Los márgenes florales se cuelan en los secanos de la campiña
Beneficios ambientales y productivos para los cultivos herbáceos de secano con la implantación de cercas naturales
Cercar las parcelas cultivadas con bandas naturales de flores es el proyecto en el que desde hace años está trabajando Asaja Sevilla, ya que estas prácticas reportan múltiples beneficios al campo, no sólo en términos ambientales, sino también productivos.
No obstante, la gestión de estos márgenes multifuncionales es desconocida para los agricultores, por lo que la patronal agraria está liderando un grupo operativo centrado en la implantación de estas bandas naturales en los cultivos herbáceos de secano, los que más están sufriendo la caída de las cotizaciones en los mercados.
Dentro de los herbáceos de secano, el trigo (duro y blando) y el girasol son las principales producciones y las rotaciones prioritarias en las explotaciones agrarias de campiña. Se trata, además, de cultivos en los que el campo sevillano es líder nacional, pues Sevilla es la mayor productora de girasol de España y de trigo duro.
Así, bajo la denominación de «Gestión de márgenes multifuncionales en secano para un mejor balance en carbono y biodiversidad» se haya un innovador proyecto que arrancó el pasado mes de febrero y que concluirá en 2020, cuando se divulgarán los resultados sobre el tipo de margen de más fácil manejo y que más beneficios ambientales y agronómicos aporte a los productores. Para llegar a dichas conclusiones, se está trabajando en cuatro fincas demostrativas de la provincia de Sevilla, situadas en Lebrija, Alcalá de Guadaíra y Osuna, donde se cultiva en rotación trigo, girasol y garbanzos en secano, poniendo especial énfasis en espacios incluidos en la Red Natura 2000.
¿En qué consiste?
La implantación de márgenes multifuncionales consiste en dejar sin cultivar un margen de la explotación para sembrar una mezcla de semillas de flores autóctonas que atraigan a especies polinizadoras y a la fauna beneficiosa auxiliar, es decir, a insectos capaces de combatir de manera natural algunas plagas menos visibles —como pueden ser los pulgones en herbáceos—, además de aportar otros beneficios al campo como son la mejora de la calidad del agua, la lucha contra la erosión y la protección del suelo al actuar como cubierta vegetal, permitiendo aumentar la captura de carbono, favoreciendo también la mitigación del cambio climático. Por su parte, el incremento de la biodiversidad tiene también una repercusión positiva en términos agronómicos, ya que se favorece una mejor polinización de los cultivos y una mayor abundancia de insectos auxiliares.
Según el técnico de Asaja Sevilla José Fernando Robles, «las experiencias previas desarrolladas respecto a la implantación de márgenes multifuncionales en el campo andaluz, con la ayuda de la multinacional Syngenta, han dado buenos resultados y en 2016 se pusieron en marcha más de 3.000 hectáreas de cubiertas vegetales en cultivos arbóreos, fundamentalmente en olivar». No obstante, desde 2017 «estamos volcados en la implantación de márgenes florales en cultivos extensivos», recalca.
Ayudas europeas
La implantación de márgenes cuenta, además, con ayudas europeas. Así, es uno de los compromisos obligatorios para poder beneficiarse de la ayuda agroambiental de Sistemas sostenibles de cultivos herbáceos de secano, incluida en el Programa de Desarrollo Rural (PDR) de Andalucía 2014-2020, convocada este mismo año aunque con muy poca respuesta por parte de los agricultores. También, pueden recibir ayudas de pago básico de la PAC, lo que «contribuye a mejorar la rentabilidad de las explotaciones».
Además de Asaja Sevilla, que coordina este grupo operativo, forman parte de él la Asociación Española de Agricultura de Conservación Suelos Vivos, el Ifapa, la multinacional Syngenta y la SAT San Arcadio, de Osuna.