Hoteles para insectos para aumentar la biodiversidad en el Valle Inferior de Guadalquivir
La comunidad de regantes implantará cinco hoteles para insectos en las próximas semanas
Los regantes del Valle Inferior del Guadalquivir han decidido llevar a cabo una novedosa iniciativa para aumentar la biodiversidad existente en los campos de la comunidad. Se trata de cinco hoteles para insectos, los cuales se instalarán en las próximas semanas en los entornos de las balsas y de la planta solar de la comunidad.
Así, apuestan por una idea que ya ha sido implantada en parques y jardines botánicos de grandes ciudades europeas como Ámsterdam, París o Madrid, según han explicado los regantes del Valle Inferior en un comunicado.
¿Qué son los hoteles de insectos?
De este modo, la comunidad incorpora ideas «nuevas, sencillas y positivas», explican los regantes. Pero ¿qué son los hoteles de insectos?
Se trata de instalaciones (una especie de cajones reciclados), en los que se disponen de manera ordenada y por capas, ramas, tejas, troncos, paja, ladrillos… de manera que estos elementos sirvan de cobijo a insectos y arácnidos, fomentando su supervivencia, su reproducción y su integración en el ecosistema.
Al respecto, desde la comunidad señalan que «no se trata ni mucho menos de una iniciativa desprovista de utilidad práctica. Al contrario. Lo que perseguimos es ofrecer un hábitat apto para la reproducción de unas especies que juegan un papel crucial y positivo en el equilibrio ecológico de nuestros cultivos», afirman.
En cuanto a los «huéspedes», explican los regantes, prefieren «principalmente abejas y avispas solitarias, pero también esperamos a crisopas, mariquitas, escarabajos, entre otros, ya que muchas de estas especies no encuentran madera muerta en el medio rural donde refugiarse, pues los restos de poda se eliminan y los árboles frutales que mueren son diligentemente repuestos por otros nuevos».
Finalmente, destacan «la importancia» de estos insectos para la comunidad y explican que «constituyen una fauna auxiliar, ya que mantienen el equilibrio ecológico en los cultivos implantados en la zona regable, consiguiendo una agricultura más sostenible y más natural».