Las medidas del Gobierno andaluz para defender al sector agrario ante el Brexit
Se exigirá a la Unión Europea la creación de un fondo de urgencia con presupuesto suficiente para reaccionar a las pérdidas del mercado británico
El Consejo de Gobierno andaluz ha aprobado recientemente el Programa Andaluz de Medidas de Preparación ante la retirada del Reino Unido de la Unión Europea. En él se recogen 112 medidas de preparación y contingencia con el fin de minimizar los efectos y las consecuencias del Brexit en los diferentes sectores económicos andaluces.
Uno de los más afectados es el sector agrario, cuyas exportaciones a Reino Unido en los primeros cuatro meses del año alcanzaron los 486 millones de euros, convirtiéndose en uno de los principales mercados de los productos andaluces. De hecho, Almería es la segunda provincia de España en exportaciones de frutas y hortalizas a tierras británicas, solo superada por Murcia.
Entre las medidas específicamente agrarias que se pondrán en marcha desde el Gobierno andaluz destaca la petición de un fondo agrario de urgencia que el Andalucía solicitará a la UE a través del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. «Se exigirá un fondo de urgencia para el Brexit, con fondos propios y presupuesto suficiente para reaccionar rápidamente ante cualquier acontecimiento imprevisto sin que suponga una reducción de los fondos destinados a la PAC», explican desde el Consejo de Gobierno.
Campañas de promoción
Por otra parte, la Consejería de Agricultura «estará vigilante» sobre cómo afecta el Brexit a los distintos sectores agroalimentarios y, en el caso de que sufrieran perjuicios, «se solicitará al Ministerio, para que a su vez traslade a la UE, la adopción de una serie de medidas para evitar perturbaciones del mercado específicas».
Además, el Gobierno pedirá al departamento que dirige Luis Planas que cree procedimientos temporales para los productos agroalimentarios para que puedan pagarse los derechos de aduana en las instalaciones del operador, «con el fin de evitar una acumulación en la frontera».
También se reclamará al Ministerio que traslade a la UE su establecimiento para introducir las adaptaciones ante posibles divergencias regulatorias. En este caso, los productos «deberán hacer cambios en aspectos como el etiquetado, los requisitos de seguridad alimentaria o la calidad en general».
Además, la Consejería se compromete a solicitar, tanto a la UE como al Ministerio, que se destinen fondos a campañas de promoción de los productos mas afectados para aumentar su consumo y abrir nuevos mercados, a la vez que se reclamará el intercambio de informaciones en el ámbito de seguridad alimentaria y sanidad animal y vegetal.