Los regantes avisan de que «todos los cultivos están en riesgo» y piden subir la dotación a 1.200 m³/ha
Desde Feragua avisan que los 1.000 m³/ha anunciados por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir supondrán la ruina económica para el mundo rural
La Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua) ha advertido, tras conocer las previsiones de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) para la próxima campaña en la Comisión de Desembalse, que el medio rural «se enfrenta a una amenaza grave de ruina económica y desempleo generalizado, pues todos los cultivos, absolutamente todos, están hoy en riesgo» en la cuenca, toda vez que han pedido subir la dotación mínima por hectárea de 1.000 a al menos 1.200 m3/ha en el caso de que no haya nuevas aportaciones a los embalses.
Así lo ha indicado el presidente de los regantes andaluces, José Manuel Cepeda, quien también ha pedido a las administraciones que «dejen de mover papeles» y afronten la ejecución «urgente» de las obras de regulación y proyectos de modernización que son necesarios para paliar el déficit hídrico estructural de las cuencas andaluzas, «que se verá además agravado en los próximos años como consecuencia del cambio climático».
En el ámbito del Guadalquivir, el presidente de Feragua, según se indica en un comunicado, ha considerado «gravísimo» que el próximo Plan Hidrológico reconozca un déficit de 300 hectómetros cúbicos y «solo contemple la ejecución del recrecimiento del Agrio, que aportará como mucho ocho hectómetros cúbicos a la capacidad de regulación, menos de un tres por ciento», de modo que a este ritmo de inversión «harían falta 150 años para compensar el déficit hidrológico del Guadalquivir».
Presas urgentes
Ha solicitado al Ministerio de Transición Ecológica la ejecución «urgente», en el próximo ciclo hidrológico, de las presas de Cerrada de la Puerta y San Calixto, que «sí podrían aportar una tercera parte del actual déficit, y de los que únicamente se plantean acometer, respectivamente, el estudio previo y el proyecto».

Modernización del arroz y otros proyectos
Feragua ha reclamado asimismo la «aceleración» del proyecto de modernización del arroz, así como el impulso «inmediato» de otras modernizaciones pendientes como las de las zonas regables del Rumblar, Guadalmena y Vegas en Jaén; Albolote, Cacín y Vegas de Granada; Guadalmellato y Genil-Cabra en Córdoba; Marismas del Guadalquivir en Sevilla.
«La ejecución íntegra de las mencionadas obras de regulación y proyectos de modernización, unida al trasvase del Condado, es la respuesta que necesita la cuenca a su déficit hídrico y el único planteamiento serio y no demagógico para garantizar la disponibilidad del agua y apoyar al regadío, como motor de innovación, desarrollo económico, creación de empleo y consolidación del territorio en el medio rural andaluz», ha añadido el presidente de Feragua.
Los regantes andaluces han asegurado que dichas medidas «no servirán para tapar las consecuencias gravísimas de la actual sequía» pero «evitarán las próximas y todos los demás son parches».
Condonación de los cánones
Han advertido, asimismo, que «todos los cultivos, absolutamente todos, están en riesgo en la cuenca con la dotación mínima de 1.000 m3/ha propuesta por la CHG en caso de que no haya nuevas aportaciones a los embalses, y piden subirla al menos a los 1.200 m3/ha».
Feragua ha demandado «debido al durísimo impacto económico que unas restricciones de más del 80% significarán para el regadío», precisa, la condonación «íntegra» de los cánones y tarifas de los años 2021 y 2022, así como otras medidas fiscales y de empleo compensatorias, como la condonación del pago del impuesto sobre bienes inmuebles (IBI), bonificaciones de cuotas sociales, o aprobación de expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) en las comunidades de regantes, entre otras.
Asimismo, durante la Comisión de Desembalse, el presidente de Feragua ha insistido en «la importancia» de la puesta en marcha de los pozos de emergencia, que «deben tramitarse con agilidad, si de verdad se quiere cumplan su función de emergencia para salvar la arboleda de la muerte y mitigar los desastrosos efectos socioeconómicos de la falta de agua para riego en las explotaciones agrícolas y ganaderas de toda Andalucía».

Reacciones del agro andaluz
La organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA en Andalucía han considerado este miércoles que la dotación prevista «lo que asegura es la mera superviviencia en determinados cultivos permanentes», y piden «concreción» para su uso, así como«un reparto distinto del agua y nuevas infraestructuras para gestionar los periodos de sequía extrema».
Para el director general de Asaja-A, Felix García dé Leyaristy, la Comisión «nada más viene a confirmar la grave situación que tenemos en la cuenca del Guadalquivir». En declaraciones a Europa Press, ha apuntado que «los 1.000 metros cúbicos por hectárea lo que aseguran es una mera supervivencia en determinados cultivos permanentes». «Para el resto, por supuesto que no hay dotación y esperamos que el decreto de sequía salga cuanto antes y que no nos decepcione al sector, porque desde luego esperamos exenciones de la cuota y de la tarifa».
«No podemos pagar por agua que no estamos consumiendo, entre otras cosas», ha abundado. Desde Asaja dicen observar la situación «con preocupación».
Mientras, COAG apunta a la necesidad de «concreción». El secretario general de COAG Jaén, Juan Luis Ávila, que ha participado en la reunión, ha sostenido en declaraciones a Europa Press que se necesita «concreción, para que nos digan exactamente cuándo se van a poder utilizar esos 1.000 metros cúbicos por hectárea y sobre todo si va a haber una modulación o no en los distintos cultivos como en otras ocasiones ha sucedido».
Proponen el canon volumétrico
«Hay gente que necesita el agua ya, hay cultivos como el ajo y la cebolla que necesitan la dotación que tengan ya, porque si no después de nada les va a servir», ha comentado. «A futuro», desde COAG han planteado la necesidad de “imponer e implantar el canon volumétrico». «Es decir, que el canon que se paga a la Confederación sea en función de los consumos, porque eso es una medida real de ahorro de agua», ha apuntado Ávila. Al respecto, ha incidido en que “en un escenario de cambio climático lógicamente necesitamos medidas que realmente posibiliten el ahorro de agua y que primen a aquellos que sacan mayor rentabilidad a cada metro cúbico de agua que consumen”.
Por su parte, desde UPA se ha apostado en un comunicado por «un reparto distinto del agua y nuevas infraestructuras para gestionar los periodos de sequía extrema». El vicesecretario general de Desarrollo Rural, Agua y Acción Sindical, Roque García, ha considerado que es “el momento ideal para hacer una reflexión profunda sobre el futuro de un recurso público tan escaso”.
«No son buenas noticias, pero son las esperadas ante los niveles tan bajos que tienen nuestros pantanos. Las restricciones tendrán consecuencias directas para las próximas cosechas y para la ganadería. Pero más allá entendemos que es momento de reflexionar sobre el futuro y de aprobar el decreto de Sequía que vaya acompañado de acciones de apoyo a la ganadería, con obras de urgencia y alimentación de emergencia, además de medidas para las explotaciones agrícolas que palien, en parte, los graves daños de la falta de lluvia», ha comentado.