El longan, un fruto asiático que se cultiva en la Axarquía malagueña
Fruta asiática

El longan, un fruto asiático que se cultiva en la Axarquía malagueña

La fruta, conocida como «el ojo del dragón», es un producto muy demandado por la población asiática en Europa

08/11/2019 Actualizado a las 10:24

La comarca malagueña de La Axarquía se ha convertido en el único lugar en toda Europa donde se cultiva una fruta asiática, el longan, conocida también como «el ojo del dragón», cuyo consumo hasta el momento era posible importándolo desde países como Tailandia. Sin embargo, ahora deja de ser un secreto para el mercado europeo al producirse en los campos malagueños junto al mango (que empezó en 1985), el aguacate y el litchi.

Según recoge en sus estudios el Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea (IHSM) La Mayora, con su finca experimental ubicada en la localidad malagueña de Algarrobo, el longan es un cultivo que se adapta muy bien a esta zona con condiciones climáticas especiales y que puede ser un buen complemento para aumentar la diversidad de cultivos frutales tropicales en la provincia y en Andalucía.

Cualidades del longan

El investigador del IHSM, Iñaki Hormaza, ha explicado que han probado distintas variedades y actualmente hay más en estudio «pero de momento las que mejor van son las chom-poo, biew khiew y khoala», afirma. El longan de origen malagueño es una fruta de temporada y tiene la gran ventaja de que la postcosecha es más duradera que la del litchi. Al producirse entre noviembre y marzo, «no existen otras producciones frutales con las que pueda competir en Europa, a excepción de la manzana y la pera», cuenta Hormaza.

Además, la misma fuente apunta que «el longan es una de las frutas que más cantidad de vitamina C aporta y no necesita ningún tipo de tratamiento químico para prolongar su conservación». Asimismo, según Iñaki Hormaza, «el logan presenta una mayor carga de producción que el litchi, lo que puede ser un atractivo para el agricultor». El IHSM lleva años realizando ensayos con litchi y longán, dos frutas que son factibles de cultivar en la provincia, al igual que otros tropicales como el aguacate o el mango.

Condiciones ambientales

Estos cultivos son posibles gracias al clima de la costa  que discurre entre Granada y Málaga que alberga unas condiciones geoclimáticas y ambientales idóneas para el cultivo de muchas frutas de carácter tropical, aunque es preciso, apunta Hormaza: «previamente indagar qué variedades pueden adaptarse a estos suelos». De estas experiencias se encarga el prestigioso Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea (ISHM) que trabaja en la finca La Mayora.

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