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Sanidad vegetal

La oidiopsis acecha a los cultivos hortícolas protegidos de Andalucía

La RAIF señala que durante el mes de junio las plantas afectadas por esta enfermedad han registrado un «nivel medio-alto» de infección

02/07/2020 Actualizado a las 11:51

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de la Junta de Andalucía (RAIF) ha analizado la incidencia de la oidiopsis sobre los cultivos hortícolas protegidos y ha destacado que durante el mes de junio las plantas afectadas por esta enfermedad, especialmente en el cultivo de pimiento, registran un «nivel medio-alto» de infección.

En este contexto, ha señalado que «la principal causa ha sido la presencia de viento seco y caliente que ha favorecido el secado del exceso de la humedad ambiental en el interior de los invernaderos».

Parásito de desarrollo interno

Este hongo está ampliamente distribuido, aunque, como señala la Red de Alertas, «es más frecuente en las áreas secas de Europa, especialmente en los países en torno a la cuenca mediterránea».

No obstante, no es un patógeno especializado, pudiendo afectar a distintas solanáceas y cucurbitáceas, entre otras, afectando sobre todo en hortícolas al pepino, pimiento, y tomate.

Asimismo, la RAIF detalla que la oidiopsis se caracteriza por ser un parásito de desarrollo interno, saliendo el micelio a través de los estomas y se difunde a partir de las esporas llevadas por el viento.

El rango de temperatura de esta enfermedad se sitúa entre los 10º y 35ºC con un nivel «óptimo» alrededor de los 26ºC y una humedad relativa del 70 al 50%. Habitualmente, la enfermedad se inicia en primavera y en el haz de las hojas bajas. Además, «el microclima de los invernaderos le es muy favorable para su desarrollo», según destaca la RAIF.

Daños directos

Esta enfermedad afecta a las hojas, manifestándose por medio de manchas amarillas en el haz, que se necrosan rápidamente por el centro y en el envés se puede observar un fieltro blanquecino. Estas manchas aumentan de tamaño y número y en caso de fuerte ataque, la hoja se seca y se desprende pudiendo llegar a provocar importantes defoliaciones.

Los síntomas comienzan con manchas en el haz de las hojas de color verde claro, luego se hacen amarillentas y después marrón, observándose la amyoría de las veces un fieltro o pelusilla blanca-grisáceo en el envés que terminan por secarse por completo y caer. Empiezan en las hojas y luego pasan al tallo y frutos.

Criterios de intervención

La Red de Alertas señala que cuando existan plantas con síntomas y cuando las condiciones sean favorables para su desarrollo, siempre siguiendo las indicaciones del técnico responsable de la explotación, debe aplicarse el control.

Si bien, explica que en parcelas con antecedentes de la enfermedad, podrán realizarse tratamientos preventivos fijando épocas de riesgo en función de la evolución de las condiciones climáticas y el estado de desarrollo de la planta.

En cuanto a las medidas de control químicas, desde la Junta de Andalucía aclaran que «se llevarán a cabo solo con productos autorizados, aconsejándose tratamientos de azufre mojable a las plantas en invernadero y en plantaciones en la calle se puede hacer con espolvoreo».