La eficiencia del sistema de seguros agrarios, en jaque: exigen más apoyo y mantener primas
El 2023 fue un año récord, con 150 millones en indemnizaciones abonados en Andalucía
El sistema de seguros agrarios español, articulados a través de Agroseguro (Agrupación Española de Entidades Aseguradoras de los Seguros Agrarios Combinados) y con implicación tanto de las entidades públicas como privadas, es todo un ejemplo que ha servido de modelo, incluso, para otros países.
«Desde Asaja Sevilla, y desde que se creó Agroseguro en el año 1987, siempre hemos apostado por el sistema de seguros agrarios que tenemos en España, tenemos el mejor de toda Europa», reconoce Víctor de la Cueva, director de Asegasa, la correduría de seguros de Asaja Sevilla, que este 2024 cumple 40 años.
No obstante, hay varios factores que ponen en peligro el éxito del modelo, única garantía para que los agricultores, en años de gran siniestralidad como fue 2023 por la sequía, puedan ver resarcidas sus pérdidas a través de las indemnizaciones.
Posible subida de primas
Víctor de la Cueva identifica dos problemas principales. El primero, es que desde Asegasa «ven con enorme preocupación» que, desde Agroseguro, se aprovechen años de especial siniestralidad, como el pasado, para hacer «ajustes» que implican subidas de tarifas «desproporcionadas». «No debemos olvidar la finalidad por la que se crearon los seguros agrarios, que es la de garantizar la renta de los agricultores y ganaderos ante inclemencias meteorológicas donde poco o nada se puede hacer para controlarlas», lamenta el director de la correduría. Si Agroseguro sube las primas, con el beneplácito del Ministerio, a través de Enesa, se está «cambiando la filosofía» por la que se creó el sistema, expulsando además a todos aquellos que no tienen contratada ninguna línea de seguro, cuando la captación debería ser uno de los objetivos más importantes, con la idea de que el sistema se universalice.
«El seguro agrario no puede asemejarse a un seguro de autos o comercio, hay que procurar que cada vez más agricultores lo contraten para permitir que cada vez más productores contraten el seguro, haciendo que la dispersión de riesgos sea », detalla. Si no, insiste De la Cueva, «se irá sacando a agricultores y ganaderos con subidas de tarifas, bajadas de rendimientos y otros inconvenientes».

Papel de la Junta
De otro lado, el director de la correduría lamenta que Andalucía, a pesar de ser la segunda región con más superficie agraria, es «de las comunidades autónomas que menos apoya al seguro agrario».
Desde Asaja Sevilla instan, por tanto, a la consejería de Agricultura «a que vuelva a dotar de un mayor presupuesto a las ayudas a la contratación de los seguros agrarios». «Se han reducido las subvenciones a los agricultores asegurados hasta en un 50%», lamenta Víctor de la Cueva, que también critica el procedimiento de las ayudas, que se hace «a año vencido».
A modo de ejemplo, comenta que en estos días se están abonando las subvenciones correspondientes al Plan 2023, lo que está provocando «descontento por parte de los agricultores que, además de ver cómo se ha reducido de forma muy importante el importe de la subvención, sufren un agravio comparativo con productores de otras comunidades, donde ven cómo su seguro es más barato por un mayor apoyo público», detalla.
Además, en otras regiones, las subvenciones son descontadas del precio del seguro en el momento de contratar, mientras que en Andalucía esto solo se hace en algunas líneas, y no en las mayoritarias (herbáceos, olivar, hortícolas..), donde los agricultores esperan hasta un año para recibir la ayuda.
No obstante, pese a este ‘caldo de cultivo’ que denuncian desde Asegasa, desde Agroseguro detallaban hace unos días que la contratación de seguros agrarios en Andalucía subió en 2023 un 14%. Precisamente el año pasado fue de récord, con un total de 1.240 millones de euros en indemnizaciones pagadas a nivel nacional, correspondiéndole a Andalucía 150 millones de euros, la mayor cuantía abonada desde que se creó el Sistema