El campo sevillano clama soluciones a una crisis que va más allá de los precios
Las provinciales de Asaja, COAG, UPA y Cooperativas Agroalimentarias convocan un paro agrario, tractoradas y cortes de carretera el próximo día 25 de febrero
Hacía 20 años que el campo sevillano no salía a la calle para protestar bajo la unidad de acción. Las últimas movilizaciones convocadas por todas las organizaciones profesionales agrarias se produjeron en el año 2000, cuando los agricultores sevillanos manifestaron su repulsa a la subida de los costes de los inputs agrarios y a la bajada de los precios en origen.
Dos décadas después, la situación en el sector, lejos de mejorar ha empeorado, pues el embudo se ha estrechado mucho más para unos agricultores que, no debe olvidarse, son los únicos que se encargan de producir los alimentos sanos y seguros que llegan a las mesas de todos los consumidores.
Pero los precios «ruinosos» que reciben por su trabajo, la subida continua de los costes de producción (semillas, maquinaria y equipos, fertilizantes y agroquímicos, carburantes, electricidad, etc.), la gran brecha que existe entre lo que el agricultor percibe por su producto y lo que paga el consumidor (+del 600%), las barreras comerciales y los aranceles a la exportación, las importaciones de terceros países sin control, las limitaciones y trabas para el desarrollo de la actividad en zonas protegidas, el continuo «reverdecimiento» de la PAC, que amenaza además con un recorte significativo en las ayudas; los «ataques injustificados» a la actividad y, por último, la anunciada subida del Salario Mínimo Interprofesional para este año 2020, han hecho estallar por los aires la paciencia de los productores sevillanos, sumándose al proceso de movilizaciones emprendido por el sector agrario español el pasado 28 de enero bajo el hashtag #AgricultoresAlLímite.
Las protestas
Así, según informa el secretario general de Asaja Sevilla, Eduardo Martín, «el próximo día 25 de febrero todas las organizaciones profesionales agrarias hemos convocado un paro sectorial, además de tractoradas y cortes de carreteras», con el objetivo de que «las Administraciones competentes tomen conciencia de la gravedad del problema y se pongan en marcha verdaderas políticas de apoyo a un sector estratégico de nuestra economía, que además contribuye de forma esencial al mantenimiento del medio rural y el espacio natural».
Será una jornada «plenamente reivindicativa» en el campo de Sevilla, pues esperamos que «miles de agricultores y ganaderos y cientos de tractores y maquinaria agrícola tomen las principales vías de comunicación para trasladar su protesta».
Los cortes de carretera tendrán lugar en la A49, a la altura de Benacazón; en la A92, a la altura del kilómetro 95 en Aguadulce; en la antigua AP4, entre los kilómetros 53 y 54, y en la A4 a la altura del kilómetro 507 en Carmona.
Durante estos días previos, las entidades convocantes continúan trabajando y buscando apoyos para elevar la voz de su protesta. Así, van a pedir a los 106 ayuntamientos de la provincia de Sevilla y a la Diputación provincial que se adhieran al manifiesto de apoyo al sector agrario y que se sumen a las protestas.
Además, están contactando con entidades asociativas sectoriales relacionadas con el sector agroalimentario (como Asemesa, Asoliva, Asociafruit, Lándaluz, Aprove, Anove, Aepla, IGPs, etc.) para que secunden el paro agrario convocado en dicha jornada. Igualmente, van a solicitar una reunión a todos los grupos políticos parlamentarios buscando incrementar el apoyo institucional a sus reivindicaciones.
Con estas acciones, los agricultores sevillanos quieren además lanzar a la sociedad tres mensajes claros. Por una parte, «que los agricultores y ganaderos generamos empleo estable y riqueza en las zonas rurales, proporcionando alimentos sanos y de calidad».
Por otro lado que, «ante el ataque injustificado de asociaciones ecologistas radicales acusando al sector que somos responsables del cambio climático, queremos aclarar que no somos el problema, sino parte de la solución». Por último, «queremos dejar claro a los ciudadanos que nuestro trabajo es una garantía para su bienestar», apunta Eduardo Martín.
Diálogo con Planas
Tras una semana de protestas de los agricultores en diferentes ciudades, el Gobierno central abría una mesa de diálogo con el sector. Planas ha anunciado a las organizaciones convocantes su intención de reunirse con la gran distribución, como «parte de la solución del problema» del campo, mostrándose «convencido» de que «será sensible a la situación de los agricultores y ganaderos».
Por otra parte, ha hablado de incrementar la dotación pública de los seguros agrarios, así como de estudiar la reforma de la ley del equilibro de la cadena alimentaria, para evitar la venta a pérdidas.
No obstante, Asaja Andalucía critica que «el Gobierno de Sánchez se equivoca al circunscribir la solución a los problemas del campo a la reforma de la ley de la cadena alimentaria», explicando que los problemas del sector «exceden las competencias del Ministerio de Agricultura».
Así, pese a que la patronal reconoce que «la deficiente articulación de la cadena alimentaria en España es un escollo capital», asegura que «no es el único que amenaza el futuro del sector». De hecho, apunta que «hay muchos otros asuntos, igualmente graves, que dependen de otros ministerios».
Así, cita «la inasumible subida del salario mínimo depende de Trabajo; el tema de los aranceles de Comercio y Exteriores o la fiscalidad de insumos y bienes de producción dependen de Hacienda».
Por ello, Asaja insiste en que «la respuesta a los problemas del campo debe ofrecerla el Gobierno en su conjunto, con el presidente a la cabeza».