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Agricultura

Más de 35 millones de pérdidas y 4.000 hectáreas de dehesa arrasadas: las demoledoras cifras del incendio del Andévalo

Un informe técnico Asaja Huelva detalla la pérdida de 52 cabezas de ganado, cultivos ecológicos destrozados y daños estructurales que comprometerán la productividad de la zona durante décadas

02/07/2026 Actualizado a las 08:51

Los incendios forestales registrados en junio en la comarca del Andévalo han dejado daños en la provincia de, al menos, 35 millones de euros. Así lo constata un informe de la organización Asaja Huelva, que arroja una cuantía que «no refleja aún la dimensión completa del desastre», puesto que no incorpora «ni la falta de productividad de las explotaciones durante las próximas décadas ni el coste de los trabajos de restauración que deberán acometerse durante los próximos años».

La «gravedad» de la situación fue abordada el pasado 24 de junio en una reunión celebrada en la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, en Sevilla, en la que participaron representantes de la Junta de Andalucía, de Asaja-Huelva, de la Federación Onubense de Empresarios, de empresas forestales y de entidades técnicas vinculadas a la recuperación del territorio. Entre ellos, el consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, o el presidente de la Federación Onubense de Empresarios y presidente de Asaja-Huelva, José Luis García-Palacios.

Durante la reunión, Asaja-Huelva trasladó a la consejería las circunstancias singulares de estos incendios, que han afectado a terrenos de alto valor ecológico, prácticamente en su totalidad de propiedad privada, con predominio de superficies forestales de dehesa y con una fuerte vinculación a la ganadería extensiva, la actividad cinegética, la agricultura, los aprovechamientos forestales y la conservación de la biodiversidad.
La organización insistió en que el daño ocasionado «no puede reducirse a una cifra de hectáreas quemadas», sino que debe entenderse como «una pérdida estructural de patrimonio natural, productivo y socioeconómico para el Andévalo onubense». Asaja Huelva subraya que «no se trata de un incendio menor ni de una afección limitada a matorral o pastos sin valor productivo».

La superficie afectada, en cifras

El informe concluye que la mayor parte de la superficie dañada corresponde a dehesa, uno de los ecosistemas «más característicos, valiosos y frágiles de la provincia». De las 5.863,50 hectáreas clasificadas, una vez descontadas las islas interiores no quemadas, 3.620,65 hectáreas corresponden a dehesa con pastizal o con matorral. Si se suman las 297 hectáreas de forestaciones de quercíneas, representan casi 4.000 hectáreas afectadas, cerca del 67% de la superficie evaluada. Para Asaja-Huelva, este dato es «determinante», porque el daño producido «no puede medirse únicamente en términos de superficie».

El informe detalla que la práctica totalidad de la superficie total afectada pertenece a propietarios privados asociados a Asaja Huelva, más de 27 titulares afectados. La partida más elevada corresponde al daño forestal, que se eleva a cerca de 30,5 euros. El informe contabiliza 722.445 unidades o afecciones en arbolado y material forestal, con un impacto «especialmente severo» sobre encinas y alcornoques, además de otras especies y afecciones a material ya cortado.

En cuanto al impacto ganadero directo, se han perdido 52 cabezas: 43 bovinos, ocho ovinos y un equino. No obstante, la organización advierte de que esta cifra no recoge «las consecuencias indirectas» que sufrirán los animales.

Ámbito cinegético

En el capítulo cinegético, tanto en caza mayor como en caza menor, han resultado afectados 26 cotos privados de caza. Algunos de los acotados afectados se encuentran entre los «más relevantes» de la provincia, por lo que «el golpe no se limita a una pérdida ambiental, sino también a una actividad económica profundamente arraigada en el territorio».

En el ámbito agrícola, han resultado afectados cultivos de olivos de secano ecológico, olivar de riego, algarrobos, cereales, leguminosas, pastos y siembras destinadas al consumo del ganado, además de otros cultivos. A esta cantidad se suman daños apícolas correspondientes a 43 colmenas, aunque el propio informe advierte de la existencia de «muchas más colmenas afectadas».

También se incluyen los daños vinculados a la montanera, sin que se haya incorporado el lucro cesante derivado de la pérdida de encinas y alcornoques, que comprometerá este aprovechamiento durante muchos años en numerosas explotaciones.

Las infraestructuras agrarias, ganaderas, cinegéticas y de riego han sufrido daños entre los que figuran 59.685 metros de alambradas ganaderas, 9.900 metros de alambradas cinegéticas, caminos, entradas a fincas, porteras, cancelas, edificaciones, muros de piedra, embalses, depósitos, bebederos, abrevaderos, conducciones de riego, mangueras, bombas, cableado, protectores individuales, comederos de fauna silvestre, corrales de manejo, maquinaria, remolques, mallas de sombreo y otros gastos directos en explotaciones agrícolas.

En la reunión mantenida con la Junta de Andalucía, Asaja Huelva trasladó que la respuesta al incendio debe abordarse diferenciando tres planos complementarios. El primero corresponde a los daños directos, inicialmente valorados en torno a 30 millones de euros en explotaciones, arboleda, infraestructuras, instalaciones, cerramientos, maquinaria y demás bienes afectados. El segundo se refiere a los daños derivados de la emergencia, estimados en aproximadamente 2,5 millones de euros, vinculados a actuaciones urgentes.

El tercero corresponde a la restauración y recuperación ambiental y productiva, cuya cuantificación requerirá estudios técnicos específicos por tratarse de actuaciones a medio y largo plazo.

Peticiones a las administraciones

La organización reclama ayudas directas, medidas fiscales, líneas de financiación, apoyo técnico, cobertura para la reposición de infraestructuras y mecanismos que permitan afrontar la restauración forestal «sin cargar exclusivamente sobre los titulares privados el coste de recuperar el ecosistema».

Además, recuerdan que muchos titulares aún no han podido cuantificar todas sus pérdidas, por lo que el balance económico final será previsiblemente «superior al recogido en este primer informe». Precisamente por ello, Asaja-Huelva considera imprescindible que las administraciones «no esperen a disponer de una valoración cerrada para comenzar a actuar».

Por su parte, el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha acordado declarar el incendio originado el día 8 de junio en Villanueva de los Castillejos (Huelva) como desastre natural con incidencia en el potencial productivo agrario y la Junta ha reclamado al Gobierno central que declare la superficie dañada como zona gravemente afectada y que ponga en marcha los mecanismos compensatorios correspondientes a situaciones de emergencia y de naturaleza catastrófica.