Granada queda fuera de las ayudas por sequía de la Junta
Asaja Granada denuncia un reparto injusto que excluye a zonas gravemente afectadas y acusa a la Junta de agravar la marginación iniciada por el Gobierno
El campo granadino vuelve a sentirse abandonado. La organización agraria Asaja Granada ha denunciado públicamente que la Junta de Andalucía ha excluido a amplias zonas productoras de frutos secos de la provincia de las ayudas extraordinarias por sequía recogidas en la Orden del 22 de mayo, publicada este lunes en el BOJA n.º 104.
Estas ayudas, enmarcadas en el Programa de Desarrollo Rural de Andalucía 2014-2022 (Medida 23), buscaban paliar los efectos de la sequía en distintos sectores agroganaderos. Sin embargo, según Asaja, la Junta ha dejado fuera comarcas duramente afectadas como Iznalloz, Alhama-Temple y el Valle de Lecrín, beneficiando únicamente a Guadix, Baza y Huéscar.
La exclusión llega después de que el Gobierno central ya marginara a Granada del reparto de ayudas estatales mediante el Real Decreto 347/2025, de 22 de abril. «La Junta ha perdido la oportunidad de corregir esta injusticia y ha optado por profundizarla», ha lamentado Asaja en un comunicado.
La organización recuerda que Granada es la principal productora de almendra de Andalucía y una de las más importantes de España, y que cumple con creces los criterios técnicos para acceder a las ayudas, como haber registrado pérdidas superiores al 30% respecto a la media de los últimos cinco años.
Asaja también ha criticado lo que considera una «gestión desigual» por parte del Gobierno andaluz, que ha incluido completamente las comarcas del Alto y Bajo Almanzora en Almería —provincia que ya fue íntegramente beneficiada por las ayudas estatales—, lo que podría suponer una duplicación de compensaciones, contraria a las bases reguladoras de la propia convocatoria.
La organización agraria exige a la Junta de Andalucía un reparto «equitativo, transparente y acorde a los daños reales» y reclama que los fondos no adjudicados por posibles duplicidades se redistribuyan a las zonas excluidas de Granada, en lugar de perderse.
«La Junta ha defraudado al campo granadino», concluye Asaja, denunciando un trato «parcial y territorialmente injusto» que agudiza la sensación de abandono institucional en el sector agrícola de la provincia.