Los agricultores almerienses se manifiestan en Madrid en defensa del trasvase Tajo-Segura
Dicho trasvase hace posible regar más de 23.000 hectáreas de cultivo y garantiza el abastecimiento de 130.000 vecinos del Levante almeriense
Cerca de 1.500 vehículos que han viajado desde Alicante, Murcia y Almería, entre ellos quince camiones y varios autobuses, han recorrido este lunes las calles de Madrid en defensa del Trasvase Tajo-Segura. «Nos estáis ahogando y no con agua», han advertido los manifestantes», que han advertido que esto «puede acabar con la ‘huerta de Europa’».
En declaraciones a los medios de comunicación, el representante de los regantes alerta de que el golpe que les «pretende» dar el Gobierno tiene «consecuencias impredecibles», porque plantea reducir en un 45 por ciento los caudales «mínimos y ridículos» que se están enviado a las regiones de Alicante, Murcia y Andalucía.
Apoyo de la Junta andaluza
La consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía, Carmen Crespo, ha mostrado el «apoyo expreso» del Gobierno andaluz a los regantes almerienses que se manifiestan en Madrid contra la decisión del Gobierno de España de «recortar» el trasvase Tajo-Segura ante la modificación de reglas de explotación y aumento de los caudales ecológicos, así como «a los de las comunidades hermanas de Murcia y Valencia».
Así lo ha trasladado Crespo en declaraciones a los medios antes de mantener una reunión de trabajo con el presidente de la asociación de empresarios de Almería, Asempal, José Cano, y con varios miembros de su directiva, quienes también han trasladado su posición en contra de estos «recortes» por sus efectos en la economía de la provincia.
«No estamos dispuestos a este recorte en una cuestión como el agua, que es fundamental para los intereses económicos, sociales y medioambientales de Almería, una tierra seca muy afectada por el cambio climático», ha añadido.
La titular de Agricultura del Gobierno de Andalucía ha querido recordar que solo en el caso de Almería, el trasvase Tajo-Segura representa el 25 por ciento de toda el agua que llega a la provincia, que hace posible regar más de 23.000 hectáreas de cultivo y garantizar el abastecimiento de 130.000 vecinos del Levante almeriense. Con esta decisión, ha dicho Crespo, «se le están restando oportunidades a una tierra que necesita el agua para beber y para comer».
Sin condicionantes técnicos
El presidente de Asempal, José Cano, también se ha mostrado en contra de los cambios previstos por el Gobierno en relación al trasvase Tajo-Segura; unas modificaciones que para él responden a «cuestiones políticas» puesto que «no existen condicionantes técnicos» que den lugar a cambios en los caudales de trasvase.
«Miseria, legañas y esparto. Yo no quiero esparto para mi provincia, quiero la actividad agrícola que se está haciendo», ha dicho Cano, quien cree que los cambios podrían dar lugar una daño «irreparable» en la provincia, que precisa de otras «infraestructuras imprescindibles» porque el agua de riego alcanza ya unos «precios prohibitivos» para la agricultura.
Apoyo de los empresarios
Así, la Confederación Empresarial de la Provincia de Almería ha dado a conocer un manifiesto ante la modificación de las reglas de explotación y el aumento de los caudales ecológicos del trasvase para mostrar su «total respaldo a los agricultores, regantes y empresas del sector agroalimentario» de Almería al señalar que la merma de los aportes del trasvase “amenaza seriamente el empleo y la recuperación económica de la provincia”.
«Los agricultores tienen una dependencia clara del trasvase y se encuentran sin alternativa, ya que después de nueve años la desaladora de Villaricos, con capacidad de 20 hectómetros cúbicos al año, sigue sin repararse», han indicado en el documento, en el que afirma que el Gobierno central «deja a los regantes en el más absoluto abandono, sin infraestructuras y abocados a un precio del agua prohibitivo».