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Herbicida

Inquietud en el campo: la renovación del uso del glifosato aún está en el aire

La Comisión Europea aplaza a noviembre la decisión mientras el sector agrario español insiste en que se trata de una herramienta «imprescindible»

17/10/2023 Actualizado a las 11:38

La polémica del glifosato sigue protagonizando todos los debates europeos. El Comité Permanente de Plantas, Animales y Piensos votó, y emitió un dictamen, el pasado 13 de febrero a favor de su renovación, lo que el sector agrario español considera «una decisión acertada que se fundamenta en el criterio científico».

Sin embargo, el Comité Permanente no logró reunir una mayoría cualificada (un 55% que alcancen una representación del 65% de la población europea) ni para aprobar ni para rechazar la propuesta.

Ahora, queda que la Comisión Europea renueve, o no, la autorización para su uso, que caduca el 15 de diciembre. Una decisión que, según se ha conocido en las últimas horas, se ha aplazado hasta noviembre y tiene en vilo a los agricultores andaluces. No en vano, el glifosato es el herbicida más utilizado, y más económico, en el campo.

De esta forma, Bruselas ha decidido remitir la cuestión al Comité de apelación, que votará previsiblemente en la primera quincena de noviembre. Si no se llega a una decisión, será la Comisión Europea quien decida de forma unilateral, pues tiene potestad para hacerlo.

Postura española

El Gobierno español español votó a favor de la renovación del glifosato en el Comité, algo que apoyan desde ALAS (Alianza por una Agricultura Sostenible), que agrupa a las organizaciones UPA, Asaja, COAG, Fepex y la Asociación Española Agricultura de Conservación Suelos Vivos.

Tratamientos herbicidas en el olivar / Asaja Jaén

Impacto positivo para los consumidores

«Se trata de una una clara muestra de apoyo del Gobierno al sector productor español y del conjunto de la UE», aseguran desde la Alianza, que recalca que la decisión de votar a favor conlleva, además, «un impacto positivo directo para los consumidores españoles y europeos».

«En un contexto de inflación, se podrá seguir empleando una herramienta que contribuye a la productividad agrícola y que permite llevar a los hogares productos seguros y sostenibles sin encarecer innecesariamente el coste de producción».

Paralelamente, las voces negativas contra el glifosato siguen dando ruido. De hecho, incluso dentro del las élites políticas españolas, existe cierta corriente que aboga por una no renovación de la autorización del herbicida.

También a nivel europeo, ecologistas y los todopoderosos Alemania y Francia están en contra de que se renueve su uso y se abstuvieron en el Comité del 13 de octubre, lo que está dificultando la decisión a pesar, incluso, de que existe un informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que concluye que no hay ningún área de preocupación crítica en torno a su utilización.

Una herramienta indispensable

Tal y como recuerdan desde ALAS, que el glifosato es «una herramienta indispensable para la sostenibilidad de la agricultura». «Nuestros cultivos se desarrollan en un medio ambiente donde tienen que competir con las malas hierbas por el agua, los nutrientes del suelo y la luz del sol, lo que puede llevar a grandes pérdidas. Necesitamos controlar estas malas hierbas para poder cultivar con éxito. Para ello, llevamos cerca de 50 años utilizando el glifosato de forma segura», insisten.