La PAC se pone de cara para Andalucía y se disipa el temor a la pérdida de fondos
La comunidad consigue blindar gran parte de sus líneas rojas en el documento del Plan Estratégico Nacional, que se seguirá negociando
El viento de la nueva PAC empieza a soplar a favor del campo andaluz, aunque desde la Junta se insiste en mantener cierta cautela, ya que «aún queda mucho trabajo por hacer y detalles que definir en el Plan Estratégico Nacional».
No obstante, Andalucía no se ha venido de vacío de la Conferencia Sectorial, celebrada el pasado miércoles en Madrid, donde acudieron todos los consejeros de Agricultura de las diecisiete comunidades autónomas.
En este encuentro, el primero formal para intentar consensuar el documento que recoge cómo será la aplicación de la nueva reforma agraria en España -y que debe de enviarse a Bruselas antes del 31 de diciembre para que la Comisión Europea lo valide -, pese a que no hubo votación, sí hubo avances significativos. De hecho, la comunidad autónoma ha conseguido «blindar» parte de sus líneas rojas, por lo que, a priori, todo apunta a que «podremos seguir con el modelo agrario que tenemos en Andalucía».
Así lo señala el secretario general de Agricultura de la Consejería del ramo, Vicente Pérez, que insiste en que «todavía no podemos lanzar las campanas al vuelo, pues hay que estar muy pendientes de los desarrollos técnicos y de la evolución de los trabajos que aún están pendientes» pero, al igual que manifestó la consejera, Carmen Crespo, señala que «podemos estar razonablemente satisfechos».
Así, aunque no se puso encima de la mesa ningún documento para firmar, «se van a mantener los derechos y se van a establecer 20 regiones productivas», se asegura desde la Consejería de Agricultura.
Las regiones
La fijación del número de regiones productivas, factor que diferencia el importe por hectárea de la ayuda básica a la renta, es uno de los puntos vitales para el sector agrario andaluz. En el documento de partida se hablaba de una reducción de las 50 regiones actuales, planteándose desde 4 a un máximo de 20 regiones.
«Confiamos en que finalmente sean 20 las regiones productivas en la nueva PAC, pues así aparece ya, por ejemplo, en los documentos de trabajo para el tema de los pagos redistributivos», explica Vicente Pérez, que añade que «ahora la duda está en cómo se diseñen esas regiones, pero si se hace como nos han dicho, siguiendo la línea de las que hay ahora mismo, el impacto económico para Andalucía será nulo a partir de 2023».
No obstante, pese a que Andalucía señala «casi con toda seguridad» que el número de las regiones será 20, el ministro de Agricultura, Luis Planas, en la rueda de prensa que ofreció al término de la Conferencia Sectorial siguió hablando de «un máximo de 20 regiones», sin dar nada todavía por cerrado, al menos de manera oficial.
Convergencia
La Consejería valora también positivamente el hecho de que el borrador del Plan Estratégico incluya una convergencia del 85% para 2026, como pedía Andalucía. Así, se contempla que el valor nominal de cada derecho de pago convergerá hacia el valor medio de cada una de la regiones establecidas, en cinco etapas iguales, comenzando la primera etapa en 2022.
De esta forma, para las solicitudes de ayuda correspondientes al año 2026, los derechos tienen que alcanzar, al menos, el 85% del valor medio de la región de que se trate. Además, «se han incluido cambios que hemos pedido desde Andalucía para compensar a aquellos sectores damnificados por el Real Decreto aprobado para el período transitorio (2021-2022)».
Ejemplo de ello es la pérdida de los derechos especiales en ganadería como el vacuno, que se ha traducido en este primer año en una merma del 24% de sus ayudas. «Para estos ganaderos se va a abrir una puerta para que se les pueda compensar sus pérdidas a través de las ayudas asociadas, y esto es otro aspecto que valoramos de manera positiva», subraya Pérez.
Igualmente, la Junta aplaude el hecho de que en el segundo pilar de la PAC (desarrollo rural) se mantiene el reparto igual que en este periodo que termina, y eso «ha sido otra ardua pelea». Por tanto, «hemos logrado blindar aspectos muy importantes para continuar con el modelo actual, pero falta todavía cerrar el capítulo de los ecoesquemas», señala el secretario general de Agricultura, que advierte que «seguiremos peleando hasta el final todas nuestras demandas, como que la aceituna de mesa cuente con una ayuda asociada y la entrada de las frutas y hortalizas en las ayudas directas».
En definitiva, «vamos a luchar para conseguir un Plan Estratégico Nacional en el que nos veamos reflejados y respetados los agricultores y ganaderos de Andalucía».
Pendientes de las negociaciones
Por otra parte, las organizaciones profesionales agrarias Asaja, COAG, UPA y Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, en unidad de acción, han manifestado que estarán «muy atentas a las negociaciones de todos los aspectos pendientes y especialmente a la definición técnica de los ecoesquemas, de los que dependerá un 25% de las ayudas que llegan al bolsillo de los agricultores y ganaderos».
Las entidades que representan al campo andaluz han valorado la inclusión de las tesis andaluzas en el planteamiento político nacional de la PAC alcanzado en la Conferencia Sectorial, con la esperanza de que esto se traduzca «en resultados concretos que no perjudiquen al sector agrario andaluz».
Así, han aplaudido que de los planteamientos del debate de la Conferencia Sectorial se desprende que el número de regiones «se podría quedar finalmente en 20», cifra que «penaliza la diversidad productiva de Andalucía, pero que augura un mejor panorama al planteado en los primeros borradores, cuando las 50 regiones establecidas en la actualidad se podrían reducir hasta sólo cuatro».
Además, han señalado otros aspectos «positivos» como las compensaciones a los productores damnificados por el Real Decreto de Convergencia, así como la distribución de los fondos para el desarrollo rural (segundo pilar).
En definitiva, las organizaciones mencionadas creen que «el reconocimiento del peso del sector agrario andaluz por parte del Ministerio de Agricultura y el establecimiento de un calendario muestran la voluntad de trabajar en un Plan Estratégico Nacional consensuado y beneficioso para todas las partes».
Negociación aparte para la novedad de los ecoesquemas
La Conferencia Sectorial logró «validar» el documento base presentado a las comunidades autónomas y constatar la voluntad de seguir trabajando, especialmente en el caso de los ecoesquemas. De hecho, se ha decidido abordar la definición de estos pagos, establecidos por primera vez, y que servirán para compensar a aquellos productores que asuman prácticas en beneficio del medio ambiente, en una nueva reunión técnica que tendrá lugar el próximo miércoles, 21 de julio.
De cara a ese encuentro, la Consejería de Agricultura andaluza señala que «estamos trabajando en buscar un modelo que sea atractivo y que tenga el suficiente número de regiones agroclimáticas para que puedan incluirse ahí todos los tipos de cultivos que tenemos». En este sentido cabe recordar que de su resultado dependerá el 25% del presupuesto nacional de la PAC, que se computará en un 23% al primer pilar (ayudas directas) y un 2% al segundo (desarrollo rural).