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Investigación

Los fitosanitarios del futuro se conciben en una finca de Sevilla

Bayer invierte 2 millones de euros en el centro de experimentación agrícola de Brenes, donde lleva a cabo ensayos con distintos cultivos

28/03/2023 Actualizado a las 08:58

La multinacional Bayer ha invertido 2 millones de euros en su centro de experimentación agrícola de Brenes, en Sevilla, uno de sus principales centros de innovación a nivel mundial. Según señalaba Protasio Rodríguez, director general de Bayer Crop Science Iberia en la presentación de resultados anuales de la compañía, uno de los principales retos para el futuro, dentro de su división de agricultura, es garantizar la alimentación de la población mundial, en continuo crecimiento.

«La ONU prevé que se alcancen los 10.000 millones de personas en 2050, a las que habrá que seguir dando alimentos y hacerlo de forma cada vez más sostenible y respetuosa con en planeta», detallaba el director general.
Es ahí donde el centro agrario ubicado en Sevilla juega un papel fundamental en la estrategia de la compañía.

En concreto, se trata de un área de sembrado y experimentación ampliada recientemente de 18 a 38 hectáreas en las que un equipo de 9 personas (una plantilla que multiplica en momentos puntuales), se encarga de analizar la mejor manera de afrontar los retos agrarios, adaptándose al cambio climático, utilizando de manera racional los recursos naturales y, sobre todo, siendo cada vez más sostenibles.

Distintos cultivos

Gracias a su ubicación, en Brenes y con condiciones climatológicas mediterráneas, puede experimentarse con numerosos cultivos a través de ‘microparcelas’: olivar, frutos rojos, maíz, cereales, hortalizas, fruta de hueso y hasta cítricos. Esta variedad le permite mantener la actividad durante todo el año, convirtiéndolo en el único centro de Bayer que lo hace, detallan desde la compañía.

Centro de innovación / B.

Desarrollo de productos

Al detalle, en el centro sevillano tienen lugar las primeras fases de desarrollo de la investigación de productos para la protección de cultivos. Es decir, cuando se comprueba el funcionamiento de una molécula a través de un ensayo en Brenes, se da paso a un desarrollo que, si todo va bien, termina dando lugar a un fitosanitario químico o biológico. Esto resulta vital en un sector agrario en el que, bajo las políticas europeas como «De la Granja a la Mesa», se tiende a utilizar cada vez métodos fitosanitarios más respetuosos y, si se puede, tender a los biológicos.

Anualmente, en la finca se realizan centenares de ensayos con diferentes moléculas para comprobar su eficiencia en la fase de sembrado de los distintos cultivos. Uno de los productos de esta ‘nueva generación’ es «Vynyty Citrus», destinado a la protección de los cítricos contra el Cotonet y el Piojo Rojo, y que funciona a base de feromonas.

De hecho, Rodríguez explicaba que se marcan como objetivo reducir un 30% el impacto ambiental ligado a sus productos de protección de cultivos en 2030.

En general, las actividades desempeñadas en esta finca de Brenes tienen la finalidad de obtener mejoras sustanciales en los cultivos agrícolas, aumentando su productividad, seguridad y la calidad de los productos obtenidos de los mismos, al tiempo que se preservan los recursos naturales.

Uso de drones

Jorge Silva, el director del ‘hub’ de innovación agrícola, también ha destacado que en el último año se ha potenciado la digitalización, a través del uso de drones, para hacer más eficiente la observación de campo y poder conocer, con más detalle, las condiciones ambientales y sanitarias de las plantas, algo a lo que también contribuyen los sensores.

Cultivo de arroz/ Unión de Uniones

Aumento de la inversión en I+D

A nivel global, Bayer tiene 143 empleados dedicados a I+D en agricultura. Además, en 2022 invirtió un 19% más en innovación agrícola, alcanzando los 23 millones de euros y convirtiéndolo en una de las bases de su negocio agrario. De esta forma, la investigación que se lleva a cabo en Brenes se coordina con otros cuatro centros que la multinacional posee en Francia, Alemania, Ucrania y África del Sur.

Agua para el arroz

Uno de los principales proyectos en los que Bayer se enfrenta en el futuro más próximo es mejorar el cultivo de maíz (la compañía es líder en el mercado de sus semillas) y el de arroz.

Para este último cultivo, han iniciado un proyecto que busca nuevos productos sintéticos y biológicos que permitan reducir la cantidad de agua necesaria para producir un kilogramo de arroz. Cabe recordar que el arroz es el tercer cultivo más importante del mundo y representa el 43% de todo el agua mundial que se utiliza para regadío.

Esta iniciativa, que dará el pistoletazo de salida en Asia, puede ser de vital importancia para Sevilla, una de las principales provincias productoras de arroz a nivel europeo.

Además, según detallaba Protasio Rodríguez, desde el centro de Brenes han podido comprobar que el estrés hídrico también ha afectado de manera muy importante al maíz, algo que también estudiarán.

Centro en Almería

Por otra parte, Bayer también posee un centro de experimentación agrícola en San Nicolás, Almería, donde se centran en obtención de nuevas variedades, mejoradas genéticamente, de hortalizas, fundamentalmente tomate, pepino y pimiento, claves en la ‘huerta almeriense’.

A final de 2021, la compañía invirtió más de 5 millones de euros en ampliar las instalaciones, con nueve laboratorios de biología celular y doce fitotrones (cámaras climáticas) de alta tecnología.