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PAC

La flexibilización andaluza de la PAC no convence al Ministerio de Planas

Planas avisa de posibles sanciones de la UE mientras la Junta se acoge a las posibilidades que da el Plan Estratégico

27/11/2023 Actualizado a las 10:38

El pasado viernes tuvo lugar la Mesa de Interlocución Agraria, en la que participó la consejera de Agricultura, Carmen Crespo, junto a representantes del sector, como el director general de Asaja-Andalucía, Félix García; el secretario general de UPA-Andalucía, Cristóbal Cano; el secretario general de COAG-Andalucía, Miguel López; y el presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Fulgencio Torres. En esta ocasión, la reunión tuvo un claro eje central: la batería de flexibilizaciones que el Ejecutivo andaluz ha establecido para el siguiente periodo de la PAC.

Y es que dichas flexibilizaciones han sido objeto de debate en las últimas semanas, y han llegado a provocar, incluso, advertencias por parte del Ministerio de Agricultura, donde parecen no gustar las flexibilizaciones que la Junta de Andalucía ha propuesto para «dar respuesta a la situación de sequía que sufre el campo andaluz», según explicaba la propia Consejería.

Tras la toma de conocimiento por parte del Consejo de Gobierno de la flexibilización de los requisitos para la PAC, que tuvo lugar el pasado 24 de octubre, el ministro de Agricultura, Luis Planas, remitió una carta a la consejera Carmen Crespo, a la que ha tenido acceso Agrónoma, en la que advertía que «las decisiones que se tomen (en cuanto a las flexibilizaciones) deben garantizar la protección de los intereses financieros de la UE y no pueden suponer un desvío en el cumplimiento de los objetivos medioambientales marcados en el Plan estratégico español».

A este respecto, incide la misiva, «las consecuencias financieras que se pudieran derivar del recurso indebido de las flexibilizaciones recogidas en la normativa nacional deberán ser asumidas por esa comunidad autónoma». Desde Andalucía, tanto por parte de las organizaciones como por parte de la Junta, a través de la Mesa de Interlocución, solicitarán al Ministerio de Agricultura que deje a un lado las cartas de advertencia y «ponga de su parte», aportando más flexibilizaciones que sirvan para aliviar los efectos de la nueva PAC en Andalucía, toda vez que se ha comprobado con el pago de los anticipos que las pérdidas superarán los 100 millones de euros anuales para los agricultores andaluces.

Recogidas dentro del Pepac

«Estando recogida dentro del Plan Estratégico de la PAC la posibilidad de hacerlo, hemos decidido impulsar la financiación hasta el máximo», reconocen desde la Consejería de Agricultura. Y es esto lo que no termina de convencer a Planas, que se haya llevado al total de permitido el nivel de flexibilización, a pesar de que en la carta remitida a Carmen Crespo asume que las comunidades autónomas «en función de las condiciones climáticas, pueden ajustar diferentes parámetros como, por ejemplo, la carga ganadera o el porcentaje máximo de barbecho».

«Nuestros agricultores y ganaderos deben contar con la estabilidad necesaria a la hora de tomar decisiones de sus prácticas, pero esta estabilidad no puede girar en torno a flexibilidades que se han diseñado como ajustes puntuales a lo largo del periodo», asegura el ministro.

El departamento que dirige Carmen Crespo insistió en la Mesa de Interlocución Agraria que una mayor flexibilización es «fundamental para que pueda cobrar la PAC el mayor número posible de agricultores».

Los criterios

Entre otras líneas, el Gobierno andaluz ha flexibilizado los criterios para las ayudas a los ecorregímenes vinculados a la rotación de cultivos, la siembra directa en tierras de cultivo y las cubiertas vegetales e inertes en el caso de cultivos leñosos. Además, se refieren también a los ecorregímenes ligados a la siega sostenible; al establecimiento de islas y márgenes de biodiversidad; al pastoreo extensivo en los pastos; y al establecimiento de espacios de biodiversidad en tierras de cultivo y cultivos permanentes.

En el caso de la práctica de pastoreo extensivo, la flexibilización adoptada por la Junta de Andalucía reduce de 120 días a 90 el período mínimo de pastoreo en toda Andalucía. Además, recoge también rebajas en la carga ganadera mínima por hectárea.

Por otro lado, para percibir la ayuda a la siega sostenible se determina que no se podrá realizar ninguna actividad en las superficies de pastos que se van a segar durante los meses de julio y agosto; y en las especies mejorantes se rebaja del 50% al 25% el porcentaje de rotación a un cultivo diferente al previo. Asimismo, se aumenta al 40% la superficie máxima que puede representar el barbecho sobre la superficie de tierra de cultivo de la explotación en toda la comunidad autónoma.

En relación con la práctica de cubiertas vegetales espontáneas o sembradas en cultivos leñosos, se reduce dos meses el periodo mínimo de cuatro meses durante el que la cubierta vegetal debe permanecer viva sobre el terreno. Por tanto, se aplica desde el 15 de enero hasta el 14 de marzo.

Los miembros de la mesa de Interlocución, con las principales organizaciones agrarias y cooperativas presentes, avalaron las medidas de flexibilización impulsadas por la Junta de Andalucía, y acordaron, de manera conjunta, insistir al Gobierno para que siga esa senda y posibilite una mayor flexibilización aún de la PAC a las comunidades autónomas, así como la aplicación, desde el propio Ministerio, de más medidas, ya que «no es el momento de sumar más problemas ni costes de producción a los agricultores y ganaderos sino evitar que dejen de cobrar las ayudas de la PAC al completo por el mero hecho de no querer aplicar ajustes sencillos y viables como está pidiendo Andalucía».