Los daños en el campo gaditano, ‘zona cero de las borrascas’, superan los 500 millones de euros
Asaja Cádiz hace una primera valoración de los daños, que han derrumbado invernaderos, obligado a replantar leñosos y afectado a la ganadería
La primera valoración de los daños causados por las sucesivas borrascas en la provincia de Cádiz, una de las más afectadas, dejan cifras muy llamativas. Según la organización Asaja Cádiz, los temporales han tenido un impacto de 519 millones de euros, una cifra que puede aumentar, teniendo en cuenta que las lluvias aún no han finalizado y muchas explotaciones siguen inundadas.
En concreto, la producción agrícola perdida, es decir, la que estaba en el árbol o el cultivo que no se va a poder comercializar, supera los 180 millones de euros.
Además, desde Asaja han indicado que, por otro lado, existen cultivos leñosos (sobre todo cítricos, aguacates y olivos) que habrá que reponer, ya que «han muerto» por asfixia radicular o han sido arrancados por la fuerza de la corriente de agua o los vientos huracanados.
En este sentido, detallan que estos daños conllevan unos costes de reposición de cultivos leñosos cifrados en 115 millones de euros para una superficie a replantar de más de 7.000 hectáreas en toda la provincia. Asimismo, el lucro cesante, entendido como la pérdida de ingresos futuros que sufre el agricultor desde el momento en que se pierde la plantación hasta que la nueva plantación alcanza de nuevo la plena producción, se ha estimado en 224 millones de euros.
Daños en cereales y aceituna
En cuanto a los cultivos afectados, según Asaja, la campiña ha sufrido daños en cultivos de cereales de invierno, en invernaderos, así como hortícolas (zanahoria y patatas, principalmente) y daños en cultivos de cítricos y aguacates, totalmente inundados, en la ribera del Guadalete, además de en plantaciones de olivar superintensivo, cuya aceituna estaba ya cosechada pero cuyos árboles habrá que reponer.
Por su parte, en la Sierra de Cádiz se han visto severamente afectados los cereales de invierno y la aceituna del olivar de sierra que, a la fecha, quedaba en el árbol un 20% todavía pendiente de recolectar.
Derrumbe de invernaderos
De otro lado, en la Costa Noroeste, las borrascas han destrozado los invernaderos, provocando su desmantelamiento e incluso, en algunos casos, el derrumbe, según ha explicado Asaja, que ha señalado que también los temporales de lluvia han dañado cultivos de flor cortada y hortícolas por la saturación de la capa freática del acuífero, que ha provocado «inundaciones constantes» y la pudrición de los cultivos.
Por su parte, en el Campo de Gibraltar han resultado dañados principalmente, cítricos y aguacates, que han quedado totalmente inundados durante muchos días y siguen inundados por el desbordamiento del Guadiaro y Hozgarganta, mientras que en La Janda, además de los cereales de invierno, han resultado dañados cultivos hortícolas tanto en invernadero como al aire libre, así como olivar superintensivo y aguacate.
Esta estimación realizada por los técnicos de Asaja Cádiz no incluye daños en infraestructuras, pero está previsto que la cifra de pérdidas aumente, pues el exceso de lluvia conlleva mayores gastos en tratamientos fungicidas contra hongos y la imposibilidad de sembrar cultivos de primavera en algunas parcelas.
Sobrecoste para las ganaderías
En cuanto a la ganadería, ha señalado que los ganaderos han tenido que asumir un sobrecoste muy importante para alimentar al ganado con piensos, al no poder pastar por las inundaciones. Teniendo en cuenta las cabezas de ganado existentes y los días que ha sido imposible que los animales pastorearan, Asaja ha cifrado las pérdidas por sobrecostes de alimentación de la ganadería en unos 8,3 millones de euros, sin tener en cuenta los animales que han muerto estos días.
Ayudas directas
La organización ha indicado que «confía» en la Junta de Andalucía habilite «ayudas directas e indirectas a todas las explotaciones afectadas» que se tramiten de forma fácil y cuyo dinero llegue de forma ágil a todos los agricultores y ganaderos afectados, además de solicitar lo mismo al Gobierno.