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Vid afectada por el mildiu / RAIF
Sanidad vegetal

¿Cómo afectan las altas temperaturas al desarrollo de las diferentes plagas?

En el cultivo del algodón las altas temperaturas ayudan a combatir ciertas plagas

12/08/2021 Actualizado a las 12:35

El factor climático que mayor influencia ejerce sobre el desarrollo de las plagas de los cultivos es la temperatura. Cuando esta alcanza valores extremos actúa como un factor importante de reducción de poblaciones, produciendo un considerable porcentaje de mortandad sobre los distintos estadios de desarrollo de las plagas (huevo, pupa, larva, crisálida y adulto).

En otros casos, las altas temperaturas ayudan a un rápido desarrollo de la plaga. Por ello, desde la Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF) de la Junta de Andalucía señalan que «es importante puntualizar que, según la previsión meteorológica, se va a producir un aumento importante de las temperaturas máximas, pudiéndose alcanzar en algunos puntos de la comunidad andaluza hasta los 47ºC».

Influencia sobre los diferentes cultivos

En el cultivo del algodón, unas elevadas temperaturas, además de acelerar y estimular un rápido desarrollo vegetativo de las plantas, ayudan a combatir ciertas plagas, como los pulgones, produciendo una mortandad de individuos; o los lepidópteros, heliotis, earias, gusano rosado, provocando la desecación de las puestas y la muerte de las larvas en sus primeros estados de desarrollo.

Sin embargo, «su efecto sobre la araña roja es muy distinto, ya que temperaturas de más de 30ºC aceleran su desarrollo, acortando su ciclo biológico», señalan desde la Junta de Andalucía.

Cultivo de algodón / Herogra Group

Según asegura la RAIF, en el caso de la vid el comportamiento es «muy similar», pues temperaturas de más de 30ºC, unido al ambiente seco, provocan una mortandad del 50-60% de los huevos de polilla del racimo.

Mosca del olivo

En el cultivo del olivar, algunas plagas como la mosca del olivo también se ven «muy influenciadas» por las altas temperaturas. Las temperaturas superiores a 30ºC limitan decisivamente los distintos estados de desarrollo de insectos, disminuyendo la viabilidad de los huevos y de las larvas pequeñas, así como de su mortalidad.

Asimismo, con temperaturas superiores a 34-35ºC se produce la mortandad de los huevos, mayores de 30ºC provoca la muerte de las larvas, temperaturas de más de 36ºC ocasionan la muerte de las pulpas, y por encima de los 40ºC ya no sobreviven los adultos.

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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