El Ifapa trabaja por un campo más moderno y productivo
El Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica dedica el 30% de su presupuesto a mitigar el cambio climático
Modernizar el campo andaluz en todos los sentidos, apostando por la sostenibilidad medioambiental, económica y productiva. Ese es el objetivo del Ifapa (Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica).
El instituto, que atesora décadas de trabajo, depende de la Consejería de Agricultura, y ha conseguido grandes hitos no solo en el ámbito investigador, sino lo más importante, que han facilitado la labor del campo en Andalucía. «Trabajar mano a mano con el sector primario redunda en el beneficio de todos los ciudadanos», recalca Marta Bosquet, su presidenta.
Por ello, el Ifapa, que cuenta con 16 centros disponibles por toda Andalucía, tiene una doble vertiente: una vocación de investigación, de la mano de un personal «implicado y con amplia vocación de servicio público», y otra dedicada plenamente a que los resultados de las investigaciones lleguen directamente a las explotaciones. «Queremos que todo pueda aplicarse a la práctica, ayudar a los agricultores y ganaderos», afirma Bosquet.
Contacto con el sector
Precisamente, para que las investigaciones respondan contundentemente a las inquietudes de los productores, el Ifapa ha puesto en marcha en los últimos meses diversas jornadas y mesas redondas destinadas a tener contacto directo con los agricultores incluso antes de que las iniciativas se pongan en marcha. También organizaciones y cooperativas participan en la elección de los proyectos.
Según detalla su presidenta, el instituto de investigación se centrará, en estos próximos tres años, en la mitigación del cambio climático, uno de los grandes retos a los que se enfrenta el sector agrario.
Según detalla su presidenta, el instituto de investigación se centrará, en estos próximos tres años, en la mitigación del cambio climático, uno de los grandes retos a los que se enfrenta el sector agrario y al que dedica el 30% de la inversión. La biodiversidad, los programas de mejora genética, las estrategias en el manejo de suelos y las gestión de plagas y enfermedades y el control de los escasos recursos hídricos son otros de los asuntos a los que se dedican los investigadores andaluces. En cuanto a proyectos de transferencia y formación, dedicados a compartir los resultados con los agricultores, tienen carácter transversal (trata la digitalización, el riego y la fertilización) y sectorial (sobre leguminosas, vitivinicultura, frutos secos y olivar…).
La vocación de servicio del instituto de investigación también se ha materializado con la puesta en marcha de distintas aplicaciones móviles gratuitas que ya están disponibles para los agricultores y pueden descargarse en los principales sistemas operativos.
Este catálogo de aplicaciones gratuitas busca ayudar a los productores y técnicos en la toma de decisiones de diferentes áreas, como la gestión del riego o la sanidad vegetal. En concreto, son ‘Riego Almendro’, ‘Riego Berry’, la Guía de Producción Integrada, la Guía Plagas, la Guía Hongos y la aplicación para programar el riego y la fertilización del olivar.
Proyectos de referencia
Por otra parte, el Ifapa ofrece otras dos apps específicas, la primera, ‘Diseñen’, para diseñar infraestructuras ecológicas que permitan conservar a los enemigos naturales de las plagas y la segunda, ‘Planten’, para incrementar la biodiversidad en el entorno de los cultivos, así como la presencia de fauna auxiliar beneficiosa.
En cuanto a los proyectos de investigación que se enmarcan dentro del plan para 2024, cabe resaltar el denominado ‘Gestión integrada de plagas (GIP) para cultivos de invernadero, incluyendo problemas fitosanitarios en los suelos agrícolas’, que comenzó en 2024 y acabará en 2025. Coordinado por investigador Dirk Janssen en el centro Ifapa La Mojonera (Almería), este trabajo se propone avanzar en el desarrollo de marcadores de salud del suelo de invernaderos.
En concreto, se centra en las enfermedades de plantas que tienen su origen en el suelo, por lo que se pretende producir modelos de supervivencia de hongos de suelo sometidos a solarización. El proyecto buscará métodos de control del virus CGMMV en melón y sandía y se estudiarán, además, otros virus causantes de enfermedades en hortícolas.
Este proyecto viene a sumarse a la línea de investigación en el control biológico de las plagas que afectan a cultivos andaluces, unos trabajos en los que el centro La Mojonera fue pionero y es referencia desde hace décadas.
De otro lado, destaca el proyecto ‘Adaptaviti: Adaptación de la vitivinicultura andaluza a los nuevos escenarios ecoclimáticos y de consumo. experimentación, transferencia y divulgación’, que quiere impulsar la transición verde del sector vitivinícola andaluz y adaptarlo tanto a las exigencias de la PAC como a los nuevos retos relacionados con la sostenibilidad.
Según detallan desde el Ifapa, se va a poner especial énfasis en la conservación y regeneración del suelo y la biodiversidad, así como en el aprovechamiento de los subproductos de la vid para adaptar sus estructuras productivas al cambio climático y a una gestión más sostenible. sta línea de trabajo será desarrollado en los próximos años por un equipo de 10 personas en los centros Ifapa de Cabra, Málaga y Rancho de la Merced (Jerez de la Frontera).