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Entrevista

Jesús Limón Gallardo: «Hemos pisado el freno en frutales y vamos a apostar por el olivar superintensivo»

El grupo SAT Mogalla continúa con la diversificación de cultivos y plantará en primavera 140 hectáreas de olivos en seto con destino a almazara

04/09/2019 Actualizado a las 13:12

Con más de 4.000 hectáreas en regadío, la Sociedad Agrícola de Transformación (SAT) Mogalla no ha parado de crecer en los últimos 15 años. Aunque el grupo nació en 2001 para dar salida comercial a las producciones de la finca Montealegre (Sevilla) y La Mogayuela (Huelva), ambas dedicadas a la producción de cítricos, la inversión en nuevas propiedades en las provincias de Sevilla, Huelva y Badajoz, así como en el Alentejo portugués, le ha permitido diversificar su actividad agrícola. Así, actualmente Mogalla produce y comercializa entre los frutales: cítricos, albaricoques, paraguayos, caquis, granadas y almendras. En cuanto a los cultivos de la huerta, el grupo produce ajos, brócolis, pimientos y tomate industrial. También tiene 800 vacas limousin en la finca portuguesa y dos cebaderos, más otra línea de negocio dedicada a la multiplicación de semillas de maíz, girasol y trigo para multinacionales como Syngenta, Monsanto o Fitó. Las nuevas inversiones del grupo miran ahora hacia el olivar de almazara.

-Los orígenes del grupo están muy ligados a los cítricos. Tras la diversificación de cultivos, ¿cuál es la principal línea de negocio de Mogalla?
-Nuestra actividad principal eran los cítricos y hoy día sigue siendo la línea más importante, aunque es verdad que han mermado su porcentaje de peso en los últimos años. Producimos unas 30.000 toneladas de cítricos (mandarinas y naranjas) de todas las variedades, y entre los frutales, le seguirían las 3.000 toneladas de granadas —aunque en tres años duplicamos esta producción—, 3.000 toneladas de caquis, y 1.700 toneladas entre albaricoques y paraguayos. En almendro estamos empezando, pues el año pasado sembramos 200 hectáreas y todavía no están en producción.

-El grupo ha hecho una fuerte apuesta por la granada, liderando la superficie nacional plantada…

-Actualmente tenemos en producción entre el 40-50% de la superficie de granados, por lo que esperamos que en el año 2021 alcancemos la plena producción y nos vayamos a 6.000 toneladas. No obstante, no vamos a crecer más, pues se trata de un mercado muy aventurero y queremos analizar mejor el comportamiento de la granada tanto en campo como en el mercado, a la espera también de que lleguen nuevas variedades. Y en el caqui, al igual que en la granada, también hemos echado el freno. Existe mucho caqui plantado ya en España, pues se habla de un millón de toneladas, algo que el consumo no podrá asimilar en los dos meses que dura la campaña.

-¿Hacia dónde van a mirar entonces las nuevas inversiones?
—Nos vamos a estrenar en el olivar. En primavera vamos a plantar unas 140 hectáreas en superintensivo, de las variedades arbequina y arbosana y con destino a almazara. Como la vocación del grupo Mogalla siempre ha sido avanzar más buscando el valor añadido, no descartamos que el día de mañana contemos con una almazara propia si nuestra producción de aceite es alta. En tal caso, siguiendo la filosofía de que se nos identifique con nuestro producto, la idea pasaría por embotellar el aceite y venderlo con nuestra marca.

-Hay quien dice que el olivar en seto tiene su vida productiva limitada a una década…

-Hemos analizado pros y contras y hemos llegado a la conclusión de que haciendo podas manuales, aparte de las mecanizadas, podemos llevarnos el olivar a más vida. Si nos quedamos únicamente en la poda mecanizada el árbol se va a agotar pues se va a ir a leña en el plazo de diez o doce años. Con la poda manual hacemos renuevo de ramas y podremos ir manteniendo los olivos. No obstante, el sistema superintensivo supone ciertos riesgos, pero los asumimos por las ventajas productivas que le presuponemos a este método de cultivo.

-¿Las buenas cotizaciones actuales del aceite de oliva os han animado a hacer esta inversión?
-Sí, razón por la que se está plantando mucho olivar en seto. No obstante, según he podido saber, el aceite de oliva representa sólo el 2% en el consumo mundial de grasas, por lo que todavía hay mucho recorrido para sustituir a otros aceites menos saludables, como el de palma, por ejemplo. El aceite de oliva está muy arraigado en la cultura mediterránea, pero no en otras culturas, por lo que a nivel mundial hay todavía muchos mercados en los que se puede meter cabeza.

Campañas

-¿Cómo ha ido la campaña citrícola para el grupo Mogalla?
-Ha sido una muy mala campaña para las mandarinas. Ha influido el bajo calibre del fruto como consecuencia de la climatología sufrida y el estrés térmico de los árboles en el momento del cuaje y en el desarrollo de la fruta. A eso se ha sumado un nuevo fenómeno que no se había dado antes. Nuestras clementinas tempranas siempre han tenido mucho reconocimiento, tanto por ser las primeras como por el sabor. Pero cuando hemos llegado este año con la clementina temprana (oronules, clemenrubi o pri 23) al mercado, los lineales de los supermercados estaban inundados de nadorcott de Sudáfrica. Esa competencia no se había dado nunca y asusta. Cuando empezamos con la clementina temprana no había ningún problema ni de venta ni de precio, y este año sí lo ha habido.

-¿Y cómo está yendo la venta de naranjas?
-La producción de naranjas va a estar en términos del año pasado. La campaña no va mal, pues la cosecha del levante ha tenido problemas de calibre y en nuestras fincas no se ha dado. Contamos con una naranja muy buena y muy competitiva en calidad y tamaño. De nuestras naranjas y mandarinas, entre el 75 ó el 80% va a exportación. Este año, además, vamos a llevar a nuestros cítricos por primera vez a China.

-¿Qué previsiones hay para la campaña de fruta de hueso?
-Aún es muy pronto para tener una idea clara. Apostamos por fruta muy temprana y hasta ahora la respuesta del mercado ha sido buena. El 80% de nuestros albaricoques y paraguayos van a mercados exteriores. El mercado español es muy maduro y lo produce todo, y es muy difícil. Te tienes que meter a base de empujones y empujar a base de tirar precios.

-Otro cultivo que ha crecido mucho ha sido el ajo, que también lleva dos buenas campañas en cuanto a precio.
-Las siembras en España han aumentado entre un 20-30%, pero no es una cifra preocupante. Mogalla también ha incrementado su producción de ajos, no tanto por los buenos precios en origen, sino por los nuevos mercados que hemos abierto y que con nuestra oferta actual no éramos capaces de satisfacer. Es un mercado dominado por China, cuyo cupo de importaciones europeas deberá reajustarse ante el abandono del Reino Unido de la UE. Nuestra producción va en un 90% a Italia, aunque es verdad que cada vez hay más demandas de este producto fuera del mercado europeo.

Transformados

-Además de la producción agraria, la SAT apuesta por el valor añadido en sus dos almacenes de transformados, donde salen productos con marcas propias.
-Así es. En transformados tenemos dos líneas de negocio. Por un lado, la línea del fresco de la naranja, clementina, albaricoque, paraguayo, caqui, granada y ajo, con nuestras marcas: Mogalla, Tangerina e Inédita. Y por otro lado, la línea de cuarta gama para congelados de brócoli, pimiento, y calabacín. En el almacén de Cartaya (Huelva) sólo confeccionamos cítricos, empezando en septiembre y acabando en julio. En el almacén situado en Badajoz se hace la línea en fresco y la de la cuarta gama, con la elaboración de floreteados del brócoli y troceado del pimiento que vendemos después a las congeladoras y ellas son quienes lo procesan, envasan y congelan. Con esta actividad llevamos ya más de 14 años, trabajando para grandes firmas del mercado como Findus o Frudesa. De brócoli hacemos entorno a tres millones de kilos y de pimiento estamos sobre los 2,5 millones.

-¿Y qué hace el grupo con la ganadería limousin?
-También vamos un paso más allá de la producción. Tenemos dos cebaderos, por lo que no vendemos al destete, sino que terminamos el ciclo cebando a hembras entorno a los 400 kilos y a los machos en torno a 550 kilos. La ganadería está en una finca de 1.100 hectáreas en Portugal que hemos conseguido hacerla muy eficiente, con la implantación praderas y de comederos y bebederos estratégicos. Nuestra obsesión es tener las vacas saneadas, por lo que hasta los falsos positivos en tuberculosis los mandamos a sacrificio. Los animales cebados los vendemos en Portugal, donde el precio normalmente es mayor que el que hay en España.

¿Mogalla tiene en proyecto la compra de nuevas fincas en Portugal u otros destinos fuera de España?
-Actualmente no. Tuvimos en su día muchas ofertas para hacer inversiones en los países del Este (Rumanía y Bulgaria), pero tras pensarlo mucho desistimos de dar este paso. En Portugal entramos en el año 2000 por razón de oportunidad, y al ser un país vecino la decisión fue mucho más fácil y, a día de hoy, seguimos pensando que fue una elección acertada.