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Protestas en el campo

Crisis agraria: la distribución no es la «culpable» de los bajos precios

El sector se defiende de falsas creencias en el funcionamiento de la cadena de valor

10/02/2020 Actualizado a las 09:06

Las protestas de los agricultores por los bajos precios en origen han puesto en la diana al sector de la distribución, ya que el precio que se paga por un producto en el campo se incrementa hasta un 600% en el lineal de un supermercado.

La cadena agroalimentaria ha estado siempre salpicada por sombras referidas a su transparencia, ya que se da por hecho que entre la producción y el consumidor se acumulan las «actividades especulativas» de los intermediarios, no siempre bien identificados, que elevan exageradamente el precio de los productos alimentarios en el mercado.

A este respecto, el secretario general técnico de la Confederación Andaluza de Empresarios de Alimentación y Perfumería (CAEA), Álvaro González, quiere subrayar que «los problemas del sector productor son de toda la cadena agroalimentaria y, por tanto, también de la distribución».

La distribución alimentaria «es la primera interesada en buscar soluciones para que todos los eslabones sean rentables», asegura, desterrando falsos mitos entorno al sector. Así, según la CAEA, de la producción hortofrutícola española, «el 80% se exporta y del 20% restante sólo un 7% se vende en la distribución moderna organizada». El resto se comercializa a través de otros canales (zumos y néctares, mercas y mayoristas, mercados de abasto, ‘on-line’, comercio ambulante, etc. En este sentido, critica que «pese a ser sólo el 7% de las ventas, se acusa a la distribución de fijar los precios».

Asimismo, lamenta que «a la distribución se la culpa siempre, tanto si los precios son bajos como si son altos», y en relación a los «márgenes abusivos» aclara que «el margen neto en el sector es escasísimo», pues «se sitúa entre el 2% y el 3% (entre 2 y 3 céntimos de cada euro vendido)», lo que indica que «en absoluto existen abusos ni prácticas desleales, cuestión que además es corroborada por la AICA dada la ausencia de sanciones al sector de la distribución minorista».

Intermediarios

Desde el campo al supermercado intervienen muchos intermediarios (industria transformadora, envasadora, central logística, mayoristas, cash&carry, mercas, transporte, minoristas, canal horeca, etc.) que hacen posible que el consumidor encuentre productos frescos todos los días a escasos metros de su casa.

«Todos esos eslabones tienen una función importante y necesaria, aportando valor», recalca el secretario general de la CAEA. En este sentido, explica que «el producto no posee el mismo valor en el árbol que en el supermercado, porque la compra del consumidor viene motivada, además de por la calidad, por el precio y por la proximidad de la tienda».

A esto añade que «si no existiesen los centros intermedios que concentran los productos para su posterior distribución (centrales logísticas, mayoristas, cash&carry o mercas), sería inviable el reparto y se colapsarían las carreteras, dado que en Andalucía hay 22.000 establecimientos alimentarios y cada supermercado puede tener hasta 12.000 referencias de productos de media, siendo imposible que cada proveedor lleve su producto directo a la tienda». Por tanto, concluye que «todas las fases y eslabones de la cadena tienen un coste, directo o indirecto».