Los costes en el campo andaluz siguen al alza por la guerra: la urea sube un 30% y el gasóleo un 40%
En tan solo unos días, el fertilizante más utilizado ha subido hasta los 600 euros tonelada. Asaja cifra el coste del conflicto en 41 millones de euros semanales para el campo
La escalada bélica en Oriente Medio ya está impactando de lleno en el campo andaluz, con los precios del gasóleo agrícola y los fertilizantes en continua escalada.
En concreto, según el análisis de los servicios técnicos de COAG Andalucía, la urea, uno de los fertilizantes mas utilizados, ha aumentado su precio un 30% desde la semana pasada, siendo 100 euros/tonelada más cara que antes del estallido del conflicto.
«Este lunes se han cerrado contratos para marzo por encima de los 600 euros/tonelada», detallan desde la organización agraria, que hace una comparativa de los precios en los últimos días: el 27 de febrero, se situaba en 484 euros/tonelada, el 2 de marzo (la apertura de mercado tras el comienzo de guerra), en 522 dólares, y el 4 de marzo en 597 dólares.
Sin embargo, desde COAG califican esta subida como «especulativa» pues, avisan, los datos de comercio exterior sitúan a Marruecos, Argelia, Egipto y Rusia como los grandes proveedores de fertilizantes nitrogenados del campo español. «Ninguno de estos orígenes depende del Estrecho de Ormuz ni se ve afectado directamente por el conflicto en curso. La participación de Irán en el suministro real de urea a España es limitada», insisten.
De otro lado, desde Asaja resaltan que la subida llega además en plena campaña de abonado de cobertera, entre finales de invierno y primavera, uno de los momentos del año en los que más fertilizantes se utilizan en los cultivos, lo que multiplica el impacto económico sobre las explotaciones agrarias. Por ello, lamentan que el Ministerio no esté planteando medidas urgentes para aliviar el impacto en un sector con graves problemas de rentabilidad.
Gasóleo agrícola
Respecto al gasóleo, el barril de Brent ha rozado los 85 dólares, activando compras masivas de futuros por si se cierra el Estrecho de Ormuz. Según los analistas, el techo rápido se fija en 92$ el Brent, pero si se corta físicamente el suministro, se superarían los 100$ – 105$ en horas.
Todo esto ha hecho que el gasóleo agrícola haya subido un 25% en tan solo una semana, según los datos que maneja UPA Andalucía, que cifra la subida generalizada de los fertilizantes en un 40%.
Según la organización Asaja, el sector está soportando más de 41 millones de euros adicionales en costes por la subida de los insumos.
«El campo andaluz vuelve a rehén de los especuladores de la guerra, soportando el impacto de crisis que ocurren a miles de kilómetros, que terminamos pagando aquí con gasóleo más caro, fertilizantes más caros y, en general, costes de producción que no paran de subir», ha denunciado Juan Luis Ávila, secretario general de COAG Andalucía.
Los cálculos realizados por Asaja estiman que la subida de los fertilizantes supone ya un sobrecoste de 22 millones de euros semanales, lo que representa aproximadamente 3,1 millones de euros diarios. En conjunto, la suma del encarecimiento del combustible y de los fertilizantes supone más de 41 millones de euros adicionales cada semana para agricultores y ganaderos españoles, una cifra que equivale a casi 6 millones de euros diarios en nuevos costes de producción.
Repercusión inmediata
La situación se agrava porque las subidas se trasladan al agricultor de forma inmediata, mientras que las bajadas tardan mucho más en reflejarse, sin llegar a volver a sus precios anteriores. Este desequilibrio, unido a posibles prácticas de coordinación para inflar precios, puede llevar a incrementos en el mercado, afectando gravemente la rentabilidad de las explotaciones.
Subidas muy rápidas pero bajadas muy lentas
En este sentido, hay que destacar un dato significativo que refuerza la idea de que los costes suben rápido, pero tardan mucho en bajar: tras la crisis de Ucrania, el índice de precios de los fertilizantes se estabilizó en un 66% por encima de lo que venía haciéndolo antes de 2020, mientras que los carburantes se quedaron en un 48%.
«Ni el Gobierno de España ni la Unión Europea han aprendido nada de lo ocurrido con la crisis provocada por la guerra de Ucrania», lamenta Ávila, que asegura que el ‘plan B’ de la UE para abaratar costes, la suspensión de aranceles a las importaciones de urea y amoniaco, «ya ha saltado por los aires cuando la principal ruta marítima está amenazada por la guerra.
De hecho, con la intención de remediar futuras crisis, el Parlamento Europeo pidió en 2023 la creación de una Reserva Estratégica de Fertilizantes a nivel UE, mientras el COPA-COGECA, que aglutina a agricultores y cooperativas europeos, lleva años reclamando un mecanismo similar al almacenamiento obligatorio de petróleo (Cores en España), pero no se ha materializado en ninguna ley vinculante.
«Nuestros agricultores y ganaderos siguen produciendo a precios en origen que no cubren, en muchos casos, ni los costes. Es inadmisible que, por culpa de la especulación y la falta de previsión política, el sector vuelva a perder. Por ello, insistimos en que el Gobierno y la UE tienen que estar vigilantes y poner freno a las prácticas abusivas de un mercado dominado por la especulación», insisten desde COAG Andalucía.