que siempre se han mostrado de acuerdo con su utilización. En concreto, el estudio de la EFSA concluye que no hay evaluación del impacto del glifosato no ha identificado áreas de preocupación críticas, aunque sí «algunas lagunas de datos» (señaladas en las conclusiones de la EFSA como cuestiones que no han podido concluirse o cuestiones pendientes). Entre las cuestiones que no han podido concluirse figuran la evaluación de una de las impurezas del glifosato y los riesgos para las plantas acuáticas.

Desde la organización agraria insisten en que el criterio científico «es la única guía legítima para justificar la toma de decisiones políticas en referencia a la aprobación, renovación o el rechazo de una materia activa».
A pesar de estas últimas evidencias científicas, a favor del argumentario agrario, países ‘todopoderosos’ como Alemania y Francia se abstuvieron en la votación del Comité Permanente del pasado 13 de octubre, lo que ha puesto trabas a la decisión final a pesar, incluso, del informe favorable de la EFSA.

Sin alternativa

Desde el Copa Cogeca insisten en que, cualquiera que sea el dictamen final, los Estados miembros tendrán que enfrentarse al hecho de que «no hay una alternativa» al glifosato, que es el herbicida más utilizado a nivel mundial. «Sin él, muchas prácticas agrícolas, especialmente la conservación del suelo, se volverían muy complejas, dejando a los agricultores sin soluciones», avisan.

También desde la alianza española ALAS hacen alusión «a la evidencia científica». Además, señalan que el glifosato «contribuye a los objetivos de sostenibilidad de la UE en términos de lucha contra el cambio climático», ya que permite que los agricultores adopten «prácticas de agricultura regenerativa», como la denominada agricultura de conservación, que captura carbono en el suelo.

Por todo ello, el campo español, a través de ALAS, reclama al Gobierno «que se mantenga firme en su decisión» que, amparada en el criterio científico, resulta esencial para la sostenibilidad y competitividad de la producción agroalimentaria».

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