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Trámite Renta Agraria

Lo que tiene que saber sobre la Renta Agraria para personas trabajadoras en Andalucía y Extremadura

La persona interesada en solicitar la renta agraria debe pertenecer al colectivo de trabajador eventual agrario por cuenta ajena, además de estar empadronado y tener residencia en alguna localidad de Andalucía o Extremadura un mínimo de 10 años, entre otros requisitos

11/08/2023 a las 09:00

¿Sabe qué es la renta agraria que ofrece el Servicio Público de Empleo Estatal? Según el Ministerio de Trabajo y Economía Social del Gobierno de España, la renta agraria es una prestación por desempleo dirigida a personas trabajadoras eventuales incluidas en el Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios de la Seguridad Social (SEASS), residentes en las comunidades autónomas de Andalucía y Extremadura.

El agro y su contribución al empleo rural

La agricultura es una fuente importante de trabajo para muchas personas en zonas rurales, proporcionando empleo estacional y permanente. Los cultivos, la ganadería y otras actividades agrícolas requieren una fuerza laboral constante, lo que a su vez ayuda a mantener las comunidades rurales activas y económicamente viables.

En el tejido económico y social de cualquier nación, el sector primario desempeña un papel fundamental al proporcionar los recursos básicos necesarios para la subsistencia humana y el desarrollo sostenible. Desde la producción de alimentos hasta la obtención de materias primas esenciales, el sector primario se erige como un pilar fundamental en la sociedad moderna. Este sector ejerce un impacto significativo, proporcionando oportunidades laborales y contribuyendo al fortalecimiento de las áreas rurales.

El sector primario también juega un papel importante en la generación de empleo, especialmente en áreas rurales. La agricultura y la ganadería, por ejemplo, requieren una fuerza laboral constante para actividades como siembra, cosecha y cuidado de animales. Esto ayuda a mantener vivas las comunidades rurales y a prevenir la migración masiva hacia las ciudades.

Trabajadoras de la Cooperativa Cabasc / Cabasc

Protección de personas desempleadas eventuales agrarios

En las comunidades autónomas de Andalucía y Extremadura, la protección de aquellas personas desempleadas eventuales agrarios se articula en dos niveles, asistencial y contributivo. Un nivel contributivo, consistente en una prestación por desempleo, regulado por la Ley 45/2002, del 12 de diciembre, así como un nivel asistencial, que contempla dos tipos de prestaciones; el subsidio agrario, regulado por el Real Decreto 5/1997, del 10 de enero, por el que se regula el subsidio por desempleo en favor de los trabajadores eventuales incluidos en el Régimen Especial Agrario de la Seguridad Social, vigente desde el 1 de enero de 1997; y la renta agraria, regulada por el Real Decreto 426/2003, del 11 de abril, por el que se regula la renta agraria para los trabajadores eventuales incluidos en el Régimen Especial Agrario de la Seguridad Social residentes en las Comunidades Autónomas de Andalucía y Extremadura, vigente desde el 13 de abril de 2003.

Según el artículo 2 del Real Decreto 5/1997, serán beneficiarias del subsidio agrario las personas desempleadas que, careciendo de rentas (en los términos que determina su artículo 3), tengan su domicilio en Andalucía o Extremadura y se encuentren afiliadas en el Sistema Especial Agrario de la Seguridad Social como trabajador por cuenta ajena, en situación de alta o asimilado a ella, y acrediten un número mínimo de 35 jornadas en los doce meses naturales inmediatamente anteriores a la situación de desempleo, siempre que no tengan la edad mínima para tener derecho a pensión contributiva de jubilación, salvo que no tuviera acreditado el período de cotización requerido para ello.

¿Conoce los requisitos necesarios para obtener esta prestación?

En primer lugar, es necesario que la persona interesada en solicitar la renta agraria «pertenezca al colectivo de trabajador eventual agrario por cuenta ajena», además de estar empadronado y tener residencia en alguna localidad de Andalucía o Extremadura un mínimo de 10 años. De igual manera, el beneficiario no puede haber recibido el subsidio por desempleo en alguno de los 3 años anteriores a la solicitud.

En segunda instancia, tal y como aparece en el listado de requisitos que ha publicado el Servicio Público de Empleo Estatal o SEPE, el solicitante debe «estar inscrito en el censo del SEASS ininterrumpidamente en los 12 meses anteriores a la solicitud, y las personas mayores de 45 años, entre 5 y 20 años; así como estar al corriente de pago de la cuota fija». Requisito imprescindible es haber cotizado en el SEASS en los 12 meses naturales inmediatamente anteriores a la situación de desempleo un mínimo de 35 jornadas reales.

«No tener rentas de cualquier tipo que en cálculo anual superen la cuantía del salario mínimo interprofesional,  sin contar las pagas extraordinarias, y no superar el límite familiar de rentas establecido».

Dos trabajadores del campo, al inicio de la campaña, en un olivar de Montilla / Valerio Merino

Para el cálculo de las rentas se tendrá en cuenta su rendimiento íntegro o bruto. «El rendimiento que proceda de actividades empresariales, profesionales, agrícolas, ganaderas o artísticas, será el que resulte de la diferencia entre los ingresos y los gastos que se necesiten para obtener dichos ingresos». Las ganancias patrimoniales son el resultado de la diferencia entre las ganancias y las pérdidas patrimoniales.

Si quiere beneficiarse de la renta agraria, el solicitante debe inscribirse como demandante de empleo, mantener dicha inscripción durante todo el período de percepción y suscribir el acuerdo de actividad. Para aquellas personas que hayan presentado su solicitud entre el 17 de marzo y el 31 de diciembre del pasado año, «les será de aplicación, en los mismos términos habituales en que se ha aplicado en ocasiones anteriores, la reducción a 20 del número de jornadas mínimo exigido para acceder al subsidio y a la renta agraria».

Cuantía y pago según el número de jornadas

«La cuantía se fijará según el número de jornadas reales trabajadas que se justifiquen y el indicador público de la renta de efectos múltiples (IPREM) mensual vigente en cada momento».

Si tiene un total de 35 a 64 jornadas reales, el porcentaje sobre el IPREM que le corresponde es del 80%, el cual va aumentando progresivamente dependiendo del número de jornadas reales que tenga. De 65 a 94 jornadas reales, el porcentaje aumenta un 5% respecto al anterior, es decir, un 85%. De 95 a 124, un 91%; de 125 a 154, un 96%; de 155 a 179 jornadas reales, le corresponde un 101% y, desde 180 en adelante un 107%, datos obtenidos del SEPE.

Trabajadores en los campos de fresa de Huelva / Agrónoma

Duración de la renta según edad y cargas familiares

«La duración de la renta dependerá de la edad de la persona solicitante y de las responsabilidades familiares que tenga en la fecha de la solicitud, así como del número de jornadas reales trabajadas en los 12 meses anteriores a la situación de desempleo». En este caso, la diferenciación está en si el solicitante, según su edad, cuenta o no con responsabilidades familiares.

Expresamente se expone que el solicitante «comenzará a percibir la renta al día siguiente en que se cumplan tres meses desde su fecha de solicitud, salvo que en dicho plazo consiga trabajo o participe en acciones de inserción laboral, en cuyo caso, el pago comienza el día siguiente al que finalice la primera colocación o inicie la primera acción de inserción laboral». Asimismo se añade que, el pago de la renta se realizará, salvo excepciones , mediante el abono en la cuenta de la entidad financiera que usted indique, siempre que sea titular de la misma.

Detalles de la tramitación de la renta agraria

El primer paso para hacerlo es que «antes o en el mismo momento de hacer su solicitud, debe inscribirse como demandante de empleo». Además, «si solicita por primera vez la renta agraria, podrá presentar la solicitud a partir de la situación de desempleo». Sin embargo, si ha percibido la renta con anterioridad, «la podrá presentar a partir de que hayan pasado, al menos, 12 meses» desde que comenzara la renta anterior.

La solicitud deberá presentarse a través de la Sede Electrónica del SEPE, en la oficina de prestaciones (pidiendo cita previa en la Sede Electrónica del SEPE o por teléfono), en cualquier oficina de registro público o por correo administrativo. «El Servicio Público de Empleo Estatal debe resolver la solicitud de la renta en los 15 días siguientes a la fecha en que esta se hubiera presentado y debe notificar la resolución a la persona solicitante en el plazo de 10 días a partir de la fecha en que se haya dictado». Puede informarse de la documentación necesaria requerida en este apartado de la página web del SEPE donde se determina de forma detallada.

Promoción del Desarrollo Rural

El empleo en el sector agroalimentario puede ser un motor clave para el desarrollo rural. A medida que las personas encuentran trabajo en actividades agrícolas y relacionadas, se puede fomentar la inversión en infraestructura, servicios y educación en las áreas rurales. Esto puede mejorar la calidad de vida de los habitantes rurales y reducir la migración hacia las ciudades. Esto es, desempeña un papel crucial en el empleo y el desarrollo rural. A través de su capacidad para generar oportunidades laborales y fortalecer las comunidades rurales, este sector contribuye al equilibrio económico y social en las regiones, creando un futuro más próspero y sostenible.

El sector agroalimentario no solo ofrece empleo en la producción primaria, sino también en actividades conexas. La agroindustria, que engloba la transformación de materias primas en productos procesados, crea oportunidades en la fabricación de alimentos, la investigación y desarrollo, la logística y el marketing, lo que contribuye a la diversificación de empleos y a una economía rural más robusta.

No obstante, a pesar de su importancia y necesaria permanencia en nuestro sistema económico y social, el sector primario enfrenta desafíos considerables, como la competencia global, la sostenibilidad y la necesidad de modernización. La adopción de tecnologías agrícolas y prácticas sostenibles es fundamental para garantizar que el sector continúe cumpliendo su papel crucial en la economía y la sociedad.